sábado, 29 de diciembre de 2012

Grecia, víctimas de la "troika"

Hace unos meses, un grupo de ciudadanos griegos puso una denuncia ante el Tribunal Penal Internacional contra Merkel, el Banco Central Europeo y el FMI por genocidio contra el pueblo griego. Las últimas noticias que llegan del país heleno no hacen mas que avalar la justeza de su demanda y la urgencia de que sea admitida y resuelta.
Todos hemos sentido en algún momento escalofríos al contemplar las imágenes televisivas de pensionistas griegos suicidándose, formando largas colas bajo un sol abrasador para poder comer ese día gracias a la caridad pública o derramando lágrimas ante las cámaras al relatar cómo las medidas impuestas por la Troika los han condenado a la miseria más absoluta. 
Sin embargo, si el primer rescate ha tenido a los pensionistas como la principal víctima, ahora el segundo rescate se está cebando con especial saña y crueldad con los niños.
El gobierno griego recibirá en los próximos día 34.400 millones de euros del segundo plan de rescate. Pero todo el dinero irá a parar a los bancos griegos y al pago de la deuda pública. Como contrapartida exigida por la Troika, el gobierno ha aprobado un nueva oleada de recortes salariales y de pensiones, junto a alzas de impuestos, por un valor equivalente al 5% del PIB. Lo que traerá una nueva caída de entre el 5 y el 7% del PIB en 2013. En los últimos tres años, ha caído ya más de un 20%.
Las familias a las que ya el primer plan de rescate condujo a la pobreza están cayendo ahora en los brazos de los organismos de beneficencia, que apenas dan abasto. En un país de más de 11 millones de habitantes, sólo 3,7 millones tienen trabajo. Y las pensiones, de las que dependen cada vez más familias, se han recortado sólo este año un 27,5%. Como consecuencia, las peticiones de las familias de los barrios populares para enviar a su hijos a vivir a hogares de caridad para niños pobres o a ONG’s dedicadas a la atención a la infancia se están multiplicando a una velocidad vertiginosa.
Antes de la intervención de la Troika, estas instituciones trataban principalmente a niños afectados por problemas sociales como los maltratos y abusos o los derivados del alcoholismo. Las medidas de austeridad y los recortes han causado una oleada de peticiones para aceptar a hijos de padres desempleados que ya no reciben más subsidios de desempleo, madres solteras en apuros económicos y familias que viven de la jubilación de un abuelo. Sólo en Atenas, y sólo en una de estas organizaciones, se han recibido este año 700 peticiones de padres angustiados porque ya no pueden dar una alimentación suficiente a sus hijos. Y desesperados porque esperan que su futuro inminente va a ser todavía peor.
“La demanda es ilimitada”, confesaba hace unos días a la prensa Leonidas Dragoumanos, director de uno de estos organismos, la Fundación Hatzikonsta. Que denunciaba además cómo ya han utilizado la mitad de los ahorros que tenían acumulados antes de la crisis y que calcula que les alcanzarán, como máximo, hasta finales del año próximo.
Primero vinieron a por los ancianos, luego vinieron a por los niños,... Primero fueron a por Grecia, después a por Portugal,... Desde siempre hemos sabido que el capitalismo mata. Pero ahora muchos empiezan a comprender que en su fase más avanzada, el imperialismo, es una maquinaria infernal que llena de cadáveres todo aquello que toca. Organizarnos para detener su criminal marcha es ya una cuestión vital para todos nosotros. Fuente: deverdaddigital.com

viernes, 21 de diciembre de 2012

Carr y la cuestión judía en la URSS

Los judíos bajo el bolchevismo
Entre las enojosas cuestiones heredadas de la Rusia zarista y que la revolución de 1917 prometió erradicar, el antisemitismo ocupaba un lugar preeminente, Nada había de raro en ello. Con frecuencia se ha presentado la adhesión de gran número de judíos a la causal revolucionaria como justificante de los prejuicios contra ellos y las brutales medidas de represión a que se vieron sometidos. Después de la revolución, los rusos «blancos» y sus partidarios extranjeros, entre los que hay que incluir a un sector de la prensa británica, invocaron constantemente el antisemitismo, con el fin de desacre­ditar a un régimen que contaba entre sus dirigentes a varios judíos eminentes. Pero el antisemitismo era algo que estaba profundamente arraigado en las costumbres rusas tradicionales, especialmente en las zonas rurales; y en este aspecto, lo mismo que en muchos otros, los hábitos tradicionales cuestan de hacer desaparecer. La historia de los judíos en la Unión Soviética es un rosario de buenas inten­ciones gradualmente ahogadas por una praxis defectuosa ya veces malintencionada. Desde 1930, aproximadamente, los judíos ya no han vuelto a sentirse seguros en la Unión Soviética. Sin embargo, la única pregunta que, honradamente, debiéramos formularnos es sí, por lo menos en determinados períodos, su situación era más incier­ta que la de otros muchos sectores de la población.
The jews in soviet Russia (1) es una colección de ensayos rigurosos, tanto desde el punto de vista histórico como analítico, elaborados por autores judíos y sobre diversos aspectos del problema. Tal con­centración sobre un único tema tiende a dar la impresión de una versión demasiado exhaustiva y unilateral. Pero no cabe duda de que cada uno de los autores se haya esforzado por mantener un alto nivel de objetividad y por evitar toda exageración. El profesor Schappiro, el autor de la introducción, marca la pauta al señalar que «ningún autor serio, de la talla de quienes han contribuido a estas páginas que siguen, osaría afirmar que la situación de los judíos en la Unión Soviética hoy en día es análoga a la que padecieron en la Rusia de 1883 o 1903», además de señalar que se entrevén «indicios para un optimismo moderado», incluso en la situación actual.
Los bolcheviques, por dos razones íntimamente relacionadas, no consideraban que los judíos constituyeran una nación. En primer lugar porque aceptaban, más que el concepto alemán de nación, el concepto europeo-occidental, que definía la «nación» entre otras cosas, por la posesión de un territorio nacional. Esta carencia distin­guía a los judíos de las demás minorías nacionales de la Unión Soviética. En segundo lugar, porque les bolcheviques consideraban que las diferencias de carácter racial y religioso entre judíos y gen­tiles eran básicamente irrelevantes, y creían que el destino de los judíos era el de quedar asimilados por la población con la que con­vivían. Tal opinión era compartida por bolcheviques y mencheviques (que aún contaban con una mayor proporción de judíos entre sus filas que los bolcheviques). Y, a principios del siglo XX, esta creencia la compartían la práctica totalidad de los liberales y muchísimos judíos influyentes de la Europa occidental.
Esta opinión influyó en la«doctrina del partido desde sus prime­ros pasos. Al tiempo que se consideraba la existencia de minorías nacionales ucranianas o letonas en el seno del partido socialdemócrata como algo perfectamente normal, la asociación judía -el Bund­ provocaba celos y resentimientos, en parte porque competía con éxi­to con otras secciones del partido en la captación de miembros. Después de la revolución, cuando se disolvió el Bund, se creyó nece­saria o conveniente la creación de «secciones judías» (lo mismo que otras secciones nacionales) a distintos niveles, pero dentro de la organización del partido. Estas secciones se mantuvieron hasta 1930. Pero eran tratadas más bien con tolerancia que con entusiasmo, y ninguno de los dirigentes judíos del partido llegó a asociarse a ellas. Por extraño que parezca, la única figura de primera fila en la jerar­quía gubernamental que expresó públicamente sus simpatías por las aspiraciones nacionales judías fue el gentil Kalinin.
En un artículo exhaustivo y erudito firmado por Alec Nove y A. Newth, aparece un estudio demográfico de la población judía en la Unión Soviética. Comienza discutiendo extensamente los di rentes criterios que se piensan seguir para responder a la cuestión « ¿Qué es un judío?». Antes de 1914, el número de judíos que habitaban dentro de las fronteras del imperio ruso posiblemente superaba los cinco millones. Pero es probable que la cesión de territorio, después de la revolución redujera ese número a la mitad; y duran la segunda guerra mundial, la amenaza y las deportaciones diezmaron la población judía en las regiones donde era más abundante. El censo de 1959 revelaba la existencia de algo más d 2.250.000 judíos, considerados como tales por sus propias declaraciones. Generalmente, se estima que esta cifra es inferior al número real de judíos, sí se considera el término en un sentido amplio, que podría alcanzarse la cota de los tres millones. Admitiendo un margen de error y de incertidumbre, los judíos deben de constituir entre el 1 y el 1,5 por 100 del total de la población de la Unión Soviética.
Sin embargo, su distribución espacial no es uniforme. Las zonas de colonización antigua -las repúblicas de Ucrania y Bielorrusia­ aún cuentan con un 2 por 100 de judíos. Pero las mayores oscilacio­nes se deben a la afluencia de judíos a las grandes ciudades, tendencia que arranca, casi sin solución de continuidad, desde la Revolución. De la población de Moscú, el 4,5 por 100 es judía; de Leningrado, e15,1 por 100; de Vilna, el 7 por 100; de Kiev, e113,9 por 100. El carácter predominantemente urbano de la población judía queda refle­jado en las estadísticas de que se dispone, referidas a la distribución Ocupacional. Queda claro que la proporción de judíos en actividades de tipo profesional es superior a su peso en el conjunto de la pobla­ción. De los altos «especialistas» empleados en la economía nacional en 1964, el 7 por 100 eran judíos, y de los «trabajadores científicos» el 8 por 100. Por otra parte, parece que los judíos han quedado totalmente marginados de la vida política y de cargos diplomáticos en el extranjero.
La historia ha dado a conocer distintas versiones de antisemitis­mo, que aparecen meticulosamente tipificadas, acaso excesivamente sistematizadas, en uno de los ensayos, obra del doctor Weinryb. El antisemitismo ruso tenía un carácter básicamente campesino y primitivo, muy lejano del antisemitismo consciente, sofisticado y racista del Herrenvolk nazi. Lo mismo que el antisemitismo medieval, tenía tintes religiosos. Durante los años veinte, cuando aún eran frecuentes y vigorosas las denuncias oficiales soviéticas del antisemi­tismo, por lo general venían acompañadas de denuncias a la iglesia ortodoxa, y, a veces, a los disidentes. Esta asociación no era capri­chosa: con frecuencia había una cierta justificación.
El estereotipo del judío que obsesionaba al campo ruso era el comerciante, usurero y especulador, el hombre de la pequeña ciudad mercantil que, aunque no se dedicara personalmente al cultivo de la tierra, subsistía a costa del campesino empobrecido y de sus produc­tos. Esta imagen era parcialmente, aunque no del todo, mítica; y, a causa de ello, de estas características reales o imaginarias, el judío hubo de padecer todos los avatares de la historia soviética. Durante la guerra civil, las fuerzas nacionalistas ucranianas concedieron una breve tregua a los judíos. Los ejércitos de Denikin sólo fueron marginalmente mejores. El fin de la guerra civil y la introducción de la Nueva Política Económica, en 1921, parecieron presagiar un régimen de mayor tolerancia para con las actividades tradicionales de los judíos. Volvió a permitirse, e incluso a alentarse, el comercio de los productos del campo. Se estabilizó el valor del dinero y el crédito volvió a fluir con moderación. Incluso se produjo cierta distensión en la campaña antirreligiosa.
Este interludio habría de ser ilusorio y breve. El amago de tole­rancia volvió a revigorizar la imagen del judío regateador y explo­tador, y volvió a activar los antiguos prejuicios, de modo que, cuan­do durante la segunda mitad de los años veinte, la máquina oficial hizo marcha atrás, se frenó la NEP y se puso en funcionamiento la campaña de planificación e industrialización intensiva, los judíos se encontraron en la terminal receptora de todas las presiones. El mun­do del comercio y de las finanzas quedó eliminado o recluido a las catacumbas; el hombre de la NEP se vio denunciado y tratado como aliado de los kulaks. También en la política interna del partido hubo repercusiones. Empezaba a insinuarse, incluso en los círculos oficiales del partido, que los dirigentes de la oposición -Trotsky, Zinóviev y Kamenev- eran judíos, mientras que los sostenedores de la línea oficial -Stalin, Molotov y Bujarin- no lo eran.
En contraste con lo que iba a seguir, hay que resaltar que, du­rante los años veinte, los dirigentes soviéticos, incluido Stalin, conti­nuaron denunciando y deplorando públicamente los progresos del antisemitismo y, en cierto sentido, hubo tentativas carentes de entu­siasmo por hacer frente al problema judío. Éstas se concretaron en los proyectos de establecer a los judíos en el campo, dando, así, a la población judía una base territorial y agrícola. Las zonas preferidas para llevar a cabo estos experimentos, alguno de los cuales contó con apoyo económico norteamericano, fueron la Rusia meridional y Crimea. En 1927, se organizó un «distrito nacional» judío en el departamento de Kerson, en Ucrania, con una población de 16.000 habitantes, de los que el 85 por 100 eran judíos. Pero ninguno de esos proyectos tuvo más que un éxito limitado y apenas sí empeza­ron a atacar la superficie del problema.
Aún tuvo menos éxito el proyecto, más ambicioso, iniciado al año siguiente. Se destinó la extensa y poco poblada región de Biro­bidjan, en la Siberia oriental, para asentamiento judío, con la inten­ción declarada de crear «una unidad administrativa nacional judía». Pero el capital necesario para hacer apta para la agricultura una zona de bosque y de monte bajo, en un clima tan poco propicio, no llegó. Tan sólo se logró movilizar a un puñado de judíos, para que reali­zaran tan arduo viaje hasta aquel remoto rincón del país, y de ésos sólo unos pocos se establecieron permanentemente. Aunque Biro­bidjan llegó a ser proclamada república nacional judía, el proyecto se resolvió en un fracaso casi total, y tan sólo sobrevivió como sím­bolo irreal de la entidad nacional judía en el seno de la Unión Sovié­tica. Según el censo de 1959, los judíos tan sólo constituían el 8,8 por 100 de una población total de 163.000 habitantes. Chimen Abramsky ha reunido, en un ensayo erudito y exhaustivo, toda la información disponible sobre la situación actual.
El fracaso de los planes de convertir a los judíos en campesinos rusos -y no es difícil descubrir las razones por los que estaban abo­cados al fracaso- dejó a los judíos soviéticos sin un lugar a donde ir. Los que se hicieron obreros de fábricas quedaron asimilados en el proletariado industrial, y posiblemente no lo pasaron peor que los demás obreros. Pero fueron en un número excesivamente reducido para que den la dimensión apropiada de la magnitud del problema. Un informe del partido, que data de 1925 y que se ha conservado en los archivos de Smolensko, referente a una aldea de la provincia con predominio de población judía, precisaba que todos los judíos se dedicaban a una de estas dos actividades: religión o comercio de lino. Ninguna de estas dos ocupaciones tradicionales ayudaba a los judíos a integrarse en la sociedad soviética. Lo que los diferenciaba de todas las demás minorías nacionales era mucho más que la caren­cia de un territorio nacional.
A fines de la década de los años veinte, el comercio privado había percibido la tenue línea que separaba la legalidad de la ilegalidad; y había pocas probabilidades de que los judíos fuesen tratados con indulgencia. Viéndose apartados de la práctica legítima del comercio, privado, se dedicaron a la práctica ilegal del comercio en el mercado, negro, que nunca dejó de ofrecer buenas oportunidades a las perso­nas con ingenio, o se refugiaron en una actividad no manual que todavía les resultaba accesible: el trabajo de oficina en el sector admi­nistrativo de las instituciones económicas y culturales, siempre e111 expansión. Se ha dicho que, a fines de los años veinte, los judíos constituían el 30 por 100 del personal de las instituciones soviéticas en Ucrania y Bielorrusia. Incluso se podían encontrar judíos en cargos de una mayor responsabilidad, aunque en menor proporción. En Moscú, los judíos todavía eran dominantes en el campo de las ocupa­ciones intelectuales y profesionales. En noviembre de 1926, en el dis­curso más favorable a los judíos que jamás haya pronunciado un dirigente soviético, Kalinin admitía que el gran número de cargos importantes ocupados por los judíos hacía a la intelligentsia «tal ve2 más antisemita ahora de lo que lo había sido en tiempos del zar», y que la gente se preguntaba: «¿Por qué hay tantos judíos en Moscú?».
I. Lionel Kochan, ed., The jews in soviet Russia since 1917, Oxford University Press para el Instituto de Asuntos Judíos, Londres

La violencia en Grecia es solo cuestión de tiempo

Hace meses que lo que sucede en Grecia –o en Portugal o España- no pueden explicarlo los economistas, ni los sociólogos o los politólogos, y menos aún los políticos, que encima justifican la necesidad de los desastres. A falta de exorcistas en la tribu, nada mejor que recurrir a la opinión de una eminencia en psiquiatría como el alemán Georg Pieper, que visitó Grecia en octubre y quedó anonadado por el estado de ruina del país tras cinco años de crisis y una purga constante de ajustes y reformas. Sus reflexiones, publicadas esta semana, dan pábulo a los peores augurios. Pieper es un reputado especialista en estrés postraumático que fue requerido en Utoya (Noruega) tras la matanza del ultraderechista Anders Breivik en julio de 2011, entre otros muchos trabajos. Como alemán, como ciudadano al que se dirigen los discursos de la canciller Merkel sobre la crisis de la eurozona –y el protagonismo en la misma de Grecia como garbanzo negro-, Pieper pensaba que adolecía de un declive social como resultado de la recesión. La visita a Atenas trastocó por completo su diagnóstico: ya no es un país en crisis, sino un territorio a punto de ser engullido por la violencia, con ciudadanos-víctimas-verdugos, “con hombres que en situaciones tan dramáticas como estas se convierten en depredadores”, donde la solidaridad es reemplazada por el egoísmo y el instinto de supervivencia. “Me pregunto cuánto tiempo más podrá aguantar la sociedad griega antes de explotar”, confió Pieper a Melanie Mühl, una periodista del Frankfurter Allgemeine que le acompañó durante su viaje. El especialista impartió un seminario a psicólogos y psiquiatras locales sobre estrés postraumático, un cuadro cada vez más frecuente en la sociedad griega, junto con las depresiones y los suicidios (dos tercios de ellos, de varones, porque la crisis ha hecho añicos su masculinidad, explica Pieper). Nadie habló de males mayores, pero varios medios –incluido el FAZ- recogieron al vuelo la amenaza de una guerra civil para apuntar que Grecia tal vez se halle en el umbral de un conflicto violento que enfrente a supervivientes contra desesperados, o a la inversa, en una pugna vital/mortal en la que sólo estará en juego la miseria. ClavelRojoPOLIQue Grecia se desmorona es algo palpable: los colegios del centro y el norte del país cerrarán presumiblemente sus puertas en enero porque no les llega dinero del Estado para pagar la calefacción; las embarazadas sin seguro peregrinan por hospitales porque no tienen dinero para pagarse el parto o la cesárea (medios alternativos aseguran que a las inmigrantes sin papeles les cuesta el doble que a una griega: 1.264 euros por un parto natural, 2.090 una césarea y 165 euros por día de hospitalización extra en centros públicos); enfermos crónicos obligados a suspender el tratamiento por no tener dinero; incremento alarmante de enfermedades infecto-contagiosas; un país, en fin, con sólo 3,7 millones de trabajadores para una una población de 11 millones, con los desempleados privados de seguridad social al cabo de un año de paro, con familias de clase media rebuscando en la basura -como en España- un bocado de comida o una prenda de ropa; con pensiones de 600 euros recortadas bruscamente a 435 por obra y gracia de la enésima exigencia de Bruselas. La violencia es sólo cuestión de tiempo, recuerda Pieper. OtrografitiPero esa violencia inevitable de la que habla ya ha hecho eclosión, circunscrita de momento a un ámbito en teoría político: se multiplican los ataques a inmigrantes, a gais, a activistas pro derechos humanos. El pasado fin de semana dos diputados de Syriza fueron golpeados y amenazados de muerte en Atenas y Volos por presuntos miembros del partido ultra Aurora Dorada (AD); los neonazis respondieron con una querella contra uno de ellos, por llamarles "banda de criminales". Al riesgo inflamable no ayudan mensajes como el del ministro de Orden Público, Nikos Dendias, al aprobar la bravuconada de ocho diputados de AD que a primeros de diciembre intentaron entrar armados en el Parlamento. “Si tienen licencia de armas pueden entrar en el Parlamento y moverse por sus dependencias como cualquiera”, sentenció el ministro. ¿No es esto una carta blanca a la violencia? Este es un blog sobre Grecia, pero hace tiempo que lo que cuenta podría aplicarse a Portugal y España, y viceversa. Según Cáritas portuguesa, el 40% de la población del país vecino son pobres, y Portugal será en 2014 lo que Grecia en 2013. En España, según un reciente informe de Intermón Oxfam habrá 18 millones en una década si se mantienen las medidas de austeridad y los recortes sociales. Fuente: http://blogs.elpais.com/ruinas-griegas/2012/12/la-violencia-sólo-es-cuestión-de-tiempo.html

lunes, 17 de diciembre de 2012

Peso político que tienen los grupos nacionalistas separatistas en Europa Occidental

FRANCIA:

El nacionalismo bretón, en las elecciones regionales de 2010 sacó en
Bretaña el 4,29% de votos.
En la región de País del Loira los nacionalistas bretones sacaron un 0,99 de los votos.
En Languedoc-Roussillon el nacionalismo occitano sacó el 0,68% de los votos.
En Provenza-Alpes-Costa Azul los nacionalistas occitanos sacaron el 2,69%.
En Alsacia los nacionalistas alsacianos sacaron un 4,98% de los votos.
En Córcega los separatistas fueron el 9,36% de los votos.
En Aquitania PNV y Abertxales sacaron el 0,68% de los votos.

BÉLGICA:


En
Flandes los separatistas, en 2009, entre moderados y radicales, contaron con el apoyo del 28,88% de los votantes.

REINO UNIDO:

En Escocia el partido más votado propugna la independencia de Escocia, con un 45,39% de votos.
En Irlanda del Norte los partidarios de la unidad de Irlanda cuentan con el apoyo del 27,8% de los votantes.

ALEMANIA:


En
Baviera los separatistas sacaron en 2008 sólo el 1,1% de los votos.

ITALIA:


En el
Piamonte los partidarios de la Liga Norte se hicieron con el 16,7% de los votos.
En Lombardía los partidarios de Liga Norte sacaron el 26% de los votos en la región.
En Véneto, entre partidarios de la Liga Norte y nacionalistas/separatistas venecianos suman el 37,5% de los votos.
En Liguria los partidarios de la Liga Norte sumaron el 10,2% de los votos.
En Emilia-Romaña la Liga Norte alcazó el 13,7% de los votos.
En Toscana la Liga Norte sacó el 6,2% de los votos.
En la región de las Marcas la Liga Norte sacó un 6,3%.
En Umbría la Liga Norte consiguió el 4,3%.
En las autonomías con estatuto "especial" tenemos primero a Trentino-Tirol del Sur, donde la Liga del Norte sacó el 14,7% de los votos.
En Friuli-Venecia Julia la Liga Norte sacó el 12,9% de los votos.
En Cerdeña los separatistas consiguieron 6,9% de los votos, al margen de la amplia mayoría de regionalistas en la isla.

El crash que está por venir y la destrucción de la economía global

“Los derivados son un arma financiera de destrucción masiva”, así los definió Warren Buffet hace tiempo. Y es que de todos los desequilibrios que se han intentado corregir en estos más de 10 años de sucesivas recesiones y burbujas, el problema de los derivados es en el que menos se ha avanzado.
¿Y por qué afirmo que es un problema? El analista de Market Oracle Michael Snyder lo explica perfectamente:
Cuando se produzca un crash en los mercados financieros de EE.UU., también se producirá en la economía del país, y por consiguiente en la economía de todo el mundo. Recuerden lo que pasó en 2008. Los mercados financieros se estrellaron, el crédito se congeló, y de repente la economía sufrió un paro cardíaco.
Hay pocas cosas que puedan provocar que los mercados financieros se bloqueen de una manera más grave que un colapso en los mercados de derivados. A diferencia de las acciones y los bonos, un derivado no es una inversión real. Un derivado es una apuesta legal sobre el valor a futuro o cumplimiento de alguna cosa. Al igual que usted puede ir a una casa de apuestas a apostar sobre quien ganará los partidos de esta semana, los banqueros de Wall Street invierten miles de millones de dólares en apuestas sobre como estarán los tipos de interés en el futuro, o sobre que instrumentos de crédito entrarán en suspensión de pagos. Wall Street se ha transformado en un gigantesco casino donde la gente apuesta a cualquier cosa que te puedas imaginar.
Esto funciona bien siempre y cuando no haya cambios bruscos en la economía, y el riesgo se maneje con estricta disciplina, pero como hemos visto, esto no ha sido siempre así en los últimos años.
La razón de que la compañía de seguros más grande el mundo, AIG, fuera rescatada por el gobierno fue los derivados. Las operaciones de derivados también causaron la caída de MF Global, y la pérdida de 6.000 millones de dólares de JP Morgan Chase. Pero todos esos incidentes fueron pecata minuta comparado con el pánico en el mercado de derivados que es seguro que se produzca. Las consecuencias económicas de ese crash van a ser absolutamente horribles.
En realidad nadie sabe cual es el valor total de los derivados en el mercado mundial, pero tiene que estar en alguna parte entre los 600 billones de dólares y los 1,5 trillones de dólares. Para tomar estas cifras como referencia destacar que el PIB mundial es de alrededor 70 billones de dólares. Es decir, en el mejor de los casos, ¡el mercado de derivados es más de 8 veces mayor que el PIB mundial!
Los grades operadores de este mercado son los cuatro grandes bancos de EE.UU. Han entrado dentro de la categoría de “demasiado grandes para caer”, pero si finalmente caen, será difícil rescatarlos, se quiera o no. Lo malo es que estos bancos son tan importantes para nuestro sistema económico, que su destrucción también destruiría la economía de EE.UU. Es algo así como cuando el cáncer se vuelve tan avanzado que eliminar el cáncer también implicaría matar al paciente.
Para que vean que no exageramos con la situación, vamos a dar algunos números:
JP Morgan Chase:
- Activos totales: 1,8 billones de dólares.
- Exposición total a derivados: 69 billones de dólares.
CITIBANK:
- Activos totales: 1,3 billones de dólares.
- Exposición total a derivados: 52 billones de dólares.
Bank of America
- Activos totales: 1,4 billones de dólares.
- Exposición total a derivados: 44 billones de dólares.
Goldman Sachs
- Activos totales: 114.000 millones de dólares.
- Exposición total a derivados: 41 billones de dólares
Esto significa que la exposición total que Goldman Sachs tiene contratos de derivados por más de 362 veces que sus activos totales.
Se está incrementando la reglamentación en EE.UU. para controlar este mercado, pero no es suficiente. Hay formas para desviar estas operaciones a filiales internacionales que no tengan que sufrir el endurecimiento de las normas.
Michael Snyder afirma de forma premonitoria: “Sin lugar a dudas, en el futuro se producirá un pánico en el mercado de derivados. Eso hará que los mercados financieros se bloqueen. Varios de los bancos ‘demasiado grandes para quebrar’ se caerán y exigirán rescates. Los mercados de crédito se paralizarán por el miedo y se congelarán. La economía de EE.UU. y de todo el mundo entrará en paro cardiaco, sólo que esta vez no será tan fácil de arreglar”. Fuente: http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/el_crash_que_esta_por_venir_y_que_destruira_la_economia_mundial

Carta abierta de todas las asociaciones de jueces y fiscales contra el Gobierno

Todas las asociaciones de jueces y fiscales han firmado una durísima carta abierta dirigida al presidente del Gobierno. En la misiva, los representantes de jueces y fiscales acusan al Rajoy y a su ministro de Justicia de estar poniendo en marcha "una indeseable avalancha de reformas legislativas" por la vía de la imposición y "despreciando los intereses más legítimos de los ciudadanos". El tono de la misiva es inédito hasta la fecha en un colectivo como el de jueces y fiscales que en su escrito a Rajoy dicen que "la ciudadanía se siente cada vez menos representada en las instancias que organizan la vida y la convivencia en el país". Fuente: http://www.eldiario.es/politica/Demoledora-abierta-asociaciones-fiscales-Gallardon_0_80492521.html

domingo, 16 de diciembre de 2012

Aumentan en Japón las enfermedades mentales como consecuencia del trabajo

El Ministerio de salud, trabajo y bienestar social informó que un número récord de pacientes con diferentes tipos de enfermedad mental relacionadas con el trabajo se registraron en el año 2011.

Según el ministerio, 325 personas fueron diagnosticadas con trastornos mentales como resultado de su trabajo. 

Como causas, el ministerio mencionó el exceso de horas extraordinarias, el estrés y la depresión provocada después del desastre del 11 de marzo del año pasado.

En total, el número de personas que solicitaron una indemnización por padecer trastorno de estrés postraumático (TEPT) fue de 1,272 personas, un incremento de 91 individuos con respecto al 2010, dijo el ministerio. 

El número de suicidios e intentos de suicidio atribuido a cuestiones relativas al empleo fue de 66, dijo el ministerio. 

Un vocero del ministerio dijo que cuando las empresas reducen su tamaño, el resto de los empleados se enfrentan a una mayor carga de trabajo y el estrés se acumula inevitablemente.

Depresión y suicidios
 
Los varios miles de personas que sufren depresión en Japón, viven al margen de una sociedad poco solidaria con esta problemática. Pero a causa del crecimiento de los suicidios, el gobierno decidió asumir su responsabilidad.

Así, se aprobó en junio de 2006 la "ley básica para lidiar con los suicidios", considerada como un paso histórico en la materia, que vincula la depresión con este fenómeno y reclama una acción social para combatirlo.

En Japón, con unos 127 millones de habitantes, se registran más de 32.000 suicidios por año, la peor cifra entre los países industrializados. Las investigaciones señalan que por cada uno, hay 10 intentos fallidos. Si bien la autoeliminación se asocia a varias enfermedades mentales, la principal de ellas es la depresión.

Para cumplir con el criterio elaborado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la prevención de suicidios, la legislación ahora vincula su característica de enfermedad mental con el rol que pueden jugar la comunidad y el lugar de trabajo.

También incluye nuevas medidas para que las empresas contraten psiquiatras y recaben datos respecto de la depresión en el ambiente laboral, y crea un equipo gubernamental especializado a cargo del secretario del Gabinete y se propone disminuir la cantidad de suicidios a menos de 25.000 por año.

"La nueva ley garantiza un apoyo nacional al tratamiento y prevención de la depresión, algo que debió hacerse tiempo atrás en Japón", indicó Hidemori Gen, jefe del no gubernamental Centro de Ayuda Shinjuku, que suministra asistencia en su sede en el pleno centro de Tokio.

Gen, un ex monje budista, comentó que montó la organización para ayudar al creciente número de personas que buscan asistencia con desesperación.

"Más de 100 personas visitan mi clínica por problemas emocionales, y algunas de ellas son suicidas. Se les ofrece tratamiento por un monto simbólico, si no pueden pagarlo los atendemos gratis", dijo a IPS.

Encuestas realizadas en la clínica muestran que el estrés causado por el trabajo, las dificultades económicas tras un despido o la quiebra son las principales causas desencadenantes de algunas enfermedades mentales como la depresión.

El problema central radica en la falta de apoyo comunitario para la gran cantidad de personas que han rechazado ciertas costumbres tradicionales, con la consiguiente descomposición de sus vínculos familiares directos e indirectos, indicó Gen.

"En ese contexto, la prueba mayor para la nueva ley es el uso que hagan de ella los burócratas", explicó, al reclamar que el gobierno reconozca que la depresión puede tratarse mejor en el ámbito comunitario.

Norihiro Kurki, funcionario del Ministerio de Trabajo, Bienestar Social y Salud, reconoce que Japón tiene por delante un largo camino en la prevención de suicidios, consecuencia de muchos problemas complejos.

"La nueva ley motivará campañas serias contra el elevado número de suicidios de Japón. Pero, honestamente, es difícil identificar una única causa para esta situación alarmante", señaló. El respaldo comunitario es la única respuesta, añadió.

Estadísticas oficiales revelan que la mayor cantidad de suicidios se da en adultos mayores, 10.000 casos anuales entre las personas de más de 60 años, seguidos por la franja de hombres de 40 y 50 años, que representan unos 8.000 casos por año.

Según la ubicación geográfica, hay más autoeliminaciones en el norte del país, donde los ancianos de aldeas remotas, que viven solos por la emigración de los jóvenes a las ciudades, se ven tentados a la muerte para escapar de la soledad.

Yoshitaka Igarashii, voluntario en un centro de atención de ancianos, explica que el gobierno debe respaldar los programas de asistencia a personas depresivas, de modo de asegurar el vínculo entre el modelo médico y el comunitario para controlar los suicidios.

"Es importante que los grupos vulnerables, aun si están sanos, sepan que pueden buscar ayuda cuando estén angustiados, tal como lo dispone la ley, que debe promulgarse según lo estipulado por las pautas de la ONU", señaló.

El mes pasado, se dio a conocer el caso de un hombre de 54 años que trató de suicidarse tras ser condenado por el asesinato de su madre, de 86 años, quien sufría de demencia, aunque no fue a prisión por ser primario.

El hombre había pedido ayuda a funcionarios del gobierno loca, pero éstos se la rechazaron aduciendo que ya se beneficiaba de un subsidio por desempleo. El juez dictaminó que el acusado se había deprimido porque la oficina de bienestar social no mostró la menor sensibilidad. (FIN/2006)

Fuentes
JT/YEA

Las tierrras raras, la guerra del siglo XXI

En lo que algunos periodistas de su país sostienen que forma parte de la campaña presidencial estadounidense, Barak Obama anunció el pasado 13 de marzo la presentación de un caso legal ante la Organización Mundial de Comercio contra China, por las restricciones a las exportaciones de tierras raras. La Unión Europea y Japón, que también se sienten perjudicados por las últimas medidas tomadas por China, apoyan la iniciativa. China representa el 95% de las exportaciones mundiales de estos minerales que son usados en productos que contienen la tecnología más sofisticada y relacionada con lo que se conoce como “tecnologías verdes”: turbinas para energía eólica, baterías, autos híbridos y eléctricos y paneles solares. Pero también se usan en la fabricación de smart-phones, pantallas de televisión y computadoras. Por Yuri Doudchitzky (*)
Según la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada, los elementos de tierra rara son un conjunto de diecisiete elementos químicos en la tabla periódica; específicamente los quince lantánidos más escandio e itrio. Los lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometeo, samario) son conocidos como las tierras raras livianas o Light Rare Earth Oxides.
Y el europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio, son conocidos como las tierras raras pesadas o Heavy Rare Earth Oxides. En forma general se consideran también al itrio y el escandio entre las tierras raras. Salvo el prometeo, todos los demás lantánidos se encuentran como óxidos metálicos contenidos en unos 25 minerales, de los cuales los más importantes y que se explotan económicamente son bastnaesita (flúor carbonato de tierras raras), monazita (fosfato de tierras raras) y xenotima (fosfato de itrio).1
Las tierras raras son, sin duda, los minerales del futuro, ya que día a día entran en nuevas aplicaciones de la sofisticada tecnología moderna.
El cerio y el erbio participan de la composición de aleaciones metálicas especiales; el neodimio, holmio y disprosio son necesarios en ciertos tipos de cristales de láser; el samario es un componente esencial de los imanes permanentes más intensos que se conocen y que han abierto el camino para la creación de nuevos motores eléctricos; el iterbio y el terbio tienen propiedades magnéticas que se aprovechan en la fabricación de burbujas magnéticas y dispositivos ópticos-magnéticos que sirven para el almacenaje de datos en las computadoras; y, el europio y el itrio, excita al fósforo rojo en las pantallas a color.
Otras aplicaciones tienen que ver con fenómenos catalíticos en la refinación del petróleo, elaboración de cerámicas superconductoras, fibras ópticas, refrigeración y almacenaje de energía, vidrios de alto índice, polvos de pulido en óptica, baterías nucleares, captura de neutrones, tubos de rayos X, comunicación por microondas, tubos de haz electrónico, equipos de imágenes en medicina, entre otros usos relevantes de las tecnologías modernas.
La guerra comenzó en 2010
La guerra de las Tierras Raras comenzó en 2010, cuando China decidió suspender la exportación a Japón de estos óxidos metálicos, en represalia por la decisión de Japón de detener y juzgar al capitán de un barco pesquero chino que se había introducido en el área marítima de las islas Daioyu (o Senkaku, según Japón), que ambos países reclaman como propias y en cuyas cercanías se sospecha hay importantes reservas de gas y petróleo.
Por supuesto, Japón se vio obligado a liberar al marino y los medios de comunicación empezaron a mencionar un tema que hasta el momento sólo manejaban unos pocos entendidos. China argumentó que la suspensión de exportación de tierras raras no estaba relacionada con ese caso, sino que respondía a una política de limitar su extracción, debido a que esta actividad es sumamente contaminante. Si bien las tierras raras no pueden considerarse radiactivas, sí suelen encontrarse junto a otros elementos radiactivos.
La extracción y aplicación de tierras raras comienza a fines del siglo XIX, pero es recién a partir de la década de 1960 cuando empieza a aplicarse en las más modernas tecnologías. Para entonces países como Estados Unidos, India y Brasil eran importantes productores de tierras raras.
Con el tiempo, China fue creciendo en la extracción y debido a su precio más competitivo, fue creciendo también en la exportación hasta que en 2010 se quedó con el 95% del mercado. Pero ¿tienen razón Estados Unidos, Europa y Japón al quejarse por la posición dominante de China y sus restricciones a la exportación? A juzgar por toda la información disponible, pareciera que no.
A medida que el gran gigante oriental fue abriéndose paso en la economía mundial, tuvo que hacer una serie de sacrificios. Uno de las más importantes ha sido el inmenso daño ecológico producido por haber atraído todas las fábricas que en los países desarrollados debían ser cerradas por las nuevas medidas de protección ambiental. Algo similar ocurrió con la explotación de tierras raras.
Control chino de las tierras raras
Si bien China concentra casi todo el mercado de estos minerales, la realidad es que acapara sólo el 35% de las reservas mundiales. En Estados Unidos, por ejemplo, funcionaba a fines del siglo XX, la mayor mina de tierras raras del mundo, que fue cerrada aprovechando los bajos costos de estas materias en China. Recientemente debió ser reacondicionada y empezará a funcionar de nuevo en los próximos meses.
Las medidas de protección ambiental decididas por China en los últimos años han traído como consecuencia el cierre de varias minas pequeñas que no llenaban los requisitos básicos de seguridad. De esta forma, el país ha logrado una importante concentración, que según los medios occidentales busca fortalecer el poder del gobierno chino, y su control de las tierras raras del mundo.
Sin embargo, las más grandes de estas empresas son de capitales norteamericanos, lo que contradice esta acusación. China ha logrado subir el precio internacional de estos minerales, aunque no a niveles alarmantes. Por otro lado, ha logrado que empresas que utilizan las tierras raras para producir alta tecnología muden sus plantas fabriles a China, con lo que el país logra mayores beneficios. Sin embargo, la segunda economía del mundo ha manifestado claramente su deseo de que otros países vuelvan a explotar las minas que ya tienen así como también que empiecen a explotar las reservas comprobadas. Para China, como principal productor industrial del planeta, e impulsor de las tecnologías verdes, tampoco es negocio que los precios aumenten.
Debido a su alto riesgo de contaminación radiactiva, organizaciones sociales ambientalistas suelen manifestarse en contra de la explotación de tierras raras. Actualmente la empresa australiana Lynas está por abrir la que será la mayor mina del mundo, en Malasia. Pero el gobierno de ese país debe enfrentar el fuerte rechazo de varias ONG.
Recientemente anunció que se abrirá en un período de prueba y que de encontrarse fuga de residuos radiactivos, sería cerrada. La guerra mundial por abastecerse de este mineral indispensable para la industria de las más nuevas tecnologías que demanda el consumo mundial, está en sus comienzos. Y el costo ambiental de su extracción amenaza con ser enorme.
(*) Yuri Doudchitzky es periodista, escritor de ficción con premios y libros publicados en Uruguay. Asimismo es editor del portal Zaichina.
Fuente: http://webcache.googleusercontent.com

Violación masiva de mujeres y bebés en Congo y la desidia de los cascos azules

Aberrante es lo que ha sucedido en la República Democrática del Congo ante la desidia de la ONU. La Vanguardia informa este viernes de cómo al menos 180 mujeres y algunos niños con edades de entre uno y dieciocho meses fueron violados en una población por dos grupos de rebeldes.
Pero lo más grave es que a tan sólo 30 kilómetros de esta localidad hay una base de los cascos azules de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en RD de Congo, conocida como Monusco. Las tropas no actuaron hasta diez días después de que finalizara el asalto.
Una vez hecho público este suceso, Ban Ki Moon, secretario general de la ONU, calificó el suceso como "un escándalo" aunque justificó la no actuación de las tropas alegando que no se habían enterado. Sin embargo, Miel Hendrikson, directora regional de la ONG que destapó este asalto, desmintió la versión de Naciones Unidas e informó de que pidieron ayuda y ésta no llego hasta siete días después.
Todo se inició el 30 de julio cuando llegaron al poblado entre 200 y 400 rebeldes de las milicias Mai Mai y las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda. Hendrikson indicó que "les dijeron que sólo querían abastecerse de alimentos para que no tuvieran miedo y huyeran; por la noche empezaron las violaciones".
Estas aberraciones se alargaron durante cuatro días. Estos energúmenos camparon a sus anchas por el poblado y por las aldeas vecinas. "La mayoría de las mujeres nos dicen que durante cuatro días fueron violadas por entre dos y seis hombres, algunas sufrieron los abusos delante de sus maridos o hijos", espeta la representante de la ONG. Para más inri, varios bebés también sufrieron estos abusos. Los pequeños tenían entre un uno y dieciocho meses.
Una vez que realizaron su cometido saquearon las aldeas y se marcharon. Todo esto sin que los cascos azules hicieran acto de presencia por la zona. Ante la gravedad de los hechos la ONU mandó a dos expertos de violencia sexual y un representante especial.
Las críticas de falta de coordinación de la Misión de la ONU no les han gustado nada. Su respuesta es que "dicen que nos informaron, pero ¿a quién informaron? La ONU es una organización grande y recibimos muchos avisos y rumores", dijo el portavoz de la Monusco, Mundubai Madnodgi.

Las mujeres de El Congo eligen ir a los campos de alimento y ser violadas antes que morir de hambre en casa, según ha documentado la ONU

Desde la primera vez que entras en el Congo oriental te encuentras rodeado por lo exótico y extraordinario, ya sea la flora y la fauna o la simple incongruencia, como el ala cortada de un avión ruso arrumbada al lado de la carretera, o un niño con una pistola.
El lugar está palpitante del calor y la energía de una población que lucha por sobrevivir un día más. Pero la violencia aquí es tan intensa como esta intoxicante y embriagadora mezcla de lo mejor y lo peor del África.
 
El Congo oriental ha sido llamado la "capital mundial de la violación" por la Representante Especial de las Naciones Unidas, Margot Wallstrom. Los Informes dejan constancia de que 48 mujeres son violadas cada hora. He estado trabajando en la región durante 10 años y he visto un desarrollo trágico de este impune crimen contra el corazón de la sociedad.
 
Primero fui a una ciudad llamada Shabunda, en medio del bosque. Era octubre de 2001 y las circunstancias me trajeron a Congo en lugar de Afganistán. Un pequeño avión bimotor era la única manera de entrar y salir.
 
Era el apogeo de la guerra y yo estaba con un equipo de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) que regresaba. Se habían retirado a causa de los ataques regulares en la ciudad, pero habían decidido sólo replegar a su equipo: había tanta necesidad de ayuda médica aquí.

A medida que el avión se deslizaba a su manera en la precaria pista de hierba, sabíamos que estábamos diciendo adiós a la única vía de escape que teníamos. Yo estaba allí por una semana.

Una semana escuchando historias terribles de tortura y violación. Violaciones múltiples. Violación violenta, brutal. Violación con palos y armas de fuego, incluso con bayonetas.

Las mujeres me dijeron que su elección, todos los días, era quedarse en casa y morir de hambre, o, bien, ir a los campos de los alimentos y ser violadas. La mayoría de las mujeres eligió la segunda opción. Se había convertido en la norma.

La guerra continuó hasta 2003, cuando un tratado de paz fue firmado. Oficialmente, la lucha llegó a su fin, pero no se detuvo, así como tampoco se detuvieron las violaciones.

Volví a Shabunda en el año 2005 para encontrar a las mujeres que había entrevistado y fotografiado cuatro años antes. Fue una búsqueda inquietante, pues la mayoría de esas mujeres habían muerto o desaparecido en el bosque después de un ataque, nunca fueron vistas de nuevo.

Las nuevas mujeres que conocí tenían similares historias de horror. Pero hubo un giro. La gente con la que hablé esta vez relacionaba los campamentos de violaciones organizadas, con un turno diario. Había una nueva eficiencia en la violación, se había convertido en parte integral en las vidas de las fuerzas rebeldes.

Como estas mujeres me lo contaron, ahora la violación es sistemática.

Algunos años más tarde, en 2009, volví para hacer una película sobre la violación y encontré una tendencia inquietante.

Las mujeres me dijeron que esperaban ser violadas. No una vez sino muchas. Las mujeres que conocí hablaban de violaciones en grupo, tres o cuatro veces. A veces eran "solo" dos soldados, más a menudo bandas de hombres, 10, 20, una y otra vez.

Muchas de ellas habían concebido hijos y las bebés, de apenas unos pocos meses de edad, también fueron violadas. La violación se ha convertido en generacional.

En el hospital Panzi en Bukavu, el Dr. Mukwege, un cirujano general, sigue trabajando sin descanso para reparar estos daños a las mujeres. Conocí a una de sus pacientes. Ella era una niña alegre, era imposible no ser atraída por su sonrisa.
La enfermera que me vio jugando con ella me dijo: "Sabes, ella es VIH-positiva".

Ella tenía apenas tres años de edad. Su hermana gemela había muerto cuando ella y su madre fueron violadas. Esta niña había sido concebida de una violación.

Es una lectura difícil, pero no tanto como lo es para las mujeres sobrevivientes, que viven con las consecuencias y el estigma de la violación.

No al menos para una mujer en particular, Masika Katsuva. Ella es diminuta, apenas cinco pies de altura, pero es de una personalidad gigante. Su historia ha inspirado a muchas de nosotras, es tan triste pero también de esperanza, porque ofrece una respuesta a estas mujeres.

Al igual que tantas mujeres sobrevivientes, también fue rechazada cuando ella y sus dos hijas adolescentes fueron violadas por los milicianos. Su marido fue asesinado delante de ella, cortado en pedazos y se vio obligada a comer sus partes íntimas.

Sus hijas Raquel y Yvette tenían 15 y 13 años de edad, y ambas concibieron hijos de esa violación. La familia del marido de Masika las rechazó, así que ella llevó a sus hijas y a sus nietos a un pueblo comercial a la orilla del lago Kivu, para tratar de reconstruir sus vidas.

Este año he hecho una película sobre ella y su trabajo. Ella está al cuidado de 170 mujeres al momento, la llaman Mamá Masika. En los últimos 10 años ha ayudado a más de 6,000 víctimas de violación, proporcionándoles una amplia gama de cuidados: prácticos, médicos y psicológicos.

Ha creado una comunidad en un área que no es atacada regularmente, proporcionando apoyo a cualquiera que lo desee, y utiliza una granja para reunirlas.
Ese campo es su esperanza, su tratamiento y su fuente de alimento e ingresos.

Ellas vienen a este refugio como víctimas, castigadas por la violación, la culpa y rechazadas por sus familias y la comunidad local.

Masika se ha convertido en una figura materna para las mujeres y sus hijos, resultado de la violación, y conforme cultivan, cuidan y finalmente venden sus cosechas comienzan a sanar juntas.

Masika trata de soñar con un futuro mejor, pero también es realista. Ella quiere que sus mujeres sean capaces de dejar de hacer trabajo manual en los campos y aprender habilidades como la costura. Pero para que eso suceda, según ella, la lucha y la violación tiene que parar.

Ella me mira a los ojos y con un suspiro dice: "Pero yo no veo que ni la violación ni la lucha vayan a terminar hoy".
 
Nota del editor: La galardonada cineasta Fiona Lloyd-Davies es una de las más experimentadas investigadoras extranjeras y productoras de programas de la actual situación en el Reino Unido. Ha hecho películas sobre temas de derechos humanos en zonas de conflicto desde 1992. Ella escribe para CNN como parte de una cobertura especial en la República Democrática del Congo, país que acudirá a las urnas el 28 de noviembre.
 
Fuentes

sábado, 15 de diciembre de 2012

Explosión armada en el Congo

La retirada de los rebeldes congoleños tutsis de la estratégica ciudad oriental de Goma, que ocuparon el 20 de noviembre en una operación relámpago, es solo un episodio menor en el tablero de una guerra colosal en el centro de África que ha causado más de cinco millones de muertos y que nunca se ha extinguido, pese a darse por finalizada en 2003. La permanente desestabilización de la región no puede ser entendida sin enraizarla en el genocidio contra la minoría tutsi ocurrido en Ruanda hace casi dos décadas. Pero más allá de hondos agravios étnicos y políticos o el temor de Ruanda a que sus enemigos hutus se hagan fuertes al otro lado de la frontera está el hecho de que el Congo oriental, la región de Kivu, de la que Goma es centro neurálgico, alberga una concentración incomparable de minerales estratégicos cuyo control implica poder y riqueza y que suscita la codicia de Ruanda, pero también de Uganda.
El Congo, con las dimensiones de Europa occidental, es un gigante con los pies de barro. La corrupción generalizada, la discutida legitimidad del presidente Joseph Kabila, pese a ganar las elecciones del año pasado, y la indisciplina de sus Fuerzas Armadas agravan la situación y explican que su pequeño vecino Ruanda, bajo el puño de hierro del presidente Paul Kagame y con un ejército organizado, se haya convertido en el cerebro y sostén directo de las milicias rebeldes congoleñas, según evidencia incontestable de un informe reciente de la ONU que Kigali rechaza furiosamente. El deslizamiento hacia el abismo del Congo oriental se ve favorecido por la inoperancia de las fuerzas de la ONU allí desplegadas, más de 8.000 soldados, en supuesta y carísima misión pacificadora, humillados por la fulgurante toma de Goma (un millón de habitantes) por los insurgentes tutsis congoleños del M23, ahora simbólicamente retirados a 20 kilómetros.
La explosiva situación acarrea el inadmisible riesgo de desatar una nueva guerra a gran escala en una región donde se han producido, en medio de una pavorosa indiferencia occidental, algunas de las mayores atrocidades de nuestra era. No basta con que algunos países desarrollados congelen su ayuda a Kigali. El Consejo de Seguridad de la ONU, en el que Ruanda tiene ahora un asiento, está obligado a abandonar su complaciente somnolencia y poner coto inmediato a la injerencia criminal del presidente Kagame.

Claves del conflicto

El avance de la guerrilla del M23 en el este de Congo, includo con la captura de Goma, capital de la provincia congoleña de Kivu Norte, ha elevado la intensidad del conflicto en la frontera con Ruanda. Estas son las principales claves para comprender la guerra que está desolando el este del país africano y empujando a cientos de miles de ciudadanos a abandonar sus hogares:

¿Quiénes forman parte de la guerrilla del M23?

El Movimiento del M23 es la milicia rebelde más estructurada y bien armada de los Kivus, las provincias más afectadas por la guerra en el este de Congo, donde operan decenas de grupos armados. Nace el pasado mes de abril tras un proceso de integración fallido. Sus miembros y oficiales son antiguos milicianos de la poderosa guerrilla de Laurent Nkunda, el CNDP (Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo), que el 23 de marzo de 2009 aceptaron unirse al Ejército nacional tras un acuerdo de paz. Es esta fecha la que da nombre al movimiento, M23.
Después de tres años integrados en el Ejército nacional, centenares de insurgentes se amotinaron y volvieron a alzarse en armas, al considerar no respetadas las condiciones del acuerdo. Dos conocidos exrebeldes lideraron las defecciones: Bosco Ntaganda, alias Terminator y Sultani Makenga.
Tanto el CNDP de Nkunda como el rebautizado M23 están acusados de contar con el apoyo económico-militar de Ruanda e incluso de responder a sus órdenes. El último informe de los expertos de Naciones Unidas implica al mismo ministro de Defensa ruandés, James Kabarebe, y a otros oficiales del Ejército. Uganda, que también hace frontera con Congo y país desde donde el M23 empezó la ofensiva, aparece asimismo en el informe como presunto colaborador del movimiento.
Durante los tres años que los insurgentes estuvieron en el Ejército nacional sus comandantes mantuvieron mandos paralelos, gozando del control de minas importantes en la región.

El avance del M23

-Principios de abril 2012: Bosco Ntaganda, alias Terminator, se amotina junto a unos centenares de sus fieles.
-Abril 2012: Se crea el M23.
-Julio 2012: Primera gran ofensiva. Toman el control de parte de la provincia de Kivu Norte. Ocupan la importante ciudad de Rutshuru.
-Noviembre 2012: El Ejército congoleño ataca a los rebeldes y ellos reaccionan avanzando posiciones. Bajan hasta las puertas de la capital provincial e importante núcleo comercial, Goma, que hace frontera con Ruanda.
-18 noviembre 2012: El M23 llega a las puertas de la capital provincial y se ofrece a negociar con el Gobierno. Kinshasa se niega.
-20 noviembre 2012: El M23 entra y ocupa Goma.

¿Quiénes son sus líderes?

Su líder de facto es Ntaganda, aunque el M23 ha querido difuminarle de su imagen pública. El pasado y el estatus de Terminator no es la mejor promoción para un movimiento que, según su presidente, Jean-Marie Runiga Lugerero, quiere “dar voz a los que no la tienen, no solo en el este de Congo, sino en todo el país” y cuya razón de ser -al menos oficial- es luchar “contra el mal gobierno y la corrupción a ultranza”.
Terminator ha combatido en varias milicias tanto ruandesas como congoleñas desde los años 90. De origen ruandés, cruzó a Congo de adolescente, pero pronto volvió a irse para alistarse a la entonces rebelión tutsi ruandesa (Frente Patriótico Ruandés) que llegó al poder tras el genocidio y que estaba liderada por el que ahora es presidente ruandés, Paul Kagame.
Más tarde, en Congo, Terminator luchó al lado de Thomas Lubanga, el primer condenado por la Corte Penal Internacional (CPI). Terminator acumula varios episodios violentos recordados por la población en distintas provincias y actualmente él mismo tiene una orden de arresto de la CPI. La justicia internacional le busca desde 2006, por reclutar a niños, pero el pasado mes de mayo, tras el juicio de Lubanga, le añadió cargos de violación, asesinato y persecución étnica.
Terminator fue el número dos de la guerrilla de Nkunda antes de acogerse a la integración con el Ejército nacional. Con este proceso, Terminator no solo logró que se aparcara su orden de arresto sino que obtuvo además el rango de general en el Ejército y la inmunidad de facto.
Sus buenos contactos a ambos lados de la frontera, en Congo y Ruanda, y su rango facilitador le han permitido lucrarse con el tráfico de minerales salientes de las minas que sus fieles militares, con un uniforme u otro, le han gestionado. Terminator estaba al cargo de las tropas que, en 2008, cometieron la masacre de Kiwanja, durante la que fueron asesinadas unas 150 personas.
Pero oficialmente, el presidente del movimiento del M23 es el obispo Jean-Marie Runiga Lugerero y el jefe militar de su brazo armado es Sultani Makenga. El brazo armado del M23 es el Ejército Revolucionario Congolés (ARC, en sus siglas en francés), aunque todo el mundo les sigue llamando M23.

Las raíces del M23: el déjà vu

El predecesor del M23, el CNDP, ya controló buena parte de Kivu Norte entre 2005 y 2009. En 2008 lanzaron una gran ofensiva que llegó a las puertas de Goma. Desde allí forzaron negociaciones con el Gobierno. Su líder era entonces el carismático Laurent Nkunda que, paradójicamente, fue detenido por las fuerzas ruandesas (las mismas que están acusadas de apoyarles). Desde entonces, Nkunda ha permanecido en arresto domiciliario en Kigali, la capital de Ruanda, en casa de sus presuntos aliados.
Los comunicados del M23 siguen marcados también con las siglas del CNDP. Y muchos de los líderes y administradores del movimiento son los mismos que en 2008.

¿Qué une a Ruanda con la rebelión?

La población civil de Kivu Norte ha descrito en varias ocasiones la entrada de tropas ruandesas en sus montañas. Así mismo lo denuncia el informe de los expertos de Naciones Unidas, que acusa Ruanda de dirigir la rebelión, reclutar efectivos e incluso participar en las ofensivas con sus tropas y armamento.
Desde 1994 Ruanda y el este de Congo han estado vinculadas. El genocidio ruandés provocó la huida masiva de refugiados y criminales ruandeses a Congo. Las tropas ruandesas quisieron perseguir a los perpetradores y desde entonces han pisado terreno congoleño con asiduidad. En el 97 entraron con Kabila padre para ayudarle a tomar el poder en Kinshasa. La guerra mundial africana, como se le ha llamado a la guerra del este de Congo, se ha desarrollado siempre con la importante presencia de agentes ruandeses y ugandeses, ambos aliados clave de Estados Unidos en la región.

El conflicto: el peor del mundo

El conflicto de Congo es el más mortífero del mundo. Han muerto cinco millones de personas y, aún así, sigue siendo el paradigma de conflicto olvidado. Al este de Congo se le llama la capital del mundo de las violaciones, por la absurda epidemia de delitos sexuales que ha crecido con la guerra.
Al conflicto se le ha conocido como “guerra mundial africana”, por la implicación directa de varias naciones africanas y la más sutil pero igualmente potente de Europa y Estados Unidos.

La región y sus minerales

El este del Congo es rico en estaño, tántalo, tungsteno y oro, todos ellos considerados minerales de sangre, usados en los aparatos de nueva tecnología, como ordenadores, teléfonos inteligentes (iPhones, blackberries). Los minerales se extraen de las militarizadas minas del este de Congo y transitan a través de Ruanda antes de ser exportadas al resto del mundo.
El Grupo de expertos de Naciones Unidas estima que entre 50 y 60 toneladas son producidas cada mes, aunque las estadísticas oficiales muestran que solo cinco toneladas fueron exportadas durante el segundo trimestre de 2012. Las cifras muestran la enorme dimensión del tráfico ilegal.

Naciones Unidas y Congo

Durante años, la misión de paz de Naciones Unidas en Congo (MONUSCO) ha sido la más numerosa del mundo, solo superada recientemente por el despliegue en Darfur. El Grupo de expertos de Naciones Unidas publicó el pasado 21 de noviembre su informe sobre la región, muy duro y claro con la implicación de Ruanda en el conflicto, acusando al país liderado por Paul Kagame de apoyar y dar órdenes a los rebeldes del M23.
Aún así, Naciones Unidas aprobó en octubre que Ruanda fuera uno de los cinco nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad. Desde el próximo 1 de enero, Ruanda ocupará el escaño africano del Consejo, por un periodo de dos años. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es el único órgano con poder ejecutor, es decir, el único cuyas decisiones los Estados miembros están obligados a cumplir.

Los últimos asirios



Dos reporteros españoles viajaron a Mesopotamia en plena invasión norteamericana de Irak para investigar qué queda hoy y cómo viven los últimos asirios del llamado Creciente Fértil. Del trabajo realizado por Ferran Barber e Iñigo Uriz durante esos tres meses surgió un libro, alrededor de treinta reportajes y un documental, emitido en 2005 por Telemadrid. Nunca nadie, hasta la fecha, había documentado de este modo el silencioso genocidio del que vienen siendo víctimas los últimos cristianos de Oriente Medio. 


Datos de interés sobre la minoría asiria
Un millón de caldeo-asirios, los habitantes originarios de Mesopotamia, han abandonado Oriente Medio durante las últimas dos décadas con la esperanza de escapar de la miseria y la violencia. En Turquía e Irán están ya casi a punto de extinguirse y en Irak, su número ha caído a la mitad en tan sólo quince años hasta fijar su población en algo menos de un millón de almas. Lejos de mejorar su situación, la invasión norteamericana de este último país ha precipitado un nuevo éxodo de esta minoría de credo cristiano. 
Desde 2003, varios miles de familias se han sumado a la diáspora y han cruzado la frontera en dirección a Siria, estación intermedia en su viaje hacia Occidente, por temor a que los ataques aislados de los que hasta la fecha han sido víctimas sean sólo el preámbulo de una limpieza étnica semejante a las que sufrieron en Turquía e Irak a principios del pasado siglo.

1. Nación caldeo-asiria 
 Por “caldeo-asirios” se tienen alrededor de tres millones de personas, repartidas por Irak, Irán, Siria, Turquía y la diáspora (Estados Unidos, Suecia, Canadá y Austrlia, principalmente). Son los descendientes de acadios, babilonios, caldeos y asirios y reclaman para sí derechos políticos, culturales y lingüísticos acordes a esa condición. Aunque ni en los más cerrados círculos nacionalistas se pierde de vista la identidad cristiana de estas comunidades, su principal preocupación actual es que se reconozca la existencia política de la NACIÓN ASIRIA. En contra de lo que suele pensarse, “ni el arameo o siriaco, la lengua de Cristo, es una lengua muerta ni los pueblos que vivían entre el Tigris y el Éufrates fueron barridos de la faz de la tierra por persas, macedonios y árabes”. 
Los asirios son, de hecho, los portadores de esa importante herencia. En las actuales circunstancias geopolíticas, únicamente en Irak tienen posibilidades de lograr dicho reconocimiento gracias, esencialmente, a los cambios políticos y a su importancia demográfica (el 5 por ciento de la población iraquí es asiria). De ahí la relevancia de conocer y dar a conocer qué está sucediendo exactamente con este pueblo olvidado. 

2. Genocidios ignorados 
El resurgir del pueblo asirio ha ido parejo al crecimiento de la importancia de un movimiento nacionalista alumbrado en el XIX y definitivamente forjado tras las tragedias que sus comunidades sufrieron el pasado siglo. En 1915, primero, y en 1933, de nuevo, varios centenares de miles de ellos fueron asesinados por los ejércitos turcos e iraquíes, respectivamente, en dos sangrientos y planificados genocidios que, a diferencia del armenio, no han merecido un par de líneas en los libros de historia occidentales. En pocos panteones descansan tantos mártires como en los del pueblo caldeo-asirio, permanentemente hostigado por vecinos hostiles y por fanáticos musulmanes y cristianos occidentales. Las pequeñas comunidades de supervivientes que no han logrado ser aniquiladas o absorbidas étnica, cultural y religiosamente se reparten hoy por diferentes áreas de Oriente Medio y el exilio.

3. Los primeros cristianos
Los habitantes de Mesopotamia tienen a gala el haber sido evangelizados por Tomás el apóstol cuando viajaba de camino hacia la India. Esta extendida creencia está más sustentada en la leyenda que en la Historia, pero llama la atención sobre una cuestión tan cierta como desconocida: los autodenominados caldeo-asirios fueron uno de los primeros pueblos en rendir culto a Cristo. Durante casi veinte siglos se han mantenido fieles a la fe que sus antepasados abrazaron en perjuicio de su religión original: el ashurismo.

Este texto es un compendio de informaciones publicadas por Ferran Barber en Interviu, El Mundo, El Semanal y Tiempo, entre otras publicaciones.

El documental 
Emitido por Telemadrid en 2005 
Dirección: Ferran Barber
Guión: Ferran Barber & Manuel Martorell
Imagen: Iñigo Uriz

Hambruna y terrorismo fundamentalista en Somalía

La hambruna en Somalía es el último capítulo de un escenario que ha llevado a que, durante décadas, el Cuerno de África haya sido testigo de grandes penurias. Sociales, políticas y económicas, dentro de las cuales se cuentan guerras entre países vecinos, estados fallidos, separatismo, luchas religiosas y duras condiciones climáticas. Es así que Djibouti, Etiopía, Eritrea, Kenya y Somalía se han convertido, lamentablemente, en punto obligado al momento de hablar de conflictos internacionales y, específicamente, africanos. Hoy, la sequía ha provocado no sólo la muerte de animales, sino que ha traído problemas a cerca de 12 millones de personas, todas distribuidas en los cincos países del Cuerno de África. Sin embargo, la terrible crisis se ha reflejado con especial fuerza por la hambruna en Somalía. A continuación, algunos datos que permiten tener mayor noción de por qué se ha producido esta tragedia: 

 Cambio climático Somalía 
 La hambruna es generalizada en el Cuerno Africano, pero Somalía es el caso más grave. Según diversos investigadores de esta materia, el Cuerno de África es una de las regiones del mundo donde más se ha sentido el efecto del calentamiento global. Si bien siempre se han desarrollado sequías en esta parte de África, en los últimos diez años ha disminuido, notablemente, la cantidad lluvia caída. Esto ha significado, por ejemplo, que entre junio de 2010 y mayo de 2011 hay un déficit de al menos el 50% en el sur de Etiopía, centro-sur de Somalía y centro-norte de Kenya. En sectores del norte de Somalía y en buena parte de Djibouti la cifra oscila entre el 25% y 30%. Esto incide en la falta de alimentos y, por ende, en la hambruna en Somalía. Condiciones actuales Mientras buens parte de Etiopía se ubica en una meseta, los demás países suelen ser más planos. Salvo los ríos que pasan por esta región, la irrigación de los campos de cultivo dependen, casi exclusivamente, de las lluvias estacionales. Hay muchas zonas secas, las cuales intercalan una temporada húmedas con otra sin precipitaciones. El problema se produce, entonces, cuando las esperadas lluvias no caen, que es lo que ha ocurrido en la actualidad provocando, entre otras cosas, la hambruna en Somalía. El total de agua caída está por debajo del 30% de lo que cayó entre 1995 y 2010y el período octubre-diciembre de 2010 ha sido uno de los más secos que se recuerde. En consecuencia, las cosechas han sido paupérrimas, las reservas se han agotado y entre el 40% y 60% de ciertos animales -elementales para el pastoreo de sus habitantes- ha muerto. ¿Cuánta gente está afectada? Las cifras son elocuentes. En Etiopía, los afectados por la hambruna son 4.567.256 personas. respecto de la hambruna en Somalía, el número llega a 3.700.000 (casi la mitad de la población del país), en Kenya son 2.400.000 (se espera que en agosto aumente el número) y en Djibouti la cantidad es de 146.600. En total, son 10.813.856 de personas afectadas, a las cuales se suman 760.159 refugiados, dejando un saldo final de 11.574.015. 

Categorías respecto a la desnutrición
Existen cuatro divisiones al momento de establecer el nivel de alimentación de la población. El ideal es que esté en “Aceptable” y luego vienen “Pobre”, “Seria” y “Crítica”. Ocho regiones están bajo el rango crítico y tres se encuentran en serias condiciones. El porcentaje aceptable es hasta 15%, pero hay regiones que llegan al 55% (caso de la hambruna en Somalía) o al 45%-47% (Etiopía) Categorías sobre seguridad alimentaria Cinco son los estados de esta escala. El mejor (e ideal) es “Ninguno o Mínimo”, para luego, en forma ascendente, venir “Stress”, “Crisis”, “Emergencia” y “Catástrofe o Hambruna”. Lamentablemente, dos regiones de Somalía (Bakool y Baja Shabelle) han sido catalogadas dentro del peor rango. El resto del país está, mayoritariamente, en el margen del tercer o cuarto grupo. 

Acefalía gubernamental
Somalía se convirtió en lo que suele conocerse como un estado fallido. Tras el golpe de estado que sufrió Siad Barre, en 1991, Somalía se convirtió en lo que suele conocerse como un estado fallido, es decir, un país que existe en la teoría, pero cuya institucionalidad no se cumple en la práctica. Hoy, Somalía tiene un gobierno de transición, el cual debe luchar, diariamente, contra los fundamentalistas islámicos (que pretenden establecer un estado basado en la sharia o ley islámica) y las disputas entre diversos clanes. Además de eso, el país está dividido, de facto, en tres “naciones”, ya que el separatismo es muy fuerte en el norte del país y eso ha significado el surgimiento de las repúblicas de Puntland y Somaliland, que cuentan con gobiernos propios. Las milicias de Al Shabab Uno de los principales bastiones de la oposición radical islámica se encuentra en los militantes de Al Shabab, agrupación que día a día realiza intensos ataques contra el gobierno de transición, para así obtener el poder e instaurar un gobierno fundamentalista, basado en la Sharia. Su obstinación es tal, que ni siquiera han permitido que se entregue ayuda humanitaria. Sin embargo, algunas ramas de este grupo han dialogado con organizaciones internacionales y han permitido que se lleve a cabo la entrega de alimentos, medicamentos y otros elementos como una forma de paliar la hambruna en Somalía. Fuente: http://reliefweb.int/horn-africa-crisis2011