sábado, 31 de agosto de 2013

La guerra del Paraguay



El conflicto bélico del Paraguay no fue una guerra más. 

Fue una gran matanza cercana a la condición del genocidio en el caso del pueblo paraguayo. El Brasil sufrió 168.000 bajas y un gasto de 56.000.000 de libras esterlinas. La Argentina tuvo 25.000 muertos y un gasto de 9 millones de libras esterlinas. El Uruguay padeció de 3.000 mil muertos y experimentó una deuda de 248.000 libras esterlinas. Pero Paraguay fue la gran víctima. Antes del inicio de la guerra su población era de 1.300.000 personas. 

Al final del conflicto, sólo sobrevivían unas 200.000 personas. De éstas, únicamente 28.000 eran hombres; la mayoría de las cuales eran niños, ancianos y extranjeros. Del poderoso ejército paraguayo de 100.000 soldados, en los últimos días sólo quedaban cuatrocientos. Al expirar la guerra, luego de la infructuosa defensa de Asunción en Lomas Valentinas, más de diez mil paraguayos protagonizaron una caravana de la que sólo unos pocos sobrevivieron. Tras doscientos días, los espectrales viajeros llegaron a Cerro-Corá. Rodeado de selváticas y tórridas extensiones, López decidió una resistencia final. Su hijo, el coronel Panchito, de solo quince años, morirá protegiendo a sus hermanos menores y a su madre, Elisa Lynch. López mismo perecerá, afirmando con seguro orgullo: "¡Muero con mi Patria!".

Antes de la conflagración asesina, el Paraguay prometía un notable desarrollo industrial. Fue el primer país sudamericano en poseer ferrocarril. Luego del extermino de buena parte de su población, la nación paraguaya nunca pudo recuperar su antiguo esplendor. 

La guerra del Paraguay fue más destructiva que otros conflictos de aquella época como la Guerra de Crimea, la Guerra de Secesión de Estados Unidos o La guerra Franco-Prusiana. En la raíz del conflicto está la imprudencia de Venancio Flores al aliarse con Brasil para conseguir el poder político en su propio país, la ambición de los brasileños respecto al Uruguay, y los interese ingleses en mantener un "estado tapón" (el Uruguay) para impedir que Argentina o Brasil monopolizarán la navegación por el Río de la Playa o el río Uruguay. Sin eximirla de sus responsabilidades, Argentina fue el garante de la conservación de la independencia y la soberanía territorial paraguayas. Argentina sabía de las intenciones del Brasil de anexarse la tierra del mariscal que sucumbió en Cerro-Corá. Mediante arduas gestiones diplomáticas, se logró la firma del tratado Irigoyen-Machain por el que se determinaron límites territoriales definitivos y se consiguió la retirada de los brasileños del Paraguay el 22 de junio de 1876.

martes, 27 de agosto de 2013

La situación de los refugiados legales en Alemania


Cindy y su hija Jasmina han salido hoy de casa con medio cuarto a cuestas. "Mi hija tiene tantos juguetes, y estas personas aquí no tienen nada". Se refiere a los solicitantes de asilo que desde el lunes se han mudado a vivir a un albergue improvisado en una antigua escuela en el barrio berlinés de Marzahn-Hellersdorf, al sureste de la ciudad.


Meses antes de que el centro entrase en funcionamiento, varios vecinos comenzaron a manifestarse en contra del mismo. En una charla organizada en julio por una iniciativa ciudadana en contra del albergue a la que asistieron unas 800 personas, varios líderes del partido de extrema derecha NPD fueron aplaudidos por los vecinos. Muchos de ellos llevaban camisetas con el eslogan "no al asilo" impreso en el torso.
Ya el mismo lunes, cuando llegaron los primeros solicitantes de asilo, en su mayoría procedentes de países con conflictos armados como Siria y Afghanistán, varias decenas de vecinos se habían concentrado en la calle, unos para protestar y los otros para oponerse a la protesta. Los primeros asilados que llegaron, al ver el panorama, decidieron marcharse de allí nada más llegar. Por el camino hasta el metro, sujetos de la extrema derecha les lanzaron botellas de cerveza. Uno de los presentes realizó el saludo hitleriano, siendo aplaudido por unos, abucheado por otros y detenido por la policía.
Al día siguiente, la información corrió por las redes sociales y unas 800 personas se presentaron por la tarde frente al asilo para manifestarse en contra de los neonazis del NPD, que trataron de organizar una concentración a las seis de la tarde. La protesta duró hasta bien entrada la madrugada.
En la puerta de la antigua escuela, un viejo edificio construido en tiempos de la antigua República Democrática Alemana, dos personas se encargan de la seguridad del edificio. "Ayer los asilados estaban muertos de miedo, no sabían si toda esa gente estaba aquí para manifestarse en su contra. Nosotros les tranquilizamos y les íbamos diciendo quienes son los buenos y quienes los malos", explica uno de los porteros.
Dos pasos más allá se encuentra el campamento que han montado varios ciudadanos de forma espontánea "para proteger a los refugiados, para informar y para que no vuelvan a manifestarse en su contra", explica una joven que prefiere no dar su nombre a la prensa. Sobre el campamento, una gran pancarta con el lema "el racismo mata".
Entre ambos se encuentran dos furgonetas llenas de policías antidisturbios. Desde hace cuatro días vigilan el edificio. El martes fueron hasta 250 los policías que trataban de separar a los manifestantes de los neonazis del NPD. Sin embargo, alguno de ellos resultó herido leve en las confrontaciones. Once personas fueron detenidas.
El miércoles la cuestión del asilo en el este berlinés llegaba a las altas esferas de la política alemana y el ministerio del interior ha convocado una reunión de urgencia. El alcalde de Berlín, del partido socialdemócrata SPD, Klaus Wowereit, explicaba a la prensa que "Berlín es una ciudad abierta al mundo y esta apertura implica presentar una disposición de ayuda frente a los refugiados".
Con un clima de estas características, los refugiados no se atreven a salir del asilo. Algunos miran entre los visillos de las cortinas a la prensa que se agolpa a la entrada. Ya son más de cien personas concentradas en el edificio, con capacidad para 400. Solamente uno de ellos ha hablado con la prensa, un joven paquistaní, refugiado político que había estudiado ciencias económicas en su país y que tenía un negocio. Lo contaba el diario local BZ con el título "¿Qué tenéis en mi contra?".

El sistema de asilos, muy criticado

Preguntando a los vecinos se llega a la conclusión de que tanto ellos como los activistas que defienden a los refugiados están en contra de albergues de estas características. Lars (nombre ficticio) opina que "cada vez hay más solicitantes de asilo porque en sus países se montan guerras en parte programadas y azuzadas desde los centros de poder como Alemania“. Una vez las personas llegan al país y se les da el asilo que manda la ley internacional "no se les puede tratar de este modo y meterlos en centros como éste donde no pueden integrarse en la sociedad“.

Por toda Alemania se encuentran instalaciones como la que acaban de abrir en Berlín. En la mayoría de los casos se trata de viejas casetas militares o de edificios abandonados en los que las organizaciones no gubernamentales denuncian desde hace décadas las penosas condiciones en que se aloja a los refugiados. Varios medios han publicado reportajes explicando que, al contrario de lo que podría esperarse, una plaza en dichos centros resulta más cara que alojarlos en viviendas normales. Todo un negocio gira alrededor de los centros, destartalados, con problemas de humedad, ratas, muebles rotos. La prensa tiene prohibido el paso a estos asilos, a no ser que lo pidan por escrito. En ese caso se les permite solamente la entrada a los asilos que presentan mejores condiciones, o a las partes de los centros que no están tan desastrosas.
Por otro lado, los albergues se ubican en muchos casos a las afueras de las ciudades, por lo que los refugiados permanecen aislados de la sociedad alemana. "Que no lo pongan en un centro urbano donde viven las personas", pedía un vecino del albergue berlinés a la televisión pública el lunes durante la protesta.
Por todo esto, y por varias leyes que impiden a los solicitantes de asilo moverse del estado en el que realizan la solicitud, y trabajar durante el tiempo en el que están esperando a que la misma se resuelva, miles de refugiados están llevando a cabo protestas por toda Alemania ya desde 2012.
El detonante fue el suicidio de un asilado iraní en Wurzburgo. A partir de ahí, los refugiados organizaron una marcha a pie por todo el país que llegó a Berlín, donde mantuvieron un campamento de protesta que en invierno se trasladó a una antigua escuela, donde continúa. Por otro lado, han sido numerosas las huelgas de hambre. En Bitterfeld son cinco refugiados en este momento que no toman nada desde el día 8 y amenazan con dejar de beber agua también. Fuente: www.eldiario.es

sábado, 24 de agosto de 2013

Esclavitud siglo XXI


Millones de personas trabajan en todo el planeta en condiciones análogas a la esclavitud para engrasar la máquina del consumo y el incesante proceso de acumulación de capital que requiere el sistema. En las últimas décadas, la sociedad civil comienza a pedir responsabilidades a las empresas y a entender el consumo como un acto político.

Un buen día, la urbanista estadounidense Annie Leonard estaba en la cola de un supermercado a punto de comprar una radio por 4,99 dólares (unos 3,5 euros), cuando se preguntó: ¿Cómo es posible que esta radio sea tan barata? La devolvió a su estante, se marchó del supermercado y escribió el guión de The Story of Stuff (La historia de las cosas), un conciso documental que ilustra la cadena de extracción, fabricación, distribución, consumo y deshecho de las cosas que consumimos.
Para que esa radio llegue a nuestras manos a ese precio irrisorio, alguien pagó la diferencia: casi siempre, el planeta, que se desgasta por la irresponsable codicia extractiva, y los trabajadores, que en muchos rincones del globo tejen nuestros jerséis o fabrican nuestros móviles en condiciones similares a la esclavitud. Es lo que, como recuerda Leonard, las empresas llaman cínicamente “externacionalización de costes”.
Desde que se consolidó la deslocalización de la producción a nivel planetario, en un proceso paralelo a la mejora de las condiciones de trabajo en Europa y Estados Unidos, las empresas multinacionales escudriñan los rincones del planeta donde las legislaciones laborales son más laxas y los salarios más bajos. El propio FMI estimó en 2007 que los sueldos habían caído siete puntos desde los años 80.
Paradigmático es el caso de Saipán, la isla más grande de las Marianas, un archipiélago que mantiene estrechos lazos de colaboración con Estados Unidos en una asociación similar a la de Puerto Rico. A finales del siglo pasado, Saipán se había convertido en el paraíso de la industria textil, donde se fabricaban camisetas y pantalones para grandes marcas mundiales.
Las denuncias por las condiciones de esclavitud de los trabajadores, la mayoría de ellos inmigrantes del Sudeste asiático a los que a menudo se les impedía escapar de la isla, acabaron imponiendo un código de buenas prácticas laborales para garantizar la dignidad de los empleados. El resultado fue la muerte de la industria textil en la isla.
Algo similar está ocurriendo en China, donde el aumento de los salarios y de las condiciones laborales está llevando a las empresas multinacionales a mudar su producción a otros países con menores costes, por tanto, más competitivos. Bangladesh es, quizá, el campeón actual en esa absurda pugna mundial por los salarios más bajos. Las proveedoras de grandes distribuidoras como Wal-Mart, Carrefour o Lidl pagan un salario medio de 33 euros mensuales por unas 60 horas de trabajo semanales, según datos de la ONG Ropa Limpia.
Y es que trabajar no necesariamente saca a una persona de la pobreza. De hecho, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un 30% de la fuerza de trabajo mundial, 910 millones de personas, entran dentro de la definición de ‘trabajador pobre’ (working poor) de la ONU: aquel individuo que, aun teniendo un empleo, vive con menos de un dólar diario por cada miembro de su familia. Son, por ejemplo, los obreros de las llamadas sweatshops, fábricas que, por sus bajos costes, ofrecen interesantes condiciones para que las multinacionales ubiquen allí su producción.
Economistas como Paul Krugman o Jeffrey Sachs consideran que se trata de un mal menor, de un paso necesario hacia el desarrollo. Sin embargo, “las posibilidades de que estas prácticas se extiendan y consoliden, hasta conformar un ‘modelo económico’ que permanezca durante generaciones, son demasiado altas, como ya hemos visto en Bangladesh o en algunos países centroamericanos”, recuerda el activista contra la pobreza Gonzalo Fanjul, autor del blog “3.500 millones: Ideas irreverentes contra la pobreza”, en El País.
Además, en muchos países del mundo, los trabajadores ven saboteado su derecho a la libre asociación o de huelga, amenazados con despidos si osan protestar. Aun así, a veces se arriesgan.
Camboya, donde producen marcas como Zara, H&M y Gap, vivió una convulsión en septiembre de 2010 cuando más de 200.000 obreros de 95 fábricas, según la Confederación de Trabajadores de Camboya, se echaron a la calle durante tres días para pedir que se les aumentase su sueldo de 50 dólares al mes. Era la primera vez en 30 años que se producía una protesta semejante en el país asiático, donde los trabajadores terminaron consiguiendo un pequeño aumento salarial y despidos masivos.
Igualmente, los obreros a menudo se ven obligados a trabajar en lamentables condiciones de salubridad y seguridad. “Por la precariedad de las condiciones de trabajo, los incendios en los talleres de textil se han convertido en algo normal: 500 muertos en diez años”, explica Eva Kreisler, miembro de Ropa Limpia, una red de ONG que combate el trabajo esclavo.
“Están hacinados en locales mal ventilados, a menudo encerrados, y no hay controles ni auditorías. No existe legislación que los proteja ni tienen dónde denunciar”, añade.
ENVENENADOS POR LA MODA
Otro caso aberrante es el sandblasting, el procedimiento mediante el cual se destiñen los jeans, como manda la moda cada temporada. El trabajador debe aplicar sobre la prenda, con una especie de pistola, cristales de sílice muy tóxicos que le pueden producir silicosis, la enfermedad de los mineros, en un corto espacio de tiempo.
Existen otras técnicas para desgastar vaqueros que no amenazan la salud de los trabajadores, pero no son tan baratas, por lo que se sigue utilizando el sandblasting en la producción de buena parte de los 5.000 millones de pantalones vaqueros que se destiñen cada año principalmente en Bangladesh, India y norte de África.

Por su parte, en aquellos rincones del mundo donde la legislación laboral implica costes demasiado elevados, los olvidados de la tierra son los esclavos, esta vez, ilegales. A menudo son inmigrantes sin papeles, el eslabón más débil de la cadena. Así, en São Paulo, la ciudad más rica de Brasil y de toda la región latinoamericana, los bolivianos se han convertido en carne de cañón para los talleres clandestinos que proveen a las grandes marcas.

El pasado agosto, saltó el escándalo a las portadas de los diarios brasileños cuando se descubrió que proveedores de Zara utilizaban trabajadores bolivianos, incluidos menores de edad, en condiciones análogas a la esclavitud. Cuando la prensa fue detallando la insalubridad de los talleres y los precios inverosímiles a los que se les pagaba cada prenda, los consumidores se mostraron airados.
El Gobierno brasileño amenazó con incluir a Zara en la lista negra de empleadores de mano de obra esclava, que cuenta con 250 empresas, y terminó acordando con Inditex una multa de 3,4 millones de reales (1,4 millones de euros), muy por debajo de lo inicialmente solicitado.
Kreisler, de Ropa Limpia, afirma que Brasil tiene uno de los gobiernos más activos en la erradicación del trabajo esclavo; aunque el periodista brasileño Leonardo Sakamoto advierte de que la actuación gubernamental es “contradictoria e insuficiente”: persigue a los explotadores, pero sigue promoviendo una economía del latifundio y la exportación que favorece estructuralmente la explotación. Las raíces del problema no se combaten.
“La tercerización es el mecanismo clásico para derivar los riesgos”, sostiene Daniel Santini. “La firma dice que su proveedor subcontrató sin su autorización, y así se cubre las espaldas”, aclara Kreisler. Ropa Limpia insiste en que las empresas deben asegurar el control de toda la cadena productiva y, de hecho, así lo recoge el código de conducta de Inditex, que trabaja con unos 1.500 proveedores. En la práctica, cuando saltó el escándalo de São Paulo, la empresa textil argumentó que desconocía el proceder de estos proveedores.
Otro ‘coladero’ para el sabotaje a los derechos laborales es el trabajo a domicilio: en 2006, un semanario portugués denunció que un proveedor de Inditex utilizaba trabajo infantil en sus viviendas en el municipio portugués de Felgueras.
Porque los abusos no se limitan al ‘tercer mundo’: la propia Inditex ha sido denunciada por trabajadores subcontratados en la propia sede de la compañía en Arteixo (Galicia) para descargar mercancía de forma no mecanizada con jornadas de hasta 16 horas seguidas y sin convenio.
FRUTO DEL CAPITALISMO
Para Sakamoto, el trabajo esclavo “no es enfermedad, sino síntoma del sistema. Estas nuevas formas de esclavitud no son un resquicio de prácticas arcaicas que sobrevivieron a la introducción del capitalismo, sino un instrumento del sistema para favorecer la acumulación del capital en su interminable proceso de expansión”, sostiene.
“La sobreexplotación del trabajo, cuya forma más cruel y extrema es la esclavitud, se utiliza deliberadamente en determinadas regiones como parte integrante e instrumento del capital”, escribe el periodista en un artículo titulado Trabajo esclavo contemporáneo, fruto del capitalismo. La ONG Anti-Slavery International calcula que hay unos 27 millones de esclavos en la actualidad y que unos 246 millones de niños están sometidos a algún tipo de explotación laboral.
Comprometido con esta lacra, Sakamoto fundó la ONG Repórter Brasil, especializada en noticiar y prevenir una forma moderna de esclavitud que puede llegar a ser “mucho más brutal que la esclavitud colonial que tan bien conocemos en Brasil”, como explica Daniel Santini en la sede de la organización, en São Paulo.
“El trabajador es completamente descartable, es gratis, luego no hay una preocupación por mantenerlo. Existen enormes bolsas de miseria, hay un gran excedente de mano de obra. Así, nos encontramos casos de trabajadores grabados a hierro, como el ganado, o aislados sin agua, obligados a beber de un pozo infectado. Historias que ponen los vellos de punta, a veces en proyectos de enormes presupuestos”, relata Santini.
Historias como las que se repiten en los cañaverales del Nordeste brasileño o del rico São Paulo, donde los cortadores de caña de azúcar llegan a cobrar 600 reales, un salario de miseria, si hacen agotadoras jornadas, pues les pagan según el peso recogido. Cortar caña está considerado como uno de los trabajos más duros que existen; algunos obreros toman crack o marihuana para afrontar sus jornadas.
A medio plazo, muchos sufren accidentes cerebrales, cáncer de piel o desequilibrio en los indicadores de orina. Poco importa que la productividad del sector se haya multiplicado por dos en un par de décadas; la mano de obra sigue abaratándose, con precios de saldo que desincentivan a la patronal a realizar una mecanización del sector anunciada desde los años 70.
Tampoco importa que, según un estudio realizado en 2011 en las maquilas mexicanas (talleres de textil), doblar el salario a los trabajadores de base supondría un incremento de 50 céntimos en los costes de producción de una camiseta vendida por 32 dólares, es decir, un 1,6% del precio final.
Incluso marcas de lujo, que venden bolsos por miles de euros, optan por ahorrarse unos céntimos que le esquilman al trabajador en cada pieza. “No son casos aislados: así funciona la industria textil a nivel mundial”, sostiene Kreisler.
LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES
La mayor parte de las firmas han suscrito convenios internacionales y poseen su propio código de conducta para evitar los abusos laborales, pero en la práctica es difícil verificar si lo cumplen y, sobre todo, si lo siguen sus proveedores, que son los que producen la mayor parte de la mercancía.
En tales condiciones, “la ausencia de un organismo internacional con capacidad sancionadora que controle el cumplimiento de los convenios ha dejado el control en el terreno de la voluntariedad”, sostiene el informe Pasen por caja, de Setem/Ropa Limpia. Esto es, las empresas terminan autorregulándose voluntariamente. Así lo resume Eva Kreisler: “Más legislación y menos responsabilidad social corporativa”.
Con todo, algunas evidencias demuestran que esa nueva moda de la responsabilidad social corporativa (RSC) ha tenido algunos efectos positivos. Es el caso del gigante Apple y su ensamblador de origen taiwanés Foxconn.
La chispa saltó en 2010 cuando 16 empleados de Foxconn, que tiene sus fábricas en China continental, se suicidaron y otros tres lo intentaron sin éxito. Preocupados por la polémica, el fabricante del popular iPhone ha contratado a la Fair Labor Association para controlar las condiciones laborales en la subcontrata y ha anunciado un aumento de los salarios y de la plantilla.
Pero la cadena no termina en China, ya que Foxconn sigue extrayendo coltán en la República Democrática del Congo, a pesar de las deplorables prácticas que se han certificado en la extracción de este raro metal. La firma textil Gap, por su parte, dejó de producir en Uzbequistán tras los escándalos que saltaron a la prensa por la utilización de mano de obra esclava.
ACTIVISMO Y RSC
La respuesta de la firma siempre llega a remolque de la presión de los consumidores y, por tanto, del riesgo de que la imagen de marca resulte perjudicada. Las campañas contra ciertas empresas, hoy amplificadas fácilmente gracias a las redes sociales, y el boicot acostumbran a dar buenos resultados, pero la memoria olvida fácil, puesto que ‘lo hacen todos’ y el consumidor acaba confundido sobre cómo responder. Nadie tiene la respuesta.
Eva Kreisler aventura una: “Es más útil hacer algún tipo de activismo para presionar a las empresas que dejar de comprar una u otra marca”. Y sugiere otras alternativas, como las tiendas de segunda mano o el intercambio de objetos. El consumo entendido como un acto político; quizá el más eficaz en tiempos en que los poderes fácticos parecen vernos antes como consumidores que como ciudadanos.
Se trata, en suma, de desenmascarar esa cadena oculta de la que hablaba Annie Leonard, de ir más allá de la retórica del sagrado consumo. Como concluye Daniel Santini: “Es el momento de reflexionar sobre si lo más bonito es usar lo que está de moda o nos paramos a pensar de dónde vienen los productos que consumimos. La crisis, económica y ecológica, es también una esperanza de nuevas creaciones colectivas”. Es hora de mojarse. Fuente: dedona

miércoles, 21 de agosto de 2013

La guerra en Nigeria: 4.000 personas muertas desde 2009


Los informes hablan de un flujo continuo de cadáveres en las morgues. Los trabajadores de los hospitales reportan que en las últimas semanas han llegado decenas de nuevos muertos a las instalaciones. Las muertes violentas no son nuevas en el norte de Nigeria. Desde 2009 se libra en la región una batalla sangrienta entre las fuerzas armadas y el grupo militante islámico Boko Haram. Desde entonces han muerto como resultado unas 4.000 personas.

Al menos 55 personas murieron en ataque de Boko Haram en Nigeria La diferencia en los últimos meses en esta "guerra contra el terrorismo" es el drástico incremento en las víctimas, incluidos, según se informa, muchos civiles inocentes. Tanto la Organización de Naciones Unidas como grupos de derechos humanos dicen estar "seriamente preocupados" por la situación. "Están muriendo los residentes de estas comunidades tanto en manos de Boko Haram como en manos de las fuerzas armadas nigerianas", le dice a BBC Mundo Eric Guttschuss, experto en Nigeria de Human Rights Watch (HRW), la organización de derechos humanos con sede en Nueva York. "En ocasiones los civiles mueren en los enfrentamientos entre los soldados y Boko Haram, pero también mueren cuando las fuerzas de seguridad llevan a cabo ataques en comunidades donde creen que está involucrado el grupo", agrega. 

El estado de Borno, en el noreste, es el bastión de Boko Haram. En su campaña de violencia para derrocar al gobierno y establecer un Estado islámico en Nigeria, Boko Haram a menudo ha recurrido a ataques contra civiles. Para combatir al grupo militante islámico en el norte del país, el gobierno respondió desplegando a la llamada Fuerza de Acción Conjunta (JTF), una agrupación élite de fuerzas militares, de policía e inteligencia. Y la represión ha sido brutal, como afirma Guttschuss. "Durante nuestra investigación en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria, que es el bastión de Boko Haram, recibimos informes de residentes que describen cómo después de un ataque de los insurgentes las fuerzas armadas suelen responder entrando a la comunidad, y cuando no encuentran a los responsables del ataque llevan a cabo matanzas indiscriminadas". "También se nos ha informado que las fuerzas armadas suelen reunir a todos los hombres de una comunidad, llevarlos a sus cuarteles, arrestarlos sin presentar cargos y sin asesoría de un abogado y mantenerlos incomunicados", afirma el investigador de HRW. "Y hay evidencia de que en los cuarteles de Maidiguri, la capital del estado, se está torturando a los detenidos y se ha informado de muertes en el lugar", añade Guttschuss. "De manera que los residentes de esta región se están convirtiendo en víctimas tanto de Boko Haram como de las fuerzas armadas". 

En Baga, unas 2.000 casas fueron destruidas en una incursión de las fuerzas armadas. La "guerra contra el terror" en Nigeria no sólo está causando víctimas civiles. Muchas personas han perdido sus hogares o han sido desplazadas. En abril, unas 185 personas murieron y más de 2.000 casas fueron arrasadas en un enfrentamiento que duró varios días en la ciudad de Baga, también en el estado de Borno. El ataque provocó una extensa condena internacional. "Estamos muy preocupados por el alto número de muertes, incluyendo, según se informa, un gran número de civiles, y la destrucción masiva de casas y propiedades", declaró Rupert Colville, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH). Tras el ataque en Baga, las fuerzas armadas nigerianas declararon que 30 casas habían sido destruidas en la ciudad y negaron haber llevado a cabo el ataque. 

¿Qué es Boko Haram? Boko Haram, que en hausa significa "prohibida la educación occidental", fue fundado en 2002. El nombre oficial es Jama'atu Ahlis Sunna Lidda'awati wal-Jihad, que en árabe quiere decir: "Pueblo Comprometido a la Propagación de las Enseñanzas del Profeta y la Yihad". El grupo promueve una versión del Islam que prohíbe a los musulmanes participar en cualquier forma de actividad social o política asociada a Occidente. En 2009 lanzó una campaña de violencia para crear un Estado islámico en Nigeria. Ese año su líder fundador, Mohammed Yusuf, fue detenido y murió cuando estaba bajo custodia policial. De su sucesor, Abubakar Shekau, se dice que tiene amplios conocimientos de teología. Shekau ha intensificado la campaña de violencia, principalmente en el noreste del país. El presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, ha buscado formas de concederle una amnistía a Boko Haram, pero el grupo ha rechazado cualquier oferta de diálogo. La batalla de las fuerzas nigerianas contra Boko Haram ha causado unas 4.000 muertes desde 2009. Pero Human Rights Watch publicó posteriormente imágenes satelitales que mostraban una "destrucción masiva de propiedades civiles", lo cual, agregó, ponía en duda la afirmación de las fuerzas armadas. La violencia también es recurrente en la ciudad de Maidiguri, a una hora de la capital, Abuja. 

El periodista nigeriano de BBC África Fidelis Mbah, quien ha estado en la región, cree que se están cometiendo "atrocidades" en nombre de la guerra contra Boko Haram. "Los miembros de la organización están muy afianzados a las comunidades del noreste del país, de manera que es casi imposible distinguir quién pertenece a Boko Haram y quién no", le explica Mbah a BBC Mundo. "Así que los residentes están atrapados en medio de los ataques del grupo islamista y los contraataques de las fuerzas armadas", agrega. Mbah dice que desde 2010, después de que el ejército atrapó y ejecutó al líder de Boko Haram, Mohammed Yusuf, el grupo se ha vuelto cada vez más violento. "Pero las fuerzas armadas también han incrementado sus arrestos arbitrarios sin investigar si los detenidos son miembros del movimiento. Simplemente entran a una comunidad y detienen a todos los hombres". "Y los líderes comunitarios se sienten totalmente desamparados. Por un lado son intimidados por Boko Haram, que los acusa de colaborar con el gobierno, y por otro las fuerzas armadas dicen que están involucrados con el grupo". Pocas soluciones Según Eric Guttschuss, de Human Rights Watch, hay informes de que este incremento en la violencia está generando una creciente simpatía de los residentes por Boko Haram. "Lo que nos preocupa es que la respuesta del gobierno están generando cada vez más violencia", dice el investigador. El gobierno del presidente Jonathan creó en abril un comité para formular los términos de una aministía con el grupo militante, pero Boko Haram no mostró interés en la propuesta. Maiduguri En Maiduguri, los residentes informan de arrestos indiscriminados. Y tras las recientes acusaciones de abusos de las fuerzas armadas en Baga y Maiduguri reiteró que está llevando a cabo una "investigación exhaustiva y medidas para buscar a los responsables de los hechos". Pero este miércoles Jonathan declaró el estado de emergencia en tres estados del noreste del país, incluido Borno, y advirtió que las fuerzas armadas llevarán a cabo "todas las acciones necesarias para poner fin a la impunidad de los insurgentes y terroristas". También ordenó el despliegue de más tropas en la región. Tal como expresa Fidelis Mbah, no cabe duda de que Boko Haram es una grave amenaza para la seguridad del país y nadie duda que se campaña ha causado un enorme número de muertes. "El gobierno se siente impotente, porque a pesar de que intenta buscar una solución, Boko Haram sigue cometiendo sus actos violentos. Pero el despliegue de las fuerzas del JTF sólo ha empeorado la situación" explica Fidelis Mbah. "Boko Haram reitera que su objetivo es establecer la sharia (ley islámica) en Nigeria y que no parará hasta que lo logre". "Así que pocos piensan que pueda haber algún tipo de acuerdo de paz en la región ni un final a la vista para este conflicto" concluye el periodista.

martes, 20 de agosto de 2013

Porbable muerte del líder nigeriano de Boko Haram


Desde que hace cuatro años Shekau alcanzó la jefatura de Boko Haram, el Ejército y la secta radical, cuyo nombre significa “la educación occidental es pecado” y que pretende la creación de un estado islámico en el norte del país, están enzarzados en una guerra sin cuartel en el norte del país que ha provocado unos 4.000 muertos, debido tanto a los ataques terroristas como a la represión por parte de las fuerzas de seguridad y los militares. Por todo ello, Shekau es uno de los terroristas más buscados del mundo, hasta el punto de que Estados Unidos ofreció en marzo pasado una recompensa de 5,3 millones de euros para quien lograra asesinarle.
Los servicios secretos nigerianos aseguran que Abubakar Shekau, de unos 44 años, resultó herido de bala el pasado 30 de junio durante un enfrentamiento con el Ejército nigeriano que tuvo lugar en una base de Boko Haram situada en el bosque de Sambisa, en el norte del país. Posteriormente, el líder terrorista fue trasladado a Camerún donde aproximadamente un mes después fallecía a consecuencia de sus heridas. Sin embargo, el Ejército no ha podido aportar aún pruebas del fallecimiento de Shekau, que ya fue dado por muerto en una ofensiva militar que tuvo lugar en 2009 y luego apareció como el nuevo líder de la Secta, como se conoce en Nigeria a este grupo radical.
El pasado 12 de agosto, Boko Haram difundió un vídeo en el que el propio Shekau, en aparente buen estado de salud, retaba a los presidentes de las potencias occidentales, como Estados Unidos, Francia o Israel, a que lo capturaran. “No sois rivales para mí”, aseguraba Shekau. En dicho vídeo, el terrorista reivindicaba distintos ataques acaecidos en las últimas semanas y hacía un llamamiento a otros grupos armados de países como Afganistán, Pakistán o Irak a venir en su ayuda para la creación de un estado islamista, según su visión radical, en el norte de Nigeria. Sin embargo, fuentes del Ejército aseguran que este vídeo, del que se desconoce la fecha de grabación, es “falso” y “ha sido rodado por un impostor para engañar a los miembros de Boko Haram con el objetivo de que continúen con el terrorismo”.
Quien sí ha si dado oficialmente por muerto es Momodu Bama, alias Abu Saad, número dos del grupo terrorista. Los hechos se produjeron el pasado 4 de agosto durante un ataque del Ejército en el estado de Borno, al noreste del país, pero fue necesaria una semana para determinar con claridad la identidad del cadáver, según han informado las Fuerzas Armadas. El Gobierno nigeriano ha presentado estos dos asesinatos como parte del éxito que está logrando en la contraofensiva puesta en marcha desde el pasado mes de mayo para intentar frenar el avance de los radicales en el noreste.
No es habitual que Boko Haram atente contra civiles musulmanes. Aunque en alguna ocasión miembros de la Secta han lanzado ataques contra clérigos que no compartían sus puntos de vista o mezquitas en las que se predicaba un Islam que consideraban demasiado moderado, lo cierto es que sus principales objetivos siempre han sido iglesias y comunidades cristianas, por un lado, y fuerzas de seguridad, Ejército e instalaciones gubernamentales por otro. En esta ocasión, todo apunta a que miembros de un grupo local de vigilancia que colabora con el Gobierno en la denuncia de terroristas se encontraban rezando en la mezquita.Sin embargo, Boko Haram no ha perdido su capacidad de golpear. Sus últimos ataques tuvieron lugar hace diez días en dos pueblos próximos a Maiduguri, capital del estado de Borno, provocando unos sesenta muertos. El más sangriento se produjo en Kondunga cuando varios hombres armados entraron en la mezquita y “abrieron fuego” contra los civiles que se encontraban rezando, según han informado fuentes del Gobierno. El ministro del Interior nigeriano, Abba Moro, calificó este ataque de “desesperado” y “aislado” e insistió en que el Ejército “ha sido capaz de expulsar a la Secta de sus principales feudos”.
El pasado 15 de mayo, el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, declaró el estado de emergencia en tres estados del noreste, en concreto en Yobe, Adamawa y Borno, después de una serie de ataques especialmente sangrientos protagonizados por Boko Haram y de que la Secta se hiciera con el control de una parte de Borno. “Es una declaración de guerra”, dijo entonces Jonathan, quien ordenó el despliegue de más tropas en la zona para llevar a cabo una ofensiva sin precedentes contra este grupo terrorista que mantiene estrechos vínculos con Al Qaeda, Al Shabab (Somalia) y grupos que operan en el Sahel como Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y Muyao.
La contraofensiva militar también ha supuesto un apagón informativo sobre las tres regiones declaradas en estado de emergencia, así como el corte de las redes de telefonía móvil para impedir la organización de atentados. En las primeras semanas tras la llegada de varios miles de militares al norte, los ataques de Boko Haram se redujeron en intensidad, pero en los últimos días los radicales parecen estar empeñados en demostrar que no será fácil acabar con ellos. Este grupo se nutre del descontento de cientos de miles de jóvenes del norte de Nigeria, de amplia mayoría musulmana, en regiones que registran los peores indicadores de paro y miseria de todo el país. Fuente: El País

domingo, 18 de agosto de 2013

La vida en el campo de concentración de Breendonk (Bélgica)


Los nazis transformaron el Fuerte de Breendonk -construido en 1906 y situado a 20 Km. de Amberes- en un campo de prisioneros. El 20 de septiembre de 1940 llegaron los primeros prisioneros. Se trataba de pequeños criminales, personas calificadas como antisociales y quienes no acataban las nuevas leyes impuestas. Más adelante fueron luchadores de la Resistencia y prisioneros políticos. Otra sección del campo se utilizó como lugar de tránsito para los judíos que iban a ser enviados a morir en otros campos, principalmente en el de Auschwitz. El campamento estaba custodiado por unos 20 miembros de las SS alemanas apoyados por 33 soldados de la Wehrmacht. A la llegada al campo y al grito de Heil Hitler, los nuevos prisioneros eran llevados a los patios, donde tenían que quedarse mirando a la pared hasta que fueran procesados. En la oficina de las SS los prisioneros eran inscritos en el campo de concentración, pasando de ser ciudadanos a un simple número. Una vez registrados, eran llevados a la sastrería para cambiar su traje civil por un viejo uniforme del ejército belga. Cuando las reservas de botas de soldado se agotaban, permitían a los internos utilizar el calzado civil con el que llegaron al campo. Los uniformes de los fallecidos eran reutilizados hasta que daban de sí, agujereados y manchados de sangre. Los judíos eran separados del resto de prisioneros y recluidos en una sección del campo especialmente preparada para ellos; el resto, eran alojados en fríos y húmedos barracones de piedra en literas triples y colchones de paja compartidos con los chinches. Los prisioneros eran sometidos a trabajadores forzados durante 12 horas al día: debían retirar la gruesa capa de tierra que cubría el fuerte y trasladarlo para crear un muro de tierra circular y de gran altura alrededor del Fuerte y esconderlo de las miradas curiosas. 

La comida que recibían… por la mañana 100 gramos de pan y dos tazones de infusión de bellotas asadas; al mediodía dos platos de sopa aguada y por la tarde 125 gramos de pan y dos tazones de infusión de bellotas asadas. Los prisioneros complementaban aquella miserable dieta con lo que podían: raíces de plantas, hierba, las pieles de las patatas… incluso la placenta de alguna oveja Tan solo se les permitía usar el retrete dos veces al día, todos al mismo tiempo. Únicamente se les permitían 5 minutos, pero debido a que ninguno de los presos disponía de un reloj, la mayoría acababa en un minuto, por el temor a sobrepasar el tiempo asignado y recibir un castigo. También se castigaba el no hacer la cama correctamente con un día sin alimentos. 

Muerte en Breendonk

Además de las numerosas muertes por las enfermedades o malnutrición -que en las actas de defunción los doctores alemanes señalaban como causa la debilidad de corazón-, Breendonk era el campo encargado de proporcionar los candidatos al “ojo por ojo y diente por diente“: cuando los miembros de la resistencia mataban a algún alemán o colaborador belga, se elegían al azar 10 prisioneros para ser fusilados. Tras la ejecución, los judíos debían limpiar la sangre de los postes donde habían sido atados y recuperar los uniformes y botas de los ejecutados. También se producían otras muertes por las palizas propinabas por los llamados jefes de barracones -prisioneros que a cambio de prebendas como mejor alimentación, cuidados médicos y algún que otro encuentro con mujeres, se encargaban de vigilar y controlar a sus compañeros-. Walter Obler y Valère De Vos fueron dos de estos jefes que mataron a varios compañeros, pero lo pagaron: Obler, que además de matar a 10 prisioneros se hizo con un pequeño capital de dinero y joyas a cambio de hacer llegar a los prisioneros cartas y comida de sus familiares, fue juzgado y fusilado en 1947; De Vos, que fue trasladado junto al resto de prisioneros cuando fue evacuado el campo en 1944, murió dos días después de llegar a Buchenwald por la paliza que le propinaron los que antes habían sufrido sus torturas. También hubo un muerto por las múltiples mordeduras de Lump, el pastor alemán del comandante del campo Philippe Schmitt. 

En 1942 se inauguró la cámara de tortura. En sesiones que podía durar hasta 5 horas, los especialistas en este tipo de trabajos aplicaban hierros incandescentes y descargas eléctricas en los genitales, quebraban los huesos con prensas, los quemaban con cigarrillos… una pequeña zanja en el suelo permitía la evacuación de sangre y orina. Las puertas de la cámara permanecían abiertas para que el resto de prisioneros escuchasen los lamentos y gemidos. 

Testimonios del campo

De entre los casi 4.000 prisioneros que pasaron por el campo entre septiembre de 1940 y agosto de 1944, hubo dos de ellos que dieron testimonio de aquellos días: León-Ernest Halkin, profesor de Historia de la Universidad de Lieja, y Paul Lévy, ingeniero y profesor en la Universidad Católica de Lovaina y en la de Estrasburgo. Halkin escribirá la obra A la sombra de la muerte en 1945, donde relata su experiencia en Breendonk. El 17 de febrero de 1941 falleció en una de las celdas de aislamiento la primera víctima desde la inauguración del campo de Breendonk: Julius Nathan. Lévy, en su obra El desafío, describe cómo se produjo: Nathan no pudo seguir con el ritmo de trabajo y se derrumbó sobre la carretilla; las SS lo llevaron a una celda de aislamiento y el viejo Nathan, asmático y solo, falleció esa misma noche. 

Fort Breendonk fue declarado memorial nacional en 1947, reconociendo el sufrimiento y crueldad que padecieron los prisioneros. Fuente: Historias de la historia

Las finanzas de Hitler

Hitler y los Bechstein

Hace unos años, Klaus-Dieter Dubon, un notario bávaro jubilado, encontró los documentos de un expediente que el fisco alemán había abierto a Adolf Hitler en 1934… debía 405.4949 Reichsmarks (moneda de Alemania desde 1924 a 1948) en impuestos que no había pagado desde hacía ya años. Rebuscando, algunos historiadores encontraron toda una red de propiedades y dinero que Hitler fue amasando desde mucho antes de que llegara al poder absoluto en Alemania y que hizo que viviera siempre lleno de lujos, pero con fama de asceta. Hitler estuvo en la prisión de Landsberg por su participación en 1923 en el llamado Putsch de Múnich o Putsch de la Cervecería, fallido intento de golpe de Estado llevado a cabo por miembros del Partido Nacional-Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP o Partido Nazi) en el que murieron cuatro policías y 16 miembros del Partido Nazi. Su estancia en la cárcel no fue muy dura, ya que estuvo rodeado de ciertas comodidades, recibía continuas visitas de sus colaboradores y, además, aprovechó el tiempo para escribir su libro Mein Kampf (Mi lucha). El caso le hizo famoso, pues por toda Alemania sonó su nombre y su caso. El libro se convirtió en su joya de oro desde ese momento hasta su suicidio en 1945. A Hitler le gustaba que le vieran como a “un hombre humilde que había tenido que trabajar desde muy joven”. Ahondando en esta imagen, en el libro cuenta que en 1909, mientras vivió en Viena y fue rechazado por la Escuela de Arte, debió trabajar duro como obrero y aún así pasó hambre. La verdad era muy distinta: recibió una cantidad considerable de dinero por herencia debido al fallecimiento de su madre, compartía piso con otro estudiante, eran un asiduo de los cafés vieneses y gran parte de su dinero lo gastó en la ópera… un lujo no muy barato en esa época. El dinero se acabó y fue cuando tuvo que buscar trabajo. Después de dilapidar su dinero, incluso tuvo que dormir en un refugio para indigentes hasta que vendiendo sus cuadros de paisajes en Viena consiguió lo suficiente para alquilar un piso. Las pinturas no eran muy buenas pero los que le conocieron decían que se consideraba un auténtico genio menospreciado por los demás. 

El dinero nazi es su dinero 

Ya como líder del Partido Nazi, supo rodearse de amistades que resultaron muy beneficiosas para el partido y para él mismo, como la de Helene Bechstein, esposa del acaudalado fabricante de pianos Carl Bechstein, que donó grandes sumas de dinero para financiar el partido y, además, le puso en contacto con los personajes más influyentes de la época. Helene tenía la esperanza de que se casaría con su hija Lotte. En 1925, después de salir de la cárcel, compró un Mercedes A 6699 con todo lujo de detalles valorado en 20.000 Reichsmarks -en aquella época el Ford más caro costaba unos 4.000 Reichsmarks al cambio-. Cuando el fisco alemán le pidió explicaciones sobre cómo había conseguido ese dinero, arguyó que había sido mediante un préstamo bancario y pidió pagar sus impuestos a plazos. Por cierto, el Mercedes que compró… tenía chofer. Según el documento hallado por Klaus-Dieter Dubon, el primer trimestre de 1925 Hitler ganó 11.000 Reichsmarks pero declaró al fisco no tener posesiones y no recibir ninguna pensión… (Por cierto, de profesión escritor). Otro gran benefactor del partido, y de Hitler, fue el barón Fritz Thyssen que se comprometió a donar periódicamente ciertas cantidades al partido y, además, convencer a más empresarios alemanes para que hiciesen los mismo. Toda esta camarilla financió la compra de la Casa Marrón, cuartel nazi, y un piso para Hitler en Munich que ahora es una estación de policía. A finales de los años 20, y con Alemania sumida en una profunda crisis, “el más humilde de los alemanes” -como Goebbels llamaba a Hitler- tenía en sus cuentas 15.000 Reichsmarks. En 1930 ya ascendían a 50.000. En 1933, ya como Canciller, acude a las fábricas de Siemens y tiene el descaro de decirle a los obreros: He surgido del mismo sitio que vosotros. Antes yo ocupaba el lugar que vosotros ocupáis ahora mismo, pero he ascendido en base al hambre y al trabajo, y ahora lucho por vosotros. Hitler, en ese momento, ganaba 40 veces el sueldo de los obreros de Siemens. Ese mismo año, Hitler fue citado por el fisco alemán por la citada deuda de 405.4949 Reichsmarks. Hitler lo soluciona ordenando que sus ingresos estuviesen exentos de cargas fiscales, pues “vivía por y para Alemania”. Desde entonces, ya no pagó impuestos. En 1934 sus cuentas ya ascendían a 1.200.000 Reichsmarks. 

Endeudó Alemania 

Una de sus obras pilares fue la red de carreteras que, sin saberlo los alemanes, endeudó a Alemania y para colmo no era algo planeado por los nazis sino por el Gobierno desde 1924. El plan para paliar este endeudamiento tenía dos vías: en la primera, los países conquistados pagarían parte de esta deuda y, en la segunda, las donaciones obtenidas por los contratos otorgados (como ejemplo, el empresario del acero Gustav Krupp donó, sólo durante la guerra, 5.000.000 de Reichsmarks). 

Y siguió acumulando bienes

En 1938, al anexionarse Austria, envió a Martin Bormann a comprar la casa donde había nacido y vivido con su familia. Además, su fotógrafo oficial Hoffmann era el único que podía proporcionar imágenes de Hitler a los medios y para la estampación de postales. Todo, claro está, con sus derechos de autor correspondientes que se repartían entre los dos. Ya en 1939, Hitler invadió Polonia y tomó como su humilde hogar el Palacio de Postdam que redecoró mientras destruía el país. Además, en su ciudad natal planeaba la construcción de un enorme museo y para ello despojó a los judíos de sus casas y les obligó a “vender” sus obras de arte al Tercer Reich. Se calcula que fueron casi 7000 obras de arte obtenidas de esta manera y escondidas en minas de sal. Para evitar el saqueo del Louvre, voluntarios franceses trasladaron en camiones y furgonetas las piezas de arte pieza a pieza -como la Gioconda- para esconderlas por castillos repartidos por toda Francia. Se calcula que se vendieron 10 millones de libros, muchos pagados por los ayuntamientos alemanes ya que debían entregar uno a cada matrimonio además de los que los niños debían comprar al ir a la escuela. En 1945, antes de su muerte, los bienes de Hitler eran cuantiosos: 7.5 millones de Reichsmarks, la casa Berhof en los Alpes Bávaros y el “Nido del Águila” cerca de Berchtesgaden. En su testamento… Lo que poseo, pertenece en su debido grado al Partido. Si éste ya no existe, al Estado; si el Estado también es destruido, no hace falta una última decisión mía. Finalmente, Baviera se quedó con los derechos del libro y desde entonces ha intentado evitar su reedición y lectura… algo difícil por no decir imposible. En cuanto al arte, el caso sigue abierto a la espera de devolver todo a los herederos de los propietarios legítimos y hay un censo de las obras publicado para ese fin. 

Autor: Edmundo Pérez Fuentes: Der finanzierte Aufstieg des Adolf H. -Wolfang Zdral, La utopía nazi: cómo Hitler compró a los alemanes – Götz Aly. Fuente: Historias de la historia

domingo, 11 de agosto de 2013

Causas de la Primera Guerra Mundial


La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento bélico internacional que, iniciado en Europa en agosto de 1914, no sólo llegó a convertirse en una "guerra total" sino que trascendió al ámbito mundial cuando intervinieron en ese conflicto naciones situadas en otros continentes. Por primera ocasión en la historia de la humanidad, una lucha armada incluía países muy alejados geográficamente; además su evolución y desenlace dejaron una secuela de cambios trascendentales que afectaron al mundo entero. Sin embargo, hasta antes de 1945 este fenómeno histórico fue conocido como la "Gran Guerra" y no sería hasta después de ocurrida la Segunda Guerra Mundial cuando se hizo necesaria la distinción numérica secuencial entre ambos conflictos. Por su magnitud y consecuencias, la Primera Guerra Mundial constituye una profunda brecha que separa el siglo XX de todo lo que le precedió, no obstante que sus orígenes se encuentran, por supuesto, en los hechos del pasado inmediato. El dominio sobre las áreas coloniales provocó conflictos entre las potencias que se resolvían a través de acuerdos diplomáticos, o bien de guerras que se mantenían dentro de un mareo estrictamente local. Además, las alianzas que se formaban duraban poco y los países cambiaban de bando frecuentemente, según las circunstancias. Sin embargo, las reglas de juego de la diplomacia internacional fueron variando poco a poco. A medida que crecían las necesidades de expansión de las grandes potencias industriales, las confrontaciones se fueron haciendo incontrolables. Por un lado, era difícil resolver los conflictos en un escenario que se había ampliado. Los enfrentamientos ya no sólo podían presentarse en Europa sino también en África, China o el Medio Oriente. Además, había nuevos competidores y eran muy agresivos. Estados Unidos y Japón se habían convertido en grandes potencias que se disputaban el dominio del área del Pacífico. Alemania aparecía pujante y poderosa, pero insatisfecha por haber llegado tarde al reparto colonial. Sus intereses expansionistas en China y África del Sur chocaban con el dominio que los ingleses habían establecido en esas zonas. Justamente, las posiciones irreconciliables entre Alemania e Inglaterra fueron las que generaron un sistema de alianzas permanentes que puso en peligro la paz mundial. Por un lado, se formó la Triple Alianza, que en realidad fue sólo una alianza entre Alemania y Austria-Hungría, pues Italia, el tercer integrante, no tardó en apartarse. Por otro, Francia, el Imperio ruso y Gran Bretaña se unieron en la Triple Entente. La política interna y los nacionalismos La situación fue tomándose aún más explosiva a raíz de los conflictos internos que atravesaban muchas de las grandes potencias. Rusia estaba amenazada por una revolución social, el Imperio austro-húngaro se desgarraba en luchas entre nacionalidades que ya no podían ser controladas por el gobierno; en el Estado alemán los enfrentamientos políticos paralizaban la política exterior. Los gobiernos parlamentarios, como los de Gran Bretaña y Francia, debían hacer frente a los reclamos de los trabajadores y los sectores medios que demandaban mayores derechos políticos y mejores condiciones de vida. Muchos gobiernos trataron de resolver estas crisis sociales y políticas llamando a todos los sectores a dejar de lado sus diferencias y a unirse detrás de los superiores intereses nacionales. Fomentaron un sentimiento patriótico. La escuela y el servicio militar obligatorio les sirvieron para estimular los sentimientos nacionalistas a través de ceremonias diarias, como el izamiento de la bandera. Con el mismo objetivo se establecieron nuevas fiestas nacionales, como la que conmemora la Revolución Francesa, recordada los 14 de julio en Francia. La prensa también jugó un papel importante en todo este proceso exagerando las cualidades de la nación y ridiculizando o disminuyendo las de los pueblos extranjeros. Pero había otro nacionalismo, el de los pueblos dominados por naciones extranjeras y que luchaban por su autonomía. Tal el caso de los Balcanes, considerado el polvorín de Europa. La mayor parte del territorio de los Balcanes estaba dominada por los imperios turco y austro-húngaro. A principios del siglo XX, los Balcanes constituían una de las zonas más explosivas de Europa. En ella chocaban distintos intereses. Los serbios querían construir un Estado yugoslavo que reuniera a todos los eslavos de la región. Para ello, debían apropiarse de territorios que estaban en poder de los imperios austro-húngaro y turco. El imperio ruso, alejado del Extremo Oriente tras su derrota ante los japoneses en 1901. 1905, estaba interesado en extender sus dominios hasta el Mediterráneo. Para lograrlo, prometió su ayuda a los serbios. Alemania, Francia e Inglaterra deseaban apropiarse del territorio que en la zona ocupaba el imperio turco para dominar un punto estratégico: el estrecho de los Dardanelos, puerta esencial para la comunicación entre el Mediterráneo y Asia central. CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALEn los Balcanes confluían todos los odios, las rivalidades y las insatisfacciones que se habían ido acumulando durante las últimas décadas. Era por lo tanto previsible que una crisis en la región pudiera provocar el estallido de una guerra generalizada. El acontecimiento fatal tuvo lugar en Sarajevo, el 28 de junio de 1914. Francisco Femando, heredero del trono de Austria-Hungría, y su esposa fueron asesinados por un estudiante nacionalista serbio. Austria-Hungría quiso aprovechar el atentado para aniquilar a Serbia y le declaró la guerra. Rusia respondió movilizando sus tropas en defensa de los serbios. Inmediatamente el sistema le alianzas —la Triple Entente y la Triple Alianza— se puso en funcionamiento. El 5 de agosto de 1914 comenzaba la Primera Guerra Mundial. Una vez declarada la guerra, una oleada de patriotismo se extendió por todos los países involucrados. En Berlín, París y Londres, los hombres acudieron fervorosos para matar o morir defendiendo la bandera de su nación. Pensaban regresar para Navidad con el orgullo de la victoria conseguida. Pero muchos no volvieron. Los que regresaron, después de cuatro largos años de penurias, enfermedades y muerte, quedaron para siempre marcados por los recuerdos de una experiencia terrible. Fuente: portalplanetasedna

Alemania tras la Primera Guerra Mundial



Una vez finalizada la primera guerra mundial en 1918 y habiendo abdicado el Kaiser Guillermo II, Alemania queda a merced de los vencedores. Si bien su infraestructura no sufrió daños debido a que el país no fue invadido, el Tratado de Versalles la condenó a una situación económica desgarradora.[1] La obligación de pagar constantemente a Francia cuando no eran capaces de producir lo suficiente como para subsistir y al mismo tiempo pagar estas deudas, los llevó a una inflación enorme. De hecho en 1923 el cambio del marco Alemán era de 4200 millones por dólar.[2] Aun peor, los salarios estaban congelados y como les fue imposible pagar a Francia, ésta no encontró mejor idea que la de invadir la cuenca carbonífera del Ruhr para pagarse lo que se le debía.
Frente a este desastre económico la situación política se hace igual o peor, el descontento y la pobreza hacen que existan intentos de golpe de estado por la extrema izquierda y la extrema derecha. Es fácil suponer que el pueblo Alemán quisiese abrazar cualquier modelo o idea política que le presentaran con la esperanza de salir del caos en el que se encontraban.
Afortunadamente los Alemanes lograron cierta recuperación económica entre 1924 y 1929. Esto es debido a varios hechos: 1.La devaluación de la moneda que ayudó a que capitales extranjeros, especialmente americanos se invirtieran en Alemania.[3] 2. La aparición del Plan Dawes (1924), en que Francia acepta la reducción de la deuda por parte de Alemania, lo que sin duda alivia la carga económica que tiene. 3.Tratado de Rapallo con la URSS (1922), en que la Union Soviética se compromete a fabricar armamento para Alemania (en contra del Tratado de Versalles), y Alemania abastece de productos industriales a la Union Soviética, lo que permite que rompa el aislamiento en el cual esta inmersa después de la primera guerra. 4. Tratado de Locarno (1925): La intención de este tratado por parte de Alemania es romper con el aislamiento internacional y ademas pasa a ser parte de la liga de las naciones, lo que se traduce en una mayor amistad y colaboración entre los países europeos.[4]
Durante este periodo Alemania logra tener un respiro en su situación económica. Las cosas se calman volviendo en parte la confianza del pueblo produciéndose una cierta estabilidad política y social junto con una sensación de paz en la población.
Parecía que las cosas al fin iban por buen camino, Estados Unidos en ese momento gozaba de un gran poder económico e invertía importantes sumas de dinero por toda Europa, especialmente en Alemania, que la ayudaba a su vez a recuperarse. Sin embargo, el 24 de octubre de 1929, se produjo el desplome de la bolsa en Estados Unidos.[5] Esta crisis conocida como “la crisis del 29” llevo a que muchos bancos y ahorros de las personas se perdieran rápidamente. Estados Unidos frente a esta crisis interna se vio obligado a retirar sus inversiones de Europa llevando a estos países, y especialmente a Alemania a una nueva crisis económica y social casi peor que la de la posguerra. La colectividad de los países europeos se rompe y se aíslan de los demás: están mas preocupados de ellos mismos que de las relaciones internacionales.
Las consecuencias de la crisis en Alemania deja por el suelo su economía, lo que produce un descontento general y se exigen soluciones por parte del pueblo. Los partidos comunistas comienzan a surgir, lo que produce que también lo haga el partido fascista para contrarrestar a los comunistas; se dan las condiciones en Alemania que permiten el ascenso al poder del partido Nazi.
Aparece Hitler como un líder cada vez mas fuerte porque promete puestos de trabajo y devolver el honor perdido del pueblo alemán. Las ideas nacionalistas de Hitler, fueron las que atrajeron al pueblo de tal manera, que lo hizo muy popular y ademas proyectaba un futuro muy prometedor. Fue muy fácil entonces para Hitler llegar al poder."Hitler se había quitado la careta democrática y había llegado a la dictadura de un único partido: el suyo"[6]. Hitler logra eliminar a toda la oposición política dejando libre a la suya para gobernar, o sea, se produce una estabilidad política “a la fuerza”. Con el gobierno autoritario Nazi, Hitler establece un total intervencionismo sobre la economía y se opta por un modelo autárquico o de autoabastecimiento para salir de la crisis, el cual se sustenta principalmente en la industria bélica que produjo el 35% de la renta de toda Alemania, ademas se reducir enormemente la cesantía.[7] 
[ 1 ]. Texto 8: La crisis de las democracias parlamentarias en el periodo de entreguerras. Pg.7 http://bachiller.sabuco.com/historia/Crisis%20de%20las%20democracias%20entreguerras.pdf
[ 2 ]. Idem.
[ 3 ]. Texto 8: La crisis de las democracias parlamentarias en el periodo de entreguerras. Pg 8http://bachiller.sabuco.com/historia/Crisis%20de%20las%20democracias%20entreguerras.pdf
[ 4 ]. Texto8: La crisis de las democracias parlamentarias en el periodo de entreguerras. Pg 11http://bachiller.sabuco.com/historia/Crisis%20de%20las%20democracias%20entreguerras.pdf
[ 5 ]. Texto 9: La crisis economica de 1929: causas, desarrollo y consecuencias. Pg.4 http://bachiller.sabuco.com/historia/La%20crisis%20de%201929.pdf

[ 6 ]. Texto 10: Los Fascismos Pg. 17 http://bachiller.sabuco.com/historia/Los%20fascismos.pdf
[ 7 ]. Texto 9: La crisis económica de 1929: causas, desarrollo y consecuencias. Pg. 12 http://bachiller.sabuco.com/historia/La%20crisis%20de%201929.pdf

martes, 6 de agosto de 2013

Los científicos que se escaparon de los nazis


A la familia de Gustav Born se le sugirió a principios de 1933 que era tiempo de abandonar la Alemania controlada por los nazis. El consejo provino de Albert Einstein, quien le dijo al padre de Gustav, su amigo físico y matemático Max Born, que "saliera de inmediato" con su familia cuando todavía había posibilidades de viajar. Hicieron sus maletas y cruzaron la frontera, primero a Italia y luego a Inglaterra, donde llegaron acompañados de los que podrían considerarse los refugiados mejor calificados de la historia. Gustav Born tenía 11 años en ese momento: vivía en Gottingen, Baja Sajonia. Allí, su padre Max era director de uno de los centros de investigación de física más importantes del mundo. Los Born eran judíos y cuando Hitler tomó el poder, a Max y a sus colegas de la misma religión se les impidió trabajar en la universidad. En ese momento, este grupo pionero y elitesco de científicos teóricos se convirtieron en solicitantes de asilo. Gustav Born ahora vive en Londres y pocos días antes de cumplir 92 años, recuerda con una gran lucidez el viaje de los académicos alemanes. Conversar con él es como trasladarse a la Mitteleuropa -el término alemán que hace referencia a Europa Central- de 1930. La amenaza Born es ahora uno de los últimos eslabones de vida de estos refugiados académicos, que lograron ganar 16 premios Nobel. Su padre fue uno de ellos: Max Born recibió el premio por su trabajo en mecánica cuántica. ¿Cree que estos científicos se dieron cuenta de la magnitud de la amenaza de los nazis? "Sí, creo que mi padre probablemente lo hizo. Entre sus colegas judíos, algunos se percataron, pero otros no lo tomaron en serio por un tiempo. La escala de lo que hacían los nazis se volvió evidente entre los primeros tres y seis meses". Born recuerda que el antisemitismo se sentía incluso entre los niños y a algunos no les permitían jugar con él. También hubo ejemplos positivos de la naturaleza humana, como aquellos académicos que permanecieron junto a sus colegas judíos. El ganador del premio Nobel Max von Laue, por ejemplo, demostró un gran apoyo, dice Born. El físico Max Planck, por su parte, fue a ver a Hitler en persona para impugnar la exclusión de los científicos judíos, pero al líder nazi "le salió espuma por la boca y no lo dejó hablar más". Aún así era difícil abandonar Alemania. Max Born tuvo que dejar de gestionar un instituto y su esposa tenía el corazón destrozado ante la posibilidad de emigrar. "Ellos odiaban tener que huir de una manera tan cruda y peligrosa". El valor de la libertad individual Cuando los Born abandonaron Alemania, no tenían la ilusión de que se tratara de una salida temporal. La "nazificación" avanzaba rápidamente y ya había asesinatos políticos. "Mis padres estaban bastante seguros de que se trataba de un viaje sin regreso". Mientras los Born observaban las esvásticas que comenzaban a aparecer en Gottingen, el personal universitario en Reino Unido ya planificaba una respuesta humanitaria. El economista William Beveridge había establecido el Consejo de Asistencia Académica, con el objetivo de rescatar a académicos judíos, así como también a todos aquellos que fueran políticamente vulnerables. Esta organización ayudaría a 1.500 académicos a escapar de Alemania para continuar su trabajo de investigación en un ambiente seguro en Reino Unido. La propuesta fue respaldada rápidamente por académicos como el biólogo J.B.S. Haldane, el economista John Maynard Keynes, el físico y químico Ernest Rutherford, el historiador G.M. Trevelyan y el poeta A.E. Housman. Einstein también apoyó al comité de escape con un discurso en el Albert Hall de Londres, en octubre de 1933 El científico propuso defender los valores liberales occidentales de "tolerancia y justicia" e ir en contra de las "tentaciones del odio y la opresión", en un momento en el que se profundizaba el extremismo y la agitación económica y política. Einstein dijo a la audiencia: "Cada avance del conocimiento y la invención se lo debemos a la libertad individual, una libertad sin la cual no vale la pena vivir". La operación de rescate El ayuntamiento puso en marcha su "operación de rescate" y organizó el viaje de los académicos a Reino Unido. Los apoyaron con becas, alojamiento y, lo más importante, ofreciéndoles trabajo. Se trataba de un grupo muy talentoso que fue dejado de lado por los nazis. Además de los premios Nobel, 18 académicos del grupo obtuvieron títulos de caballeros años después y más de 100 se convirtieron en becarios de la Real Sociedad de Londres y la Academia Británica. Generación especial Ganadores del premio Nobel: profesor H.A. Bethe, prof. M. Born, Sir Ernst Chain, prof. M. Delbruck, prof. D. Gabor, doctor G. Herzberg, prof. J. Heyrovsky, Sir Bernard Katz, Sir Hans Krebs, doctor F. Lipmann, prof. O. Loewi, prof. S. Luria, prof. S. Ochoa, doctor M. Perutz, prof. J. Polanyi, prof. E. Segre. Caballeros: Sir Walter Bodmer, Sir John Burgh, Sir Ernst Chain, Sir Hermann Bondi, Sir Geoffrey Elton, Sir Ernest Gombrich, Sir Ludwig Guttman, Sir Peter Hirsch, Sir Otto Kahn-Freund, Sir Bernard Katz, Sir Hans Kornberg, Sir Hans Krebs, Sir Claus Moser, Sir Rudolf Peierls, Sir Nikolaus Pevsner, Sir Karl Popper, Sir Francis Simon. De acuerdo a la Asociación de Refugiados Judíos hubo alrededor de 70.000 refugiados de esa religión que llegaron a Reino Unido antes de que estallara la guerra en 1939. Max Born y su familia fueron primero a Cambridge y luego a la Universidad de Edimburgo. Pagó los costos escribiendo un libro de texto de ciencia que se convirtió en un estándar educativo en las escuelas. Hubo otros que se trasladaron a Estados Unidos. El matemático Richard Courant, por ejemplo, se fue a Nueva York. Allí, uno de los centros más importantes de matemáticas aplicadas del mundo -el Instituto Courant de Ciencias Matemáticas- lleva su nombre. Perder esas potencias intelectuales fue una herida autoinfligida por la guerra nazi. Los refugiados alemanes jugaron un papel clave en asegurar que, en lo referente a las armas atómicas, Estados Unidos estuviera a la vanguardia. A pesar de que Max Born se negó a trabajar en la investigación de armas atómicas por razones morales, Robert Oppenheimer, el "padre de la bomba atómica" nacido en Estados Unidos, fue alumno de Born durante el doctorado que realizó en Gottingen. En un momento, hubo señales que los nazis se habían dado cuenta de su error. En 1934, Max Born y su familia recibieron la visita de Werner Heisenberg en Cambridge, otro ganador del premio Nobel y antiguo colega que había seguido trabajando en Gottingen. Heisenberg trajo un mensaje del gobierno nazi, que invitaba a Max Born a que volviera a Alemania para continuar con su trabajo científico. La invitación dejó a Born "molesto y fuera de sí", recuerda su hijo. "Cada avance del conocimiento y la invención se lo debemos a la libertad individual, una libertad sin la cual no vale la pena vivir" Eventualmente Max Born y su esposa volvieron a Alemania, cuando la guerra ya había terminado y él se había retirado. Allí murió en 1970 y fue enterrado en el mismo cementerio de Gottingen que los físicos Max Planck y Max von Laue. Gustav Born, que se convirtió en un profesor de farmacología en el Kings College de Londres, asegura que sus padres se habían comprometido a tratar de reconstruir Alemania de una forma que impidiera el retorno del extremismo político. ¿Qué lecciones se deben aprender de todo esto? Gustav Born sigue siendo un firme partidario de la campaña que se realizó para rescatar a los académicos, que ahora celebra su 80 aniversario. De allí nació el Consejo de Asistencia a Refugiados Académicos (CARA, por sus siglas en inglés) y su presidenta actual, Anne Lonsdale, dice que después de 80 años a la organización "le encantaría estar sin trabajo", pero los problemas en Zimbabwe, Irán, Irak y Siria han provocado que los académicos sigan necesitando ayuda en esos lugares, donde "la sociedad civil ya no funciona". Hay una "necesidad urgente de que los estudiosos de todo Medio Oriente puedan exiliarse en un lugar seguro", aseguró. Las historias de los refugiados de los nazis, con fotos de caras con arrugas que parecen mapas ferroviarios antiguos de Europa, parecen salidas de un mundo perdido. Sin embargo, Gustav Born cree que el trabajo de CARA demuestra que esos asuntos siguen siendo relevantes, ahora más que nunca. Según él, la labor también recuerda que no se deben hacer juicios apresurados sobre los refugiados y lo que podrían ser capaces de lograr. Sus descripciones de ese mundo académico de la década de 1930 dejan entrever una sociedad altamente culta. Su padre, recordado por su investigación científica, tocaba a Bach en el piano todos los días. Eran internacionalistas cuyas ideas e investigaciones superaron las fronteras nacionales y políticas. Pero no pudieron hacerle frente a los nazis. Y, según Gustav Born, la gente a menudo pasa por alto que Alemania todavía era un país joven en la década de los 30, que tenía poco más de 60 años de unificado y que no había construido instituciones capaces de resistir sus propias tendencias "militaristas y nacionalistas". Él está consciente de que es una de las pocas personas vivas que pueden hablar, de primera mano, sobre ese legado. "La tristeza casi acaba conmigo. No quiero que se olviden estas cosas: la supresión de un país llevada a cabo por una banda de ladrones asesinos, que victimizó a personas de buena naturaleza y buena intención, y que ello podría volver a ocurrir".

sábado, 3 de agosto de 2013

Día Europeo en Memoria de las Víctimas del Holocausto Romaní (SAMUDARIPEN)


La discriminación y persecución del Pueblo Rromá no es un fenómeno que comience con el nazismo aunque en ese periodo es cuando se alcanzaron las cotas máximas de crueldad adquiriendo la forma de genocidio, el holocausto romaní (SAMUDARIPEN), muchas veces olvidado, una masacre que arranco la vida, según datos estimativos, de cerca del 50% de la población romaní de toda Europa. No es el único genocidio al que nos hemos enfrentado en la historia, hace tan solo unos días recordábamos la triste fecha del 30 de Julio de 1749 en la que más de doce mil kalés eran apresados y conducidos a la muerte casi segura en lo que se ha dado en llamar la Gran Redada. Las convicciones racistas y de exterminio romaní que desarrollo Hitler en su delirio eran consecuencia de otras acciones y pensamientos que no eran nuevos en absoluto. Algo que deberíamos tener muy en consideración observando la atmósfera política que nos circunda, en especial el peligroso ascenso de la Romafobia y de los actos de racismo antiroma. Todavía resuenan las palabras pronunciadas por el Alcalde de Cholet, Gilles Bourdouleix, diputado del partido centrista UDI, lamentando que Hitler no hubiera matado más Rroms, o las del político húngaro que nos trataba literalmente de animales y tantas otras que por su número sería imposible citar en su totalidad. En Francia, desde 1912, a las poblaciones errantes se les asignó un carné antropométrico que se debía visar en todos los municipios, tanto a la entrada como a la salida. Lambroso (1835-1909) se trató de establecer una jerarquía de “razas” y una “predisposición genética” que señalaba especialmente a los “gitanos” en su libro “L’uomo delinquente”. El racismo se avergüenza de sí mismo y por eso intenta siempre buscar alguna vía para tratar de justificar lo injustificable, para relativizar los conceptos y poner en juego la máxima del Ministro de Propaganda de Hitler, Goebbels, “Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”. Por eso es conveniente repasar en que se apoyaban para intentar justificar ese odio hacia las personas romanís, que repito, no surgió espontáneamente en el periodo nazi. A partir de las teorías pseudocientíficas de Lambroso (1835-1909) se trató de establecer una jerarquía de “razas” y una “predisposición genética” que señalaba especialmente a los “gitanos” en su libro “L’uomo delinquente”. Al mismo tiempo, creció la idea de que había que erradicar a las personas “con una vida indigna de ser vivida”. los Rroma eran considerados genéticamente ladrones, traidores, nómadas: " la razón de su peligrosidad se tenía que buscar en su sangre, que precede siempre a su comportamiento"(Giovanna Boursier, in Zigeuner, lo sterminio dimenticato, Sinnos editrice) los Rroma eran considerados genéticamente ladrones, traidores, nómadas: ” la razón de su peligrosidad se tenía que buscar en su sangre, que precede siempre a su comportamiento”(Giovanna Boursier, in Zigeuner, lo sterminio dimenticato, Sinnos editrice) Los Rromá eran considerados como seres asociales y consecuentemente, una “raza asocial”, también era frecuente en la época pre-nazi referirse a ellos como “la plaga gitana”. Tanto es así que las primeras acciones racistas antiroma en Alemania y Austria tuvieron lugar en los años 20 con la idea de “luchar preventivamente contra la criminalidad” lo que sería, sin duda, el germen de la política nazi de exterminio. Se aprobaron leyes que les prohibían entrar en sitios públicos como parques, ferias o baños. Se les fichó (con foto y huellas) y quienes no tenían empleo u hogar fijos fueron confinados en campos. En 1933 cuando Hitler llegó el camino ya había comenzado y la persecución empeoró. En 1934 hubo campañas de esterilización por inyección o castración En 1935 las Leyes Raciales de Nuremberg ya clasifican oficialmente a los Roms como seres “racialmente inferiores” y se les retira la nacionalidad alemana y por tanto, sus derechos civiles. Para poder sostener los dogmas que les llevan a realizar estas aberrantes acciones se centran en tratar de justificar “científicamente” que la conducta criminal y asocial es algo hereditario, se pasa a considerarlos como “primitivos”, “culturalmente pobres”, desprovistos de historia y una amenaza para el orden moral por “mezclarse” y crear un “sub-proletariado criminal”. Eva Justin y Robert Ritter, los médicos asociados con los programas de esterilización y la eutanasia en el período nazi toma de muestras de sangre de un sinti. Eva Justin y Robert Ritter, los médicos asociados con los programas de esterilización y la eutanasia en el período nazi toma de muestras de sangre de un sinti. Aparece el término “Gitano Mestizo” que se aplica de manera aún más restrictiva en los Rroma que en los judíos ya que era suficiente con tener uno de los ocho bisabuelos “gitano” para ser declarado como tal. Ya en ese momento, 1935, se exige, por parte de algunos, que sean internados en campos de trabajo y esterilizados. En lo que respecta a los Rroms, los nazis se encontraron ante un dilema dificil de resolver ya que su ascendencia hindú los situaba como descendientes de los Arios, originalmente pobladores (desde el 1400 A.C) del Valle del Indo. Pero pronto hallaron la justificación tan deseada. Aunque admitieron la provenencia aria de este pueblo afirmaron, sin embargo, que su origen se situaba en las castas más bajas y que en su migración se habían mestizado con poblaciones oriundas lo que los convertiría en una “raza” asiática con rasgos indios y europeos. De esta forma solo quedaba por filtrar quienes eran “Gitanos Puros” de los que no lo eran. Los nazis decidieron que el 90% de la población estaba mezclada y que, por tanto, eran peligrosos para el estado. Eso nos dejaría un 10% restante, “puro” al que habría que darle una solución. Este porcentaje de “puros” sería colocado en una lista que sería confeccionada por nueve representantes Rromá y que serían salvados de la masacre dada su pertenencia al grupo Ario. Esta lista nunca se llevo a efecto y el odio hacia los Rroma en general y nunca se hizo esa distinción en los Campos de Concentración, por lo que “puros” o “mestizos”, en esa división absurda, fueron exterminados por igual. En 1939 la Directiva “Festsetzungserlass” firmada por Heindrich y Himmler prohíbe a los Rromá dejar las ciudades donde residen bajo pena de ser enviados a un campo de concentración. Una ola de internamientos comienza en este año con el objetivo de concentrar el conjunto de la población romaní del Estado alemán en los campos de tránsito con el fin de deportarlos, como la acción no podía llevarse a acabo inmediatamente estos campos de tránsito se transformaron en Campos de Trabajo análogos a los Campos de Concentración. Estos Campos de Trabajo se transforman a su vez en “Campos de Gitanos” que acogen indistintamente a hombres, mujeres y niños, estos campos servían para enviar a los detenidos a Campos de Exterminación o bien para aniquilarlos directamente, la mayoría siguieron funcionando hasta el fin de la guerra. Los Rromá privados de sus derechos y de cualquier forma de subsistencia pasan a vivir de la caridad lo que servirá de pretexto para adoptar medidas persecutorias que se centran principalmente en los “gitanos mestizos”. Los primeros arrestos se hacen durante la campaña “Arbeitsscheu Reich” dirigido contra los vagabundos, las prostitutas, los mendigos y los “gitanos”. En junio de 1938 más de 700 Rroms alemanes (en su mayoría Sintis) son deportados a los campos de concentración. Los Einsatzgruppen de las SS (equipos móviles de matanza) mataron a decenas de miles de personas romanís en los territorios orientales ocupados por los alemanes con la ayuda del ejército. Los Einsatzgruppen de las SS (equipos móviles de matanza) mataron a decenas de miles de personas romanís en los territorios orientales ocupados por los alemanes con la ayuda del ejército. Los policías y las autoridades nazis se encargan de explotar todos los datos obtenidos a través de los controles étnicos y antropométricos realizados en el periodo de entreguerras. En febrero de 1940, en el campo de Buchenwald, los nazis probaron el zyklon B sobre doscientos cincuenta niños romanis. Por otro lado, en Ravensbrück se practicaron operaciones pseudocientíficas en cobayas humanas entre los que se hallaban Rroms. En 1941 es cuando comienza el asesinato sistemático de los Rroms que coincide con el ataque lanzado por Alemania contra la URSS. Se les acusa de cómplices y espías del “Bolchevismo judío”. Los Einsatzgruppen de las SS (equipos móviles de matanza) mataron a decenas de miles de personas romanís en los territorios orientales ocupados por los alemanes con la ayuda del ejército. Lo mismo ocurrió en el resto de territorios ocupados por Alemania. En la URSS son asesinados en compañía de judíos y funcionarios comunistas. En Serbia, y coincidiendo con la masacre en Polonia, la Wehrmacht (ejército regular alemán) asesina miles de Rroms. En Eslovaquia y Hungría corren la misma suerte. En Rumanía y Croacia, su destino fue igualmente cruel. En Bulgaría, hasta nuestros días, no contamos con datos claros sobre el número de Rroms deportados y nos hallamos ante algo similar en el caso de Italia que se reproduce en Lituania, Estonia y Letonia. La deportación es sobretodo familiar y el grueso está formado en su mayoría por niños y niñas que representan en número más de la mitad de los romanís deportados. La deportación es sobretodo familiar y el grueso está formado en su mayoría por niños y niñas que representan en número más de la mitad de los romanís deportados. La deportación es sobretodo familiar y el grueso está formado en su mayoría por niños y niñas que representan en número más de la mitad de los romanís deportados. Concretamente en Auschwitz-Birkenau la población romaní concentrada estaba compuesta por familias procedentes mayoritariamente de Austria y Alemania, unos dos tercios de los deportados, los otros se dividían en más de un 20% proveniente de Bohemia y cerca de un 6% polacos. Las condiciones de vida eran inhumanas. Cada día, de manera constante morían prisioneros víctimas de enfermedades e inanición o bien enviados a las cámaras de gas. Se estableció un campo especial destinado para los Rrom, el “Campo de las Familias Gitanas”. Familias enteras fueron encarceladas juntas. Este campo familiar estaba plagado de epidemias, tifus, viruela, y disentería que redujeron severamente la población del campo. Los mellizos y enanos fueron separados y sujetos a experimentos médicos pseudocientíficos conducidos por el SS, Capitán Dr. Josef Méngele que ha pasado a la historia con el terrible apodo de “El Ángel de la Muerte”. Los médicos nazis también usaban prisioneros romanís en los experimentos médicos de los campos. A finales de 1943, el 70% de los prisioneros del Campo de Gitanos han perecido. Lxs niñxs Rromá, en especial los gemelos eran víctimas de los experimentos científicos dada la necesidad de los alemanes de repoblar los territorios recien conquistados. Lxs niñxs Rromá, en especial los gemelos eran víctimas de los experimentos científicos dada la necesidad de los alemanes de repoblar los territorios recien conquistados. Entre el 2 y 3 de agosto de 1944 se cierra el “Campo Gitano” de Auschwitz. En la noche del 2 de agosto de 1944, una gran cantidad de romaníes fueron gaseados en la destrucción del “Campo de las Familias Gitanas”, 4.000 gitanos pasaron por la cámara de gas y fueron incinerados en una sola acción. Se llamó, ’Zigeunermacht’ (La Noche de los Gitanos). En 1945 los nazis, acorralados, aún fueron capaces de perpetrar múltiples masacres contra los Rromá que permanecían prisioneros en los campos alemanes. Algunos países europeos se permitieron el lujo de mantener en cautiverio a sus poblaciones romanís durante varios meses una vez acabada la guerra. En cuanto a los miembros de la resistencia que sobrevivieron, ni siquiera gozaron, después de la guerra, de las promesas de integración social que les habían hecho. Y no encontraron a nadie para defenderlos ni para recordar la memoria de los desaparecidos. El samudaripen acabó con una incipiente burguesía e intelectualidad que empezaba a surgir en el pueblo Rromá. En la foto las Hnas Franz, eran artistas, dos de ellas sobrevivieron, la tercera nunca más se supo. © Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma El samudaripen acabó con una incipiente burguesía e intelectualidad que empezaba a surgir en el pueblo Rromá. En la foto las Hnas Franz, eran artistas, dos de ellas sobrevivieron, la tercera nunca más se supo. © Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma Antes de finalizar es necesario también guardar recuerdo de aquellos Rroma que formaron parte de la Resistencia, que lejos de aceptar su cruel destino se organizaron en lo que el historiador holandés Yan Joors llama “La Guerra Secreta de los Gitanos”. Con la experiencia y la picardía desarrollada por vivir en situaciones marcadas por lo desfavorable, hicieron uso de todas las estratagemas que conocían para desbaratar la vigilancia de los nazis, llevar mensajes o transportar armas y explosivos. Muchos fugitivos se salvaron gracias a esta resistencia romaní. También perpetraron numerosos ataques «terroristas» de resistencia contra el enemigo hitleriano. Una vez finalizada la guerra y ya en los juicios de Nuremberg los Derechos Humanos fueron nuevamente violados al negarse la posibilidad de indemnización a las víctimas Rroma de ambos sexos que fueron esterilizadas y castradas durante el periodo de preguerra y durante la misma, dentro y fuera de los campos de concentración. El fiscal jefe de la corte, el juez norteamericano Robert H. Jackel, dijo que no estaba ahí para defender a los gitanos lo que fue determinante para impedirles que pudieran recibir una indemnización, uno de los argumentos que los jueces utilizaron para rechazar la reclamación fue que la castración no impedía a las víctimas poder seguir trabajando, por extensión tampoco se tuvieron en cuenta los experimentos químicos realizados con los bebes nacidos en cautiverio ni con los grupos de niños coordinados por Josef Mengele. Solo se concedieron indemnizaciones a los familiares directos de los asesinados por el nazismo con una suma equivalente a mil euros por vida. Solo 67 años después del exterminio, en octubre de 2012, la canciller alemana Angela Merkel inauguraba el Memorial en Berlín por las cerca de 500.000 víctimas romanís del SAMUDARIPEN, Solo 67 años después del exterminio, en octubre de 2012, la canciller alemana Angela Merkel inauguraba el Memorial en Berlín por las cerca de 500.000 víctimas romanís del SAMUDARIPEN, No se sabe a ciencia cierta cuantos roma murieron en el Holocausto. Aunque las estadísticas y los porcentajes exactos no se pueden establecer, los historiadores calculan que los alemanes y sus aliados mataron entre el 25 y el 50 por ciento de los aproximadamente un millón de roma que vivían en Europa antes de la guerra. Los Rromá no fueron reconocidos como víctimas del genocidio nazi hasta que el canciller alemán Helmut Kohl lo hizo en 1982 (¡!). Para ese momento, la mayoría de los roma que hubieran tenido derecho a la restitución bajo la ley alemana ya habían muerto. Solo 67 años después del exterminio, en octubre de 2012, la canciller alemana Angela Merkel inauguraba el Memorial en Berlín por las cerca de 500.000 víctimas romanís del SAMUDARIPEN, en su discurso inaugural afirmaba que “el genocidio nazi es una advertencia para el presente”. Fuente: baxtalo.wordpress.com