viernes, 28 de junio de 2013

Una agricultura sin campesinos, por Esther Vivas

Fuente: diario PÚBLICO
La Unión Europea parece estar empeñada en acabar con el pequeño campesinado. Así se desprende de la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) aprobada anteayer en Bruselas. Unas medidas que benefician, una vez más, a los grandes terratenientes y a la agroindustria, en detrimento de aquellos que trabajan y cuidan la tierra.
Un solo dato: a pesar de que en el Estado español sólo 350 mil personas están dadas de alta como trabajadores en el campo, 910 mil reciben ayudas. ¿Quiénes son, pues, esos 560 mil perceptores de subvenciones que no son campesinos pero sí reciben dicho dinero? El informe Una Política Agraria Común para el 1%, de Veterinarios Sin Fronteras, lo deja claro. Se trata de empresas de la agroindustria, grandes viticultoras, supermercados y terratenientes. Sus nombres y apellidos: Pastas Gallo, Nutrexpa, Osborne, Nestlé, Campofrío, Mercadona, la Casa de Alba, por sólo mencionar los mayores beneficiarios.
Eso sí. Con la nueva PAC, ni aeropuertos ni ferrocarriles ni campos de golf recibirán más ayudas agrarias. Imagino que el robo, o desvío de fondos, resultaba demasiado escandaloso. Otros amigos de Arias Cañete, en cambio, seguirán recibiendo cuantiosas subvenciones. A destacar, su esposa, Micaela Domecq, terrateniente andaluza y propietaria de Bodegas Domecq. Ya se sabe, quien parte reparte.
Como afirma el sindicato agrario COAG, en su valoración y análisis de la reforma de PAC, “se corre el riesgo de desmantelamiento de un sector, el agrario, estratégico para nuestra economía”. Algo que no es nuevo, pero que con las actuales medidas no hace sino agudizarse. Hoy, menos del 5% de la población activa en el Estado español trabaja en la agricultura, y una parte muy significativa son personas mayores. Algo que, según los estándares actuales, es símbolo de progreso y modernidad. Tal vez, tendríamos que empezar a preguntarnos con que parámetros se definen ambos conceptos.
La agricultura campesina es una práctica en extinción. Anualmente, miles de fincas cierran sus puertas. Sobrevivir en el campo y trabajar la tierra no es tarea fácil. Y es que quiénes más salen perdiendo en el actual modelo de producción, distribución y consumo de alimentos son, precisamente, aquellos que producen la comida. La renta agraria se situaba en 2007, según la COAG, en un 65% de la renta general. Su empobrecimiento es claro. Avanzamos hacia una agricultura sin campesinos.
Y, si estos desaparecen, ¿en manos de quién queda nuestra alimentación? Creo que la respuesta es clara: en manos de un puñado de empresas de la agroindustria y la distribución que controlan cada uno de los eslabones de la cadena alimentaria, desde las semillas hasta el producto final. Cargill, Monsanto, Syngenta, Dupont, Procter & Gamble, Nestlé, Kraft, Mercadona, Eroski, Carrefour, Alcampo, El Corte Inglés… son quienes, finalmente, nos dan de comer. Y, así nos va.

jueves, 27 de junio de 2013

El crimen organizado es la segunda economía del mundo


El narcotráfico, la piratería y el tráfico de personas son los mayores mercados negros del mundo y mueven en promedio anual 475,000 millones de euros, un poder económico que supera el valor en producción que generan 170 países juntos. España es el cuarto país con mayor mercado negro del mundo. Durante 2012 el tráfico de drogas, las falsificaciones, la piratería y la prostitución movieron en nuestro país la friolera de 123.000 millones de euros.

Hay una economía que no sólo ha resistido la crisis económica, sino que ha crecido con ella: los mercados negros. El comercio de artículos y servicios ilegales se ha convertido en la segunda mayor economía del planeta, solo por detrás de Estados Unidos. Sólo los cinco mayores mercados ilegales del planeta mueven casi 475.000 millones de euros al año, una cantidad superior al PIB de más de 170 países y territorios.

La lista negra de esta economía al margen de la ley que da trabajo a decenas de millones de personas la encabeza el tráfico de droga. Basándose 
en los datos aportados por organizaciones internacionales como el Banco Mundial o la ONU, la revista 'The Economist' apunta que el mercado mundial del narcotráfico genera 240.000 millones de euros anuales.

Y muy probablemente se queden cortos. Contabilizar los beneficios del tráfico de drogas es prácticamente imposible y las estimaciones se realizan a partir de los volúmenes de droga incautados por las distintas fuerzas policiales.

Tras el narcotráfico, el segundo mercado ilegal más rentable es la piratería.
La copia de objetos de marca, videojuegos o películas mueva nada menos que 187.000 millones de euros anualmente, seguido, aunque a gran distancia, por el tráfico de seres humanos y el de animales, con un 23.000 y 15.000 millones, respectivamente.
En quito lugar de la lista de este ranking de actividades ilícitas lo ocupa la venta de petróleo, con 8.200 millones, seguida de la pesca ilegal, la tala indiscriminada de árboles y el tráfico de órganos.

España, el mayor del mundo
Tráfico de drogas, prostitución o piratería. España es un paraíso para todo tipo de actividades ilegales, según confirma un estudio internacional realizado por la consultora Havocscope.
Según Havocscope, en España, corresponde en términos porcentuales 2.000 euros de mercado negro por habitante, niños y ancianos incluidos, lo que convierte a ese país con más mercado negro por número de habitantes.

En actividades ilícitas no hay quien le haga sombra a España: en Estados Unidos tocan a 1.500 euros por persona y año, mientras que en México no llegan a los 1.000 euros y en China apenas superan los 150 euros por cabeza en actividades ilegales.

Además, en términos absolutos, España es el cuarto país con mayor mercado negro del mundo. Durante 2012 el tráfico de drogas, las falsificaciones, la piratería y la prostitución movieron en nuestro país la friolera de 123.000 millones de euros, es decir, aproximadamente el 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) o producción nacional total de un país medida en un año.

Fuente: Ellibertador

sábado, 22 de junio de 2013

La injsticia del sistema tributario en España

Indignarse, patrimonio de la humanidad. Ahora, Brasil.


Por Esther Vivas

Inesperada, intempestiva, no anunciada así se presenta la indignación. Lo hemos visto en Túnez, Egipto, Islandia, Estado español, más recientemente en Turquía y ahora en Brasil. La estela indignada llega, de este modo, en dos países geopolíticamente claves. Si hace unas semanas la Primavera Turca sorprendía a propios y a extraños, hoy se repite la historia con el estallido social brasileño.

El ciclo de protesta inaugurado con las revueltas en el mundo árabe sigue abierto. Y a pesar de que todos estos procesos de cambio, de emergencia del malestar de los de abajo, comparten elementos en común, no son ni copia ni calco. Cada un de ellos responde a sus propias particularidades, contextos, experiencias... y así escribirán su historia. Sin embargo, es innegable una dinámica de contaminación mutua, y más en un mundo globalizado, fuertemente conectado y con el papel clave, y potenciador, de las redes sociales y los medios de comunicación. 

La indignación expresada estos días en Brasil significa su entrada en el continente latinoamericano, referente de las luchas sociales recientes contra el neoliberalismo y el imperialismo. Aunque las masivas protestas estudiantiles en Chile, en 2011, ya señalaban el hartazgo de la juventud con una clase política supeditada a los intereses de los mercados. La actual protesta brasileña, pero, con todas sus particularidades, reproduce, y a la vez reinventa, discursos, uso de herramientas 2.0, actores... del ciclo de protesta indignado global.

Los jóvenes de las grandes ciudades, olvidados de la política en las altas esferas, son una vez más quienes encabezan la lucha. Mayoritariamente no organizados, expresan, muchos de ellos, por vez primera su descontento tomando las calles, ocupando el espacio público y haciendo oír su voz. Lo que empezó como una protesta contra el aumento abusivo de las tarifas del transporte público, en uno de los países con las tasas más altas en comparación con los ingresos populares, ha derivado en una movilización ciudadana sin precedentes, la más importante en la historia reciente del país.

La corrupción, la desigualdad, los pésimos servicios públicos, los grandes eventos "escaparte" y las infraestructuras faraónicas que vacían las arcas del Estado... son sólo algunas de las causas. Así como el disgusto con una clase política que blinda las prácticas corruptas, sorda e indiferente a las demandas sociales, con banqueros y tecnócratas adictos a la usura y al robo, conservadores religiosos en el poder que dictan leyes para "curar homosexuales", en una cruzada contra las libertades sexuales y reproductivas, y latifundistas asesinos de pueblos indígenas y ecologistas. Descontento latente que, finalmente, explota.

Ante tal movilización social, las autoridades de decenas de ciudades, entre ellas Río de Janeiro y São Paulo, retiraron la subida de tarifas. La respuesta oficial, pero, llegaba tarde. Como antes en Sidi Bouzid (Túnez) o Taksim (Turquía), la mecha ya había prendido. Lo que empezó como una expresión de rabia ante una injusticia conectó con un malestar mucho más profundo. Y el miedo empezó a cambiar de lado. La indignación, se ha demostrado, es patrimonio de la humanidad. Ahora le toca a Brasil. ¿Quién será el siguiente?

*Articulo en Publico.es, 22/06/2013.

viernes, 21 de junio de 2013

La Banca JP Morgan a favor de instaurar regímenes autoritarios en Europa

Por Stefan Steinberg, 17 de junio de 2013
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En un documento publicado a finales de mayo, el Banco de Inversión estadounidense JP Morgan Chase reclama la derogación de las Constituciones Democráticas burguesas, que se establecieron después de la Segunda Guerra Mundial, en algunos países europeos y el establecimiento en su lugar de Regímenes autoritarios.
El documento de 16 páginas ha sido realizado por el grupo Europa Economic Research de JPMorgan y se titula “El ajuste de la Zona Euro, una tarea a medio hacer”. El documento comienza señalando que la crisis de la zona euro tiene dos facetas.
Se comienza afirmando que las medidas financieras son necesarias para garantizar que las principales empresas de Servicios de Inversión, como JP Morgan, puedan seguir obteniendo enormes beneficios de sus actividades especulativas en Europa. Después, los autores sostienen que son necesarias reformas políticas destinadas a acabar con la oposición a las medidas impopulares de austeridad, que son aplicadas en nombre de los Bancos.
El Informe muestra su satisfacción por la aplicación en la Unión Europea de un cierto número de mecanismos financieros que pretenden garantizar los intereses de la Banca. A este respecto, el estudio subraya también la necesidad de una mayor intervención por parte del Banco Central Europeo (BCE).
Desde el inicio de la crisis financiera mundial en 2008, el BCE ha destinado miles de millones de euros en favor de los Bancos para permitirles mejorar sus balances e iniciar de nuevo sus actividades especulativas. A pesar de la presión creciente procedente de los mercados financieros, el Presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, declaró que haría todo lo necesario para consolidar los Bancos.
Para los analistas de JP Morgan esto no es suficiente. Exigen por parte del BCE una respuesta más espectacular ante la crisis.
Las críticas más duras al documento están formuladas contra los Gobiernos nacionales, que tardaron demasiado en aplicar las medidas autoritarias necesarias para imponer la política de austeridad. Tal proceso de reforma política, dice el estudio, no ha hecho más que empezar.
En los párrafos finales del documento, los autores explican lo que entienden por reforma política: “Al principio de la crisis creíamos que estos problemas heredados del pasado se debían en gran parte al orden económico reinante; sin embargo, se puso de manifiesto que hay problemas políticos que están profundamente arraigados en los países de la periferia, que según nuestra opinión deben ser cambiados si la Unión Monetaria se considera que debe seguir vigente”.
El Documento detalla a continuación los problemas que existen en los sistemas políticos de los países de la periferia: Grecia, España, Portugal e Italia. Estos países se encuentran en el centro de la crisis de deuda en Europa.
Los autores siguen diciendo: “Estos Sistemas Políticos vienen de una Dictadura anterior y están definidos por estos Regímenes. Sus Constituciones tienden a tener un fuerte sesgo socialista, reflejando la fuerza política que los partidos de izquierda adquirieron después de la derrota del fascismo”.
Los Sistemas Políticos de los países de la periferia tienen unas características comunes: unos dirigentes débiles; unos Estados centrales débiles en relación con las distintas regiones; protección constitucional de los derechos de los trabajadores; sistemas que buscan el consenso y se anima el clientelismo político; el derecho a la protesta, permitido por el status quo político. Las lagunas de esta herencia política han quedado al descubierto por la crisis”.Cualesquiera que sean las inexactitudes históricas contenidas en este análisis, no cabe sombra de duda de que los autores del Informe de JP Morgan defiende que los Gobiernos instauren Regímenes dictatoriales, con el fin de llevar a cabo la contrarrevolución social, que ya lleva un buen camino recorrido en toda Europa.
En realidad, no se puede hablar de nada socialista contenido en las Constituciones establecidas durante el período de posguerra en Europa. Tales constituciones pretendían garantizar el Régimen burgués, en una situación en la que el Sistema Capitalista y sus agentes políticos habían visto comprometidas sus posiciones por los crímenes de los regímenes fascistas y dictatoriales.
Las constituciones de los Estados europeos, incluidas las de Italia, España, Grecia y Portugal, han sido elaboradas y aplicadas en colaboración con los partidos socialistas y comunistas de los respectivos países, partidos que han jugado un papel clave en la desmovilización de la clase obrera, para así permitir a la burguesía mantener su Régimen.
Al mismo tiempo, la clase dirigente de Europa era consciente de que la Revolución Rusa era fuente de inspiración para muchos trabajadores. Por lo tanto, se vieron obligados a hacer una serie de concesiones a la clase obrera con el fin de impedir una revolución, mediante la aprobación de protecciones sociales y constitucionales, estableciéndose el derecho de manifestación, algo que le gustaría a JP Morgan ver abolido.
En cierta medida, las críticas del Informe del Banco con respecto a la falta de autoritarismo de los Gobiernos europeos suena a algo hueco. Por todas partes de Europa los Gobiernos han recurrido en repetidas ocasiones a medidas propias de un Estado Policial para reprimir toda oposición en contra de sus políticas.
En Francia, En España y en Grecia, se han aprobado decretos de urgencia y el ejército ha intervenido para acabar con las huelgas. La Constitución de Grecia de 1975, aprobada después de la caída de la Dictadura de los coroneles, no impidió al Gobierno griego despedir a gran cantidad de funcionarios. Y en otros países europeos, los partidos dirigentes están favoreciendo la aparición de partidos neofascistas, como Amanecer Dorado en Grecia.
Pero esto no es suficiente para la Banca JP Morgan. Con el fin de evitar una revolución social, los analistas consideran como indispensable que los Gobiernos capitalistas de Europa instauren lo más rápidamente posible regímenes dictatoriales.
En la parte final del documento, los autores desgranan una serie de argumentos por los que, según ellos, de llegar a un fracaso de los Gobiernos europeos habría que instaurar sistemas autoritarios:
1) El fracaso de varios Gobiernos favorables a las reformas en Europa del Sur.
2) Falta de apoyo al euro o a la propia Unión Europea.
3) La ingobernabilidad de ciertos Estados miembros debido a que los costes sociales (sobre todo el paro) sobrepasasen un cierto umbral.
Es la voz del Capital Financiero la que habla. Hay que recordar que JP Morgan estuvo implicado hasta las cejas en operaciones especulativas que arrasaron la vida de millones de trabajadores de todo el mundo. En marzo de este mismo año, una Comisión del Senado estadounidense hizo público un Informe de 300 páginas que recogía las prácticas criminales y el fraude realizado por JP Morgan, uno de los bancos más grandes de los Estados Unidos y el mayor agente de productos derivados del mundo. A pesar de las revelaciones que se hacían en ese Informe, no se ha ejercido ninguna acción contra el Director General de Banco,Jamie Dimon, que goza de la confianza personal del Presidente estadounidense.
Ahora este mismo Banco se permite dar lecciones a los Gobiernos. Setenta años después de la toma del poder por Hitler y los nazis en Alemania, cuyas consecuencias fueron catastróficas para Europa y para el mundo, JP Morgan es el primero que reclama medidas autoritarias para reprimir a la clase obrera y acabar con las conquistas sociales.
Stefan Steinberg
(Artículo original aparecido el 17 de junio de 2013)

miércoles, 19 de junio de 2013

Goering sorprendido ante el incendio del Reichstag


La noche del 27 de febrero de 1933 el Reichstag ardió en llamas, proporcionando a los nazis la excusa perfecta para culpar a los comunistas y obligar al día siguiente al presidente Hindenburg a suspender las garantías constitucionales con el conocido como «decreto del fuego del Reichstag». La policía alemana detuvo en el interior del Parlamento alemán a un joven izquierdista holandés, Marinus van der Lubbe, que sería guillotinado un año después tras un juicio en el que los líderes comunistas acusados culparon abiertamente a los nazis de haber causado el incendio para disolver el Parlamento y poner en marcha su sistema totalitario.

Hermann Goering, presidente de la cámara baja del Parlamento en 1932 y ministro del Interior de Prusia, respondió en la vista a estas acusaciones, no sin sarcasmo. «En interés de Alemania, preciso ciertos detalles para rechazar los reproches del Libro Pardo, pero, en lo que me concierne personalmente, no tengo ningún interés en rechazar tales reproches ya que son tan grotescos, que es casi superfluo refutarlos, tanto más cuanto que sé, por mis hombres de confianza, que todo bribón rojo que tenía necesidad de dinero pudo procurárselo entonces vendiendo al extranjero afirmaciones de cualquier clase presentándome como un criminal».

«El Libro Pardo pretende que mi amigo Goebbels me propuso incendiar el Reichstag y que yo lo realicé alegremente. Después que, viviendo frente al Reichstag, presencié el incendio vistiendo una bata de sea azul. Solo falta pretender que toqué la lira, como Nerón contemplando el incendio de Roma», señaló Goering en noviembre de 1933, según recogió 

El líder nazi afirmó sin ambages: «Yo no tenía necesidad de incendiar el Reichstag para cargar contra los comunistas, ya que Hitler me había confiado el ministerio prusiano del Interior con el fin de aniquilar al comunismo». El partido comunista, continuó Goering, «comenzó a desencadenar actos de terrorismo, ejecutados por gentes que vestían uniformes nacional-socialistas y usaban carnets de identidad nacional-socialistas». Así justificó la pena de muerte para estos actos y la creación de «destacamentos especiales» para el control en las calles, restaurantes y cafés.

«Lo cierto es que fui sorprendido por el incendio del Reichstag», aseguró Goering en su declaración. «Había decidido esperar el ataque de los comunistas para deshacerlos después; pero el incendio del Reichstag me obligó a desencadenar el primer ataque contra el marxismo la misma noche del incendio».

El ministro del Interior relató que se encontraba en su despacho del ministerio del Interior cuando hacia las nueve de la noche del 27 de febrero se enteró del incendio. «Creí un momento que el incendio no había sido provocado intencionadamente», añadió.

«Como yo era el presidente del Reichstag, marché a dicho lugar inmediatamente. Como un policía me dijese después que el incendio había sido intencionado, tuve inmediatamente la intuición de que el comunismo era el responsable del incendio». Goering añadió que el vicecanciller Von Papen también había señalado a los comunistas y de acuerdo con él adoptó las primeras medidas.

«En los primeros momentos pensé colgar inmediatamente a Van der Lubbe, pero me abstuve, pues pensé que Van der Lubbe podía servir como testigo», admitió abiertamente en la vista antes de añadir que ordenó detener a los diputados comunistas Torgler y Koenen «que habían salido del Reichstag una hora antes del incendio». Goering alentó entonces a la Policía y a los destacamentos de asalto para arrestar a todos los jefes y dirigentes marxistas «de los cuales en esa sola noche detuvimos a cinco mil».

«Hoy el marxismo ya no es peligroso, porque he tenido el cuidado de reducirlo en el mayor grado», se jactó entonces el creador de la Gestapo y de los primeros campos de concentración.

Historiadores alemanes corroboraron años después la teoría de la autoría nazi. Diez miembros de un comando de la SA participaron en el incendio del Reichstag. Todos ellos fueron asesinados en 1934 por las SS en la noche de los cuchillos largos. En 2008 el Tribunal Federal de Justicia de Alemania anuló el veredicto a Van der Lubbe al considerar que las conclusiones para condenarlo a muerte habían sido «injustas».

Fuente: http://www.abc.es/
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Monsanto, el poder detrás del poder


Como prueba y expresión del autismo planetario que vive Argentina en particular y la “República Unida de la Soja” (1) en general, los debates de hace apenas un mes entre los gobiernos ruso y estadounidense sobre la progresiva extinción de las abejas ha sobrevolado nuestras ausentes cabezas, como si la fumigación aérea que se ha enseñoreado en “el país de la soja” hubiese hecho ya efecto adentro de ellas. Fuente: Argenpress

lunes, 17 de junio de 2013

Esclavos desde la cuna en Mali

Campamento de desplazados de Sevaré. / Foto: J.N.
En Malí hay unos 300.000 esclavos. Sí, han leído bien. Esclavos. Personas desposeídas de todos sus derechos que son un bien material, propiedad de su señor, intercambiables en una transacción comercial, que trabajan por un plato de comida, que son castigados y golpeados al antojo del amo o, si se trata de mujeres, que son usadas como un mero objeto sexual sin capacidad de decidir sobre los hijos de esa relación, que son a su vez esclavos desde que nacen. Apenas se habla de ellos, pero existen. Una asociación llamadaTemedt presidida por Ibrahim Ag Idbaltanat, un tuareg negro descendiente de esclavos, lucha contra esta práctica a través de la sensibilización y aboga por la aprobación de una ley que prohíba la esclavitud.
En 1988, Tallewate Wallet Litni era una niña de solo nueve años que se había quedado huérfana de madre y padre. Como dicta la costumbre, fue recogida por su tío, Zilly Ag Choukka, también residente en Rharous (región de Tombuctú). Sin embargo, al poco tiempo, Hamad Aguissa Ag Khaharno se presentó en la casaalegando ser el propietario de los padres de la niña y, por tanto, también de Tallewate. Así que se la lleva y la pone a su servicio. Veinte años más tarde, la joven se fuga, harta de sufrir malos tratos y abusos de todo tipo, dejando atrás a un hijo fruto de las violaciones repetidas por parte de su señor. Éste le encuentra y se la vuelve a llevar al desierto, argumentando que es de su propiedad. A los pocos meses, un equipo de Temedt la localiza y logra liberarla.

Pese a estar oficialmente abolida en todo el Planeta, Malí no es el único país donde persisten prácticas esclavistas, se calcula que unos 27 millones de personas en el mundo trabajan sin salario y bajo la amenaza de la violencia, pero en este país africano, al igual que en Mauritania, Níger o Sudán, la esclavitud es algo muy arraigado. Según Ibrahim Ag Idbaltanat, “durante la época de la colonización, los franceses escribieron que era un crimen contra la Humanidad y, tras la independencia, la Constitución recoge esto mismo. Sin embargo, no fue un proceso interno de la sociedad maliense, no fue algo propio, sino una norma que vino de fuera. Para esta sociedad, la esclavitud es algo normal que viene del pasado, una práctica con la que no ha habido una ruptura, una revolución que la extirpe”.
Son varias las comunidades que practican la esclavitud. En primer lugar están los tuaregs y los maures, "blancos" que esclavizan a negros, pero también existe entre songhays, peuls y soninkés, sobre todo en el norte del país. “En otras etnias la esclavitud persiste también, pero bajo formas más sutiles”, asegura el presidente de Temedt. El esclavo en Malí suele proceder de familia de esclavos durante generaciones y generaciones. Es propiedad del señor, tratado como un bien material y  heredado por los hijos del amo si éste muere. Además, no decide sobre la vida de sus hijos, que son también esclavos. Es lo que se llamaesclavitud por ascendencia, muy diferente de la trata de personas que existe en otras latitudes y que existió durante siglos.

Los hombres normalmente se dedican a la ganadería y a la agricultura, trabajan en los campos del amo o cuidan sus animales. Las mujeres, al servicio doméstico. Los horarios no están en absoluto regulados, apenas hay tiempo para el descanso.Los castigos corporales son habituales. "Son vistos con normalidad tanto por el señor como por el siervo", asegura Soumaguel Oyahit, secretario permanente de Temedt, "el esclavo piensa que esos golpes le ayudarán a ir al Paraíso cuando muera". Les suelen poner nombres de árboles o de animales, en una muestra más de su "cosificación". Por ejemplo Intamat (que significa acacia en tamashek) es un típico nombre de esclavo.
Ibrahim Ag Idbaltanat también se refiere a otros dos tipos de esclavitud muy en boga en Malí. En primer lugar, lo que él denomina esclavitud moderada, “cuando el esclavo no vive con su señor, pero éste puede aparecer en cualquier momento para coger niños y llevárselos como esclavos”. En segundo lugar, la esclavitud política, “un señor que vive en Bamako por ejemplo y se reúne con un partido político y le dice que tiene 150 ó 200 personas que votarán por este partido a cambio de algo. Por eso también existe una gran complicidad pasiva con estas prácticas feudales”. Si bien se calcula que unas 300.000 personas sufren la esclavitud de manera directa, la cifra aumenta a 800.000 si hablamos de estas otras formas de dominación.

Temedt nació hace tres años durante un fórum celebrado en Menaka (región de Gao) y en la actualidad cuenta con 31.000 miembros. Sin embargo, los comienzos no fueron fáciles. De un lado, una sociedad que tolera estas prácticas; de otro una clase política que se beneficia de las mismas; y, finalmente, unas autoridades que consideraban que airear este problema era un descrédito para Malí. “Hemos crecido mucho desde entonces, ahora aceptan que gritemos sin tener mucho en cuenta lo que decimos. Pero nosotros no nos desmoralizamos”, asegura el presidente.
Mediante las campañas de sensibilización y educación dirigidas tanto a esclavos como a señores, “ambos son víctimas de una práctica que se encontraron ya establecida”, han logrado la liberación de una treintena de personas. Y ahora Temedt está empeñada en promover la aprobación de una ley contra la esclavitud porque, pese a estar recogido en la Constitución, no existe una norma que establezca la prohibición de esta práctica. Para ello cuenta con el apoyo de organizaciones internacionales como la Fundación Rosa Luxemburgo o Antislavery International y la complicidad de colectivos hermanos como Timidria (Níger) ySOS Esclaves (Mauritania) con los que Temedt colabora habitualmente. De hecho, este fin de semana las tres organizaciones han celebrado una conferencia en Bamako bajo el título de "La persistencia de la práctica de la esclavitud en el Sahel, qué impacto sobre la actuación del Estado de Derecho".



sábado, 15 de junio de 2013

Republicanos Españoles en Mauthausen

El campo de concentración de Mauthausen fue el principal lugar donde fueron encarcelados los prisioneros políticos por los Nazis. En 1941, tres años después desde que se abriera el campo principal, el 60% de los prisioneros eran Republicanos Españoles. Después de ser derrotados por el ejercito del General Francisco Franco en la Guerra Civil Española, los Republicanos Españoles escaparon a Francia donde se les envió a campos de internamiento por el Gobierno Francés. Después de que los Alemanes conquistaran Francia en 1940, alrededor de 30,000 de estos prisioneros fueron enviados por los Nazis a campos de concentración en Alemania y Austria por su afiliación política como Anti-Fascistas o Comunistas. Se les llamó españoles rojos (Rotspanier) porque el rojo era el color de los Comunistas.
En agosto de 1940, los criminales comunes Alemanes y Austriacos eran los Kapos en Mauthausen; Se les asignó supervisar a otros prisioneros y solían golpearles a la menor infracción de las reglas, mientras los guardas SS hacían la vista gorda. Los Republicanos Españoles empezaron a llegar al campo entre el 6 y el 9 de agosto de 1940; de forma gradual fueron arrebatando posiciones claves en el campo a los Kapos Alemanes.
Los españoles Anti-Fascistas estaban bien organizados; fueron el único grupo cohesionado en el campo, ayudados por sus creencias políticas. Más tarde, cuando los combatientes comunistas de la resistencia Checa y Francesa llegaron, juntaron sus fuerzas con los Españoles Rojos que dominaban el campo. Los criminales Alemanes no tenían solidaridad y no actuaban como un grupo, de forma que no pudieron mantener el control.
Christian Bernadac, autor del libro “The 186 Steps” (“186 Escalones”), escribió lo siguiente sobre los Republicanos Españoles:
Eran soldados republicanos que llegaron tras cruzar la frontera francesa en febrero de 1939, después de la derrota de Cataluña. Esperaban recuperar sus fuerzas, reagruparse, adiestrase y llegar hasta el otro lado de los pirineos donde un grupo genuino de resistencia todavía no se rendía. Llegaron con sus armas y equipajes, y todo este buen material se oxidó por la nieve que cubría los pasos de montañas o por la humedad de las laderas orientadas al mediterráneo…
Y ellos, los esclavos vencidos, fueron hacinados en improvisados campos de “transito”, donde murieron literalmente, de hambre, frío y disentería. Los más fuertes, los más motivados, trataron de reconstruir una jerarquía militar o política, pero muchos de ellos, la mayoría, estaban destrozados por la derrota y abandonaron el combate. La historia de estos campos de concentración nunca ha sido escrita: Le Vernet-d’Ariege, Saint-Cyprien, Barcares, Argeles, Gurs, Septfonds… Su historia debería ser conocida.
Luego, voluntarios o no, los Españoles Republicanos se enrolaron en equipos de trabajo o batallones irregulares de extranjeros voluntarios. Con la llegada del ejército Aleman fueron barridos hacia campos de prisioneros donde la Gestapo no tuvo dificultades después de todo, para reagruparlos y enviarlos a Mauthausen.
De acuerdo a Bernadac, los republicanos “llevaron el triángulo azul de los objetores religiosos”. En otros campos de concentración Nazi, el azul era el color de los trabajadores extranjeros traídos desde Alemania, por ejemplo los 1,701,412 polacos que fueron trabajadores esclavos en campos como Dachau. Los Testigos de Jehová llevaron un triángulo púrpura. Dos de los prisioneros españoles, Marcel Razola y Mariano Constante, escribieron un libro sobre su paso penoso por Mauthausen; el título del libro fue “Triangle bleu” (Triángulo azul).
Los primeros dos convoys de españoles que fueron deportados a Mauthausen se los llevaron primero a la cantera en lugar de ir directamente a la puerta central del campo. Su presentación en el campo fue la escena de los Kapos Alemanes golpeando a los prisioneros para forzarlos a trabajar más rápido. José Escobedo, uno de los españoles prisioneros, describió su llegada. Su relato fue incluido en el libro “Triangle bleu” que es mencionado por Christian Bernadac en su libro:
Estábamos impresionados. Era una cárcel, nos decíamos unos a otros, como una cárcel en una película de terror. Era imposible que quisieran mantenernos allí. Èramos soldados, y no criminales. Nos alinearon en filas de cinco y subimos los 180 escalones que conducían al campo. Pasamos al lado de hombres que cargaban piedras que parecían ser españoles. Cuando pensábamos en eso, no podía ser posible. Probablemente los tendrían para pasar la noche allí en el campo antes de transferirlos a un lugar de trabajo ofrecido por la Convención de Ginebra. Algunos de nosotros todavía alimentábamos una inocencia ilimitada. Todavía alineados, nos hicieron marchar en frente de las torres de vigilancia con sus centinelas, mostrando sus armas de fuego.
El autor británico David Wingeate Pike publicó un libro titulado “Spaniards in the Holocaust: Mauthausen, the Horror on the Danube” en el año 2000, en donde cuenta la historia de los Republicanos Españoles en Mauthausen. La mayor parte de la información la obtuvo de Juan de Diego, que fue un “Kapo” 1en el campo de Mauthausen. Diego fue uno de los privilegiados en un grupo de líderes en Mauthausen; en su puesto, tuvo la oportunidad de ocultar parte de las evidencias incriminatorias de las atrocidades, antes de que fueran destruidas por los guardas alemanes cuando abandonaron el campo en la última semana de la guerra.
Según Pike, el 90% de los Republicanos Españoles, que habían sido previamente internados en Francia, fueron enviados a Mauthausen en 1940 y 1941. Registros salvados por los supervivientes españoles muestran que de los 23,400 prisioneros que fueron registrados en Mauthausen y sus subcampos, de estos 16,310 murieron quedando sobre 9,200 supervivientes.
La mayor parte de los prisioneros españoles en Mauthausen trabajaron en las canteras, pero algunos tuvieron trabajos administrativos. Entre los que estuvieron este último grupo, estaban Antonio García Alonso y Francisco Boix Campo, según Pike, que escribió que Boix fue enviado a Mauthausen el 27 de Enero de 1941. Por su facilidad con el alemán, Boix trabajó inicialmente como traductor en el campo. García llegó a Mauthausen el 7 de Abril de 1941. Como tenía experiencia como fotógrafo, García fue asignado a trabajar en el laboratorio fotográfico, Erkennungsdienst.
El fotógrafo de las SS Kornacz era el único que tomaba fotografías, pero empleó a internos para hacer el revelado, la impresión y la clasificación del archivo fotográfico. Kornacz tenía la tarea de tomar instantáneas de los prisioneros que llegaban y de fotografiar a los oficiales que visitaban el campo, además también tomaba fotos de los cuerpos de los prisioneros que morían. Sus asistentes tenían instrucciones de imprimir cinco copias de cada fotografía: una para el archivo del campo y el resto para ser enviadas a Berlin, Oranienburg, Vienna y Linz.
Según Pike, antes de la llegada de García al laboratorio, un prisionero polaco llamado Grabowski, comenzó a revelar una sexta copia de fotografías claves, las cuales escondía entre una viga de madera en el techo. Después de que García se hiciera responsable para el revelado de las fotos y ampliación de las fotos, él y Grabowski empezaron a recopilar un archivo secreto de fotos. Para prevenir sospechas en el caso de que las copias secretas fueran encontradas, García movió las fotografías a una vitrina de archivo. En Junio de 1941, Kornacz fue enviado al frente del oeste y reemplazado por el SS Hauptscharführer Paul Ricken, el cual no sólo era un excelente fotógrafo experimentado, sino además una persona que aborrecía la violencia y trataba a sus asistentes prisioneros con bastante respeto a sus personas, según el libro de Pike. Ricken reorganizó el laboratorio y dio a García más responsabilidades. Los dos fotógrafos desarrollaron un informe, y Ricken dio por buena la sugerencia de comprometer a un nuevo asistente. Como sugerencia de García, Ricken eligió a Boix.
Pike escribió que Boix no sabía demasiado sobre fotografía, pero García quería tener un compañero catalán en el laboratorio. La relación entre los dos españoles llegó a ser más problemática de lo que García había esperado. Durante este tiempo, García y Grabowski continuaron imprimiendo una sexta copia clandestina de fotos claves y acumularon un archivo de unas 200 copias.
En 1944 Grabowski se suicidó, y en febrero de 1945 García cayó gravemente enfermo y fue llevado a la enfermería del campo donde permaneció sobre un mes. A su regreso, descubrió que el archivo secreto había desaparecido. Interrogó a Boix, que era la única persona que tenía algún conocimiento de la existencia del archivo. Boix admitió que había cogido las fotografías, pero dijo que estaban en manos del grupo de comunistas españoles clandestino. García, aunque simpatizaba con el comunismo, fue acusado por algunos de Trotskysta
y no formaba parte de círculo interno clandestino. García estaba furioso,
pero no podía hacer mucho más. Continuó trabajando con Boix guardando fotografías clave, incluso después de que el comandante del campo Franz Ziereis ordenó la destrucción de todos los negativos durante la última semana de guerra.
Según Pike, el grupo de comunistas españoles clandestino escondió temporalmente las fotos de García en distintos lugares en el complejo administrativo del campo mientras buscaban un lugar más seguro fuera del campo. Decidieron darles las fotos a los jóvenes del comando Poschacher. Esta brigada de trabajo, formada por jóvenes españoles de guerra, trabajó en canteras fuera del campo. Durante los últimos meses de la guerra, la brigada casi no tenía vigilancia directa de los SS. Con el paso del tiempo, los jóvenes se hicieron amigos de Anna Pointner, una socialista Austriaca que vivía cerca de sus lugares de trabajo. A menudo
ella les llevaba algo de comida extra y a veces les había hablado de sus puntos de vista políticos. Sintiendo que podían confiar en ella, los jóvenes le preguntaron si podría esconder unos pequeños paquetes por ellos.
Dos jovenes, de nombres Jacinto Cortés y Jesús Grau, cuyo trabajo era traer la comida del comando en cestas grandes, transfirieron de forma gradual todo el archivo escondido en esas cestas del almuerzo. Luego, Anna Pointner escondió las fotos en una grieta del muro de su jardín.
Después de la guerra, Boix fotografió la liberación con una cámara confiscada a los alemanes. Guardó las fotos del campo, que más tarde publicaría. Boix testificó en el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg mostrando evidencias fotográficas de Mauthausen.
Según Martin Gilbert, el autor de un libro titulado “holocaust”, había 8,000 republicanos españoles en el campo principal de Mauthausen y sólo 817 de ellos sobrevivieron. Gilbert escribió lo siguiente en su libro:
En solo unos cuatro meses, más de treinta mil personas habían sido asesinadas en Mauthausen, o habían muerto de hambre o enfermedades. Judío y Gitanos formaban el mayor grupo de los que fueron asesinados, pero otros grupos también habían sido elegidos para ser exterminados por los Nazis: homosexuales, Testigos de Jehova, prisioneros de guerra soviéticos, y decenas de miles de españoles republicanos. Estos españoles fueron internados en Francia en septiembre de 1939, deportados por los alemanes a Mauthausen en 1940, y trabajaron de forma sistemática hasta la muerte en la cantera de piedras, o ejecutados al azar. En enero de 1945, solo tres mil de los españoles permanecieron con vida. De estos, 2,163 fueron asesinados en los siguientes tres meses.
Fuente del artículo: Spanish Prisoners at Mauthausen – www.scrapbookpages.com Tal día como hoy, 10 de diciembre, pero de 1941, moría Diego Pazos Pazos en Mauthausen, a los 30 años de edad y a varios miles de kilómetros de su tierra natal y de su familia.
Siete años más tarde, otro 10 de diciembre de 1948, se firmaría la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por parte de la ONU y dos años más tarde, se eligiría este día como el “Día de los Derechos Humanos” Un día para recordar en la efemérides de Trebujena.
1. Actualización: En el original en inglés no aparece entre comillas, pero lo entrecomillo para destacar que técnicamente no se le puede llamar así. Esta aclaración surge de los comentarios de este post gracias a Enrique y Criss. Para asegurarme hice una búsqueda sobre el libro de Pike donde este texto coje la cita, encontré este link del mismo libro:http://hnn.us/articles/1146.htm

Jesús Grau y la aportación de pruebas que demostraron las atrocidades nazis

Jesús Grau, a la izda, con Raimundo Suñer, tras la liberación.
Francisco Boix, un republicano español que trabajó como fotógrafo en el servicio de identificación del campo de concentración de Mauthausen (Austria), jugó un papel decisivo en la condena de algunos jerarcas nazis en el juicio de Núremberg al aportar los negativos de las fotos que incriminaban a algunos de los acusados. Sin embargo, la aportación de Boix a la Justicia no hubiera sido posible sin la colaboración de uno de sus amigos, Jesús Grau, otro preso, natural de Calaceite (Teruel), que se encargó de sacar los clichés escondidos en sus zapatos, en la comida o donde el ingenio le dictaba para ocultarlos en la casa de una familia austriaca contraria al régimen nazi. El trabajo de Grau en una cantera privada, fuera del recinto carcelario, le permitía cruzar, junto con otros compañeros españoles, las alambradas diariamente con su valioso botín fotográfico.
La función desempeñada por Jesús Grau en la aportación de pruebas que demostraron las atrocidades nazis sigue en la penumbra cuando se cumplen, este mes de agosto, 70 años de la llegada a Mauthausen de los primeros trenes con republicanos españoles deportados de Francia, entre ellos uno procedente de Angulema en el que viajaban Jesús y su padre, Ricardo, que falleció en el cautiverio.
La revista 'La aventura de la Historia' dedicaba, en una reciente entrega, un amplio informe a la odisea vivida por Boix y sus compañeros para ocultar los negativos. Se encargaba de esta delicada y peligrosa labor un grupo de españoles que trabajaban fuera del campo de concentración conocido como 'Poschacher'. "Esos chicos -explica el reportaje-, encabezados por Jacinto Cortés, Jesús Grau y José Alcubierre, se jugaron la vida para llevar el botín fotográfico a Ana Pointner, opositora al nazismo".
Según cuenta Raimundo Suñer, otro calaceitano preso en el campo de concentración austriaco, en sus memorias, 'De Calaceite a Mauthausen', Jesús Grau fue "el más destacado" en la tarea de ocultar los negativos.
Miquel Blanc, primo hermano de Jesús Grau y editor de las memorias de Suñer, agrega que, una vez liberado el campo, Grau "fue a recuperar los clichés, que estaban escondidos con una tela impermeable" en la casa de la señora Pointner. Blanc afirma que Grau, fallecido en 1990 en Niza (Francia), era "muy discreto", un rasgo de su carácter que contribuyó al escaso reconocimiento de su papel en la denuncia de las atrocidades nazis.
Tras la II Guerra Mundial, Jesús Grau se asentó en Francia porque su condición de republicano le impedía regresar a España. Aunque varios testimonios coinciden en que "evitaba" recordar su traumático paso por el campo de concentración, su hija, Antonia, pudo escuchar de labios de su padre el episodio de los negativos. Recuerda que él "tenía miedo cuando sacaba los negativos con otros compañeros, tanto por ellos como por la señora Pointner, que los ocultaba".
La hija de Grau explica que Ana Pointner vivía en el camino que conducía de Mauthausen a la cantera donde trabajaba el grupo 'Poschacher'. La mujer "les dejaba junto a la carretera de paso trozos de pan u otros alimentos y los españoles terminaron haciéndose amigos suyos, casi sin mediar palabra". El siguiente paso fue, continúa Antonia, utilizar la carbonera de la casa de aquella opositora al nazismo para esconder los preciados negativos.
En mayo de 1945, Grau y otros republicanos españoles recuperaron los clichés. Su autor, Francisco Boix, los utilizó en 1946 como prueba durante su comparencia como testigo en el juicio de Núremberg, que condujo al patíbulo a la cúpula nazi.
Antonia Grau explica que, junto a su padre, participaron en el operativo de ocultación de los clichés otros compatriotas. Todos formaban parte del contingente de presos republicanos españoles. Al ser uno de los primeros colectivos en llegar a Mauthausen, alcanzó un alto grado de organización y solidaridad. Su prioridad, no obstante, como recuerda una sobrina de Grau, Isabel Sanmartín, fue "sobrevivir". Fuente:  www.heraldo.es 

Resistencia alemana contra Hitler


Teniente Coronel Hans Oster

(Libertad Digital) Uno de los mitos que más persisten en torno a la Segunda Guerra Mundial consiste en creer que todos los alemanes fueron nazis leales a la figura de Adolf Hitler. Pero nada más lejos de la realidad, ya que hubo una serie de grupos que se opusieron abierta o secretamente al régimen de Hitler tras su acceso al poder en 1933. Entre éstos se incluían grupos de estudiantes (como el famoso grupo de resistencia de la Rosa Blanca, cuyos miembros arriesgaron y entregaron sus vidas distribuyendo panfletos que condenaban el gobierno nazi, pidiendo su derrocamiento), grupos religiosos y diversos grupos políticos, englobando a socialistas y comunistas, que plantaban cara al surgimiento del nazismo sufriendo a cambio penas de cárcel y de muerte. Así por ejemplo Sophie Scholl y su hermano, Hans, fueron ejecutados en la guillotina por sus acciones para la Rosa Blanca.
A medida que crecían las ambiciones de Hitler para Alemania, y mientras se iban implementando las grotescas maquinaciones del Holocausto, surgieron una serie de individuos objetores y valientes que llevaron a cabo actos singulares de resistencia, escondiendo y ayudando a escapar a cuantos judíos pudiesen, y aportando información secreta a los Aliados al tiempo que se negaban a cooperar con las órdenes nazis. En este sentido, algunas figuras como Oskar Schindler y Pastor Niemöller se convirtieron en leyenda.
No obstante, quizás sea menos conocido -a pesar de su mayor impacto- el caso de aquellos miembros de la resistencia alemana que se comprometieron a luchar contra Hitler desde dentro mismo del sistema.
Fueron altos cargos militares y civiles que deploraban lo que estaba sucediendo en su país y trataron de urdir diversas conspiraciones para derrocar al gobierno, al ser lo único que podría alterar el curso de los acontecimientos. Los motivos de los implicados eran de diversa índole: algunos tenían la mera esperanza de instaurar un dictador menos peligroso, otros esperaban poder cambiar completamente el régimen político alemán, y los últimos estaban fuertemente motivados por cuestiones humanitarias. Fuese cual fuese su estímulo, todos estaban convencidos de que Hitler suponía un desastre para su país y debía ser detenido a toda costa.
Ya desde 1936 existen pruebas de que algunos oficiales alemanes que estaban por aquel entonces bajo las órdenes del Teniente Coronel Hans Oster planeaban asesinar a Hitler. En 1938, un grupo de conspiradores entre los que se incluía el General Ludwig Beck (quien a su vez jugaría una baza clave en el complot posterior del 20 de julio) planeó arrestar y encarcelar a Hitler en vísperas de comenzar la guerra, pero dicho plan fracasó. Otro atentado significativo contra la vida de Hitler sucedió en 1939 cuando Georg Elser, carpintero de profesión, robó explosivos de su trabajo y construyó una potente bomba temporizada que escondió en un pilar, situado cerca del podio donde se sabía que Hitler iba a hablar.
Este plan casi funciona, no obstante el discurso de Hitler terminó antes de lo previsto, por lo que cuando estalló la bomba sólo consiguió matar a ocho espectadores. Elser fue arrestado en noviembre de 1939 y ejecutado en Dachau dos semanas antes de que el campo fuese liberado.
Un intento adicional de asesinato, en 1943, aparece en esta película y fue ideado por Henning von Tresckow. Tresckow había persuadido a un miembro del círculo de Hitler, el Teniente Coronel Heinz Brandt, para que introdujese un paquete en el avión del dictador, conteniendo dos minas adhesivas («Clams») con sendos detonadores temporizados que irían ocultas dentro de dos botellas de Cointreau. Pero una vez más la suerte sonreía al mandatario, ya que las bombas no llegaron a estallar, posiblemente a causa del frío existente en la bodega, que impidió el funcionamiento de los detonadores químicos. No se relacionó a Tresckow con la bomba, por lo que éste continuó buscando el medio y la forma de asesinar a Hitler, lo cual terminó culminando en el complot del 20 de julio, conspiración que se terminó convirtiendo en la conjura más ambiciosa contra Hitler, no sólo porque incluía un plan de asesinato, sino porque constituía igualmente un proyecto para derrocar y reemplazar al gobierno nazi al completo. A corto plazo, el fatídico final de este complot destruyó toda la red de conspiradores antinazis situados dentro de la maquinaria del gobierno: aproximadamente 200 personas fueron ejecutadas en la horca por su participación, otras 700 fueron arrestadas en conexión directa y por último 5.000 individuos fueron arrestados en agosto de 1944 por ser considerados «enemigos» potenciales del Reich. Incluso las ejecuciones de aquéllos que formaron parte de esta conjura se prolongaron hasta los últimos días de la guerra. Sin embargo, a largo plazo, este complot terminó revelando un aspecto de Alemania que ha permanecido desconocido por mucho tiempo, tanto dentro como fuera de sus fronteras. Aunque fuesen considerados traidores durante muchos años, aquéllos que planearon el complot del 20 de julio son ahora reconocidos en Alemania por su valor y por su sacrificio. De hecho, en 2004 el entonces Canciller alemán Gerhard Schröder rindió un homenaje póstumo a Claus von Stauffenberg y a sus compañeros en dicha conspiración, argumentando que sus acciones fueron un recordatorio de que cualquier nación debe «defender una y otra vez los valores de libertad y tolerancia que consideramos evidentes hoy en día». Más información en  es.wikipedia.org/wiki/Resistencia_alemana_al_nazismo


Consejo de guerra para Bradley Manning por revelar crímenes de guerra en Estados Unidos

Carlos Enrique Bayo (OTHER-NEWS.INFO)


En las instalaciones militares de Fort Meade se está celebrando un consejo de guerra sin precedentes: el juicio contra el soldado Bradley Manning, quien ya lleva tres de sus 25 años de edad preso en confinamiento solitario y afronta una cadena perpetua hasta la muerte, sin libertad condicional posible, por haber revelado que el Ejército de Estados Unidos había cometido crímenes de guerra. Al mismo tiempo, como el verdadero objetivo de esa corte marcial, que se arroga la defensa de las leyes, es encubrir esos crímenes de lesa humanidad, los que cometieron esos horrendos asesinatos y torturas -violando los tratados de Derecho Internacional rubricados por Washington- están siendo tratados con inicua clemencia, incluso protegidos, por los que se proclaman guardianes de la Justicia.

No ha sido procesado ninguno de los militares desenmascarados por el vídeo conocido como "Asesinato Colateral": el ametrallamiento del 12 de julio de 2007, en Nuevo Bagdad, desde un helicóptero Apache, de un fotógrafo de Reuters herido y de los civiles que trataban de ayudarle, que dio muerte a una docena de personas (incluidos el fotógrafo y otro periodista de la misma agencia británica) e hirió gravemente a muchas otras, entre ellas dos niños de corta edad. Esa fue la primera gran filtración de WikiLeaks y las imágenes de la filmación han sido vistas en YouTube más de 13,7 millones de veces.

Ni uno solo de los soldados que maniataron y después asesinaron a sangre fría a toda una familia iraquí, incluidas las mujeres y los bebés, ha sido llevado a juicio. El sargento de los Marines Frank Wuterich, quien ordenó la masacre de Haditha en 2005 (el asesinato masivo de 24 civiles, incluidos niños), no fue condenado ni a un día de prisión. Ninguno de los marines que cometieron ese atroz crimen fue ni siquiera imputado.

El sargento Calvin Gibbs, cabecilla del infame "Kill Team" -que se dedicó en Afganistán a asesinar civiles desarmados y guardar sus miembros mutilados como recuerdo-, es el único criminal de guerra que está en prisión, pero podrá disfrutar de la condicional en menos de diez años.

En cambio, Manning jamás podrá ser libre de nuevo, según han decidido de antemano las Fuerzas Armadas de Estados Unidos... ya que el comandante en jefe de todos los ejércitos estadounidenses, el presidente Barack Obama, decretó en abril de 2011 que el joven soldado "violó la ley". Por si esa sentencia previa al juicio oral no fuera suficiente, el general Martin Dempsey, presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor, repitió ese mismo veredicto en marzo de 2012. ¿Qué creen que dictaminarán los oficiales que componen el tribunal miliar de Fort Meade?

Pero, ¿cuál es el motivo de que el Pentágono, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y la Casa Blanca hayan movilizado todos sus recursos contra WikiLeaks? ¿Por qué están dispuestos a violar los derechos civiles de Manning y a provocar un escándalo internacional con este remedo de juicio sin las mínimas garantías procesales que exige la propia Constitución de Estados Unidos?

La respuesta es simple: porque a la superpotencia que se autoproclama cuna de la democracia moderna y baluarte de todas las libertades, la han pillado con las manos en la masa de los más horrendos crímenes de lesa humanidad y se dispone ejecutar un castigo ejemplar sin precedentes contra Manning y Julian Assange (el creador de WikiLeaks) para que nadie más vuelva a atreverse a revelar que Estados Unidos comete violaciones de los derechos humanos tan brutales como las que ellos nos han permitido conocer:

* La Casa Blanca sigue una política oficial de ignorar y encubrir la práctica generalizada de torturas en el Irak que George Bush ordenó invadir y ocupar, como demuestran los Iraq War Logs revelados por WikiLeaks: la orden ejecutiva Frago 242 dictada en 2004 dispuso que no se investigase ninguna de las evidencias de los atroces tormentos (incluso la perforación de miembros con taladros eléctricos) cometidos por el régimen iraquí que la US Army impuso al país. Esa "orden fragmentaria", que vincula directamente al Pentágono con los centros de tortura iraquíes, constituye una violación flagrante de la Convención de la ONU contra la Tortura que Estados Unidos ratificó en 1994.

* La mayoría de los cientos de prisioneros recluidos en el presidio ilegal de Guantánamo desde su fundación en 2002 han sido reos inocentes o militantes islamistas de segunda fila. Los Guantanamo Files publicados por WikiLeaks describen cómo los presos fueron detenidos sin pruebas, por meras sospechas subjetivas, de forma que sus imputaciones no serían admisibles por ningún tribunal de Estados Unidos. Así que el Departamento de Estado ofreció millones de dólares a otros países para que encarcelasen y condenasen a los prisioneros de guerra capturados por el Ejército estadounidense. Washington actuó para bloquear las denuncias judiciales presentadas por la Asociación Pro Dignidad de Presos y Presas de España contra los que crearon el marco legal que permitió la tortura en Guantánamo de cinco reos de nacionalidad española, e incluso amenazó al Gobierno español con graves consecuencias para las relaciones bilaterales.

* Las administraciones de Bush y de Obama han estado mintiendo a la opinión pública estadounidense y mundial, al mantener reiteradamente que nunca ha existido un recuento oficial de civiles muertos en las guerras de Irak y Afganistán. Entre 2004 y 2009, el Gobierno norteamericano enumeró un total de 109.000 muertos en Irak, de los que clasificó como "no combatientes" a 66.081. Por tanto, por cada uno de los iraquíes que el Pentágono catalogó como "combatientes" muertos, perecieron dos mujeres, niños, ancianos o civiles totalmente inocentes en las acciones armadas desencadenadas por Estados Unidos. Washington sigue negando la evidencia de que hizo, y hace, esos cálculos; y que por tanto es plenamente consciente de la dimensión de la masacre que está cometiendo.

* Destacados torturadores del régimen egipcio de Hosni Mubarak recibieron entrenamiento en técnicas de interrogatorio de detenidos en la Academia del FBI de la base de los Marines en Quantico (Virginia), unos 65 kilómetros al sur de Washington, DC. Un cable diplomático norteamericano enviado desde El Cairo en noviembre de 2007 explica que el jefe del terrible State Security Investigative Service (SSIS) de Egipto, Abdul Rahman, agradeció al entonces vicedirector del FBI, John Pistole, la "excelente y fuerte" cooperación entre las dos agencias, enfatizando que las sesiones de entrenamiento de sus hombres les fueron "de gran ayuda". Dos años después, otro cable diplomático de Estados Unidos reconocía que un departamento especial del SSIS, creado tras el entrenamiento de Quantico, había torturado salvajemente a cientos de opositores detenidos.

* A partir de 2009, el presidente Obama autorizó una campaña secreta de bombardeos de aviones robot en Yemen que ha causado cientos de muertes de civiles inocentes. Un año después, WikiLeaks revelaba que el dictador yemenita Alí Abdullah Saleh había sellado un pacto con Washington: "Seguiremos diciendo que las bombas son nuestras, no vuestras". Otro cable diplomático confirmaba las averiguaciones de Amnistía Internacional de que uno solo de esos misiles, teledirigido desde Estados Unidos por militares norteamericanos el 17 de diciembre de 2009, dio muerte a 41 personas, incluidos 21 niños y 14 mujeres.

Podríamos seguir enumerando bárbaros crímenes de lesa humanidad cometidos por los servicios secretos y los militares de Estados Unidos, bajo instrucciones y al amparo de las más altas instituciones del Estado de ese país, que han sido desveladas gracias a las filtraciones de WikiLeaks. Pero lo más relevante para la historia es que toda la maquinaria gubernamental de Washington se ha dedicado a perseguir implacablemente a los que sacaron a la luz esas gravísimas violaciones de los derechos humanos, mientras encubre y protege a los que las cometieron.

Carlos Enrique Bayo es Director de Público.es. Fue redactor-jefe de Internacional en la edición papel de este diario. Ha sido corresponsal en Moscú (1987-1992) y en Washington (1992-1996), así como máximo responsable de Internacional en cinco periódicos distintos.

Aumento de movimientos neofascistas en Francia


Amílcar Morales (PL)

El reciente asesinato de un joven francés a manos de integrantes de organizaciones neofascistas encendió las alarmas y puso en duda la capacidad del gobierno para contener la creciente presencia de ideologías basadas en el odio y la intolerancia.

La muerte en pleno centro de París de Clément Méric, atacado a golpes en la cabeza y el rostro con manoplas de acero, allí llamadas "puño americano", levantó una oleada de indignación, pero también apuntó hacia un maligno fenómeno que lleva años de gestación en esta sociedad.

Diversos grupúsculos neonazis comenzaron a tener presencia más o menos solapada desde principios de la década de los 80 del siglo pasado, hasta que en el otoño de 1987 uno de sus líderes, Serge Ayoub, consiguió el registro legal de la autodenominada Juventud Nacionalista Revolucionaria (JNR).

Ayoub se aficionó al neofascismo durante un viaje a Reino Unido, a su retorno a París fundó una pandilla denominada "El Klan" y adoptó para sí mismo el seudónimo de "Batskin", por su preferencia del bate de béisbol como arma durante sus agresiones.

Este individuo, como otros de su especie, es, sin embargo, más peligroso que un simple golpeador callejero; se autodefine como un patriota y explica sin ningún rubor su concepción del pensamiento ultraderechista.

"Me adherí a los skinhead (cabezas rapadas) porque comprendí rápido su potencial sobre la juventud. Es un movimiento popular y nacionalista; engloba ideas políticas, modo de vestir, estilo musical nuevo y toda una subcultura urbana. Ataca la política desde un ángulo nuevo, me parece moderno, inteligente y eficaz", declaró en una entrevista.

Según Ayoub, la extrema derecha francesa tiene como objetivo permanente la defensa de la historia, del patrimonio y la cultura, y desde su punto de vista el Frente Nacional, de la ultra conservadora Marine le Pen, es el primer partido obrero de Francia.

Para financiar sus proyectos, la JNR abrió bares en París, Lille y Lyon, tiene una propia casa editorial donde publica sus manifiestos y está preparando un "diccionario ideológico", así como una productora de video y un sello disquero.

Los sujetos que atacaron a Méric son miembros o simpatizantes de este grupúsculo y de una de sus derivaciones, la Asociación Tercera Vía, lo cual llevó al Ministerio del Interior a ordenar su clausura, basado en la única herramienta que tiene el Estado para combatir este fenómeno, una ley promulgada en 1936.

La JNR es sólo una entre varias agrupaciones dedicadas a predicar la intolerancia, el racismo y la xenofobia, como la llamada "Generación Identitaria" que recientemente emitió una declaración de guerra contra las migraciones, de manera particular las originadas desde África y el Medio Oriente.

Uno de los factores para explicar el auge de estas ideologías es la crisis económica y financiera que afecta a la mayor parte de los países de la Unión Europea, y la falta de respuestas adecuadas de los gobiernos, explicó el académico francés Salim Lamrani.

La extrema derecha aprovecha la situación para culpar a los migrantes por la falta de trabajo y el deterioro de la economía y muchas personas, no pocas de ellas entre los sectores menos favorecidos, son proclives a caer en los cantos de sirena de que, una vez resuelto el problema migratorio, se arreglará todo lo demás.

Un acontecimiento que vino a dar más oxígeno a la ultraderecha y sirvió como catalizador para acercarla a otros sectores intolerantes fue el proceso de promulgación de la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo.

En realidad las discusiones en torno a este proyecto vienen de hace años y las primeras escaramuzas datan de 2011, cuando Francia estaba gobernada por Nicolás Sarkozy, de la Unión por un Movimiento Popular.

Al pasar el proyecto a manos del presidente François Hollande, del Partido Socialista, la iglesia católica se lanzó a fondo en su contra por medio de la organización Civitas, la extrema derecha de la conservadora curia gala.

Como pantalla utilizaron un movimiento denominado "Manif pour tous" (Manifestación para todos) y pusieron a la cabeza a la experiodista y cómica Virginie Tellenne, más conocida por su estrambótico sobrenombre de Frigide Barjot.

El grupo contó con cuantiosos recursos económicos y una cuidadosa asesoría mediática, en la cual participó la estadounidense National Organization for Marriage (NOM), muy ligada al Opus Dei, y la agencia de comunicación Opus Fidelis, especialista en manejo de redes sociales, denunció el portal de internet Mediapart.

Brian Brown, líder en California de la NOM, pronunció un discurso y participó en la primera marcha de la Manif pour tous en París.

Como columna vertebral de la seguridad interna de este movimiento seleccionaron, ni más ni menos, que a miembros de la JNR y los Identitarios, y existen numerosos testimonios sobre su presencia en las marchas armados con manoplas, tubos de metal e, incluso, bombas de gas lacrimógeno.

Pronto las manifestaciones degeneraron en batallas campales entre estos grupos y la policía, mientras dirigentes políticos de derecha lanzaban irresponsables llamados a la violencia contra el gobierno de Hollande.

Frigide Barjot llegó a decir en una declaración pública que "si sangre quieren (los favorables al matrimonio para todos), sangre tendrán".

Lamentablemente el gobierno reaccionó cuando, en efecto, corrió la sangre de Clément Méric, y se decidió entonces la disolución de las JNR y Tercera Vía, medida considerada correcta, pero insuficiente para resolver el problema de fondo.

Al amparo de las leyes, estos grupúsculos podrán inscribirse de nuevo en poco tiempo bajo otro nombre y todo seguirá igual.

Lo que se necesita, señalan los expertos, es iniciar una campaña política e ideológica para explicar que la solución de los problemas no está en las propuestas de la ultraderecha, sino en acciones concretas de justicia social y económica. Fuente: http://www.argenpress.info